Andriy Yarmolenko celebra su decisivo gol al Sevilla con unos aficionados ucranianos. / REUTERS

Octavos / Vuelta

Yarmolenko noquea a un diezmado y conservador Sevilla en la prórroga

El delantero ucraniano, héroe en el Olímpico de Londres, premió la mayor ambición y físico del West Ham frente el rey de la Liga Europa

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

No pudo ser. El Sevilla, rey de la Europa League con sus seis títulos, murió a orillas del Támesis ante un West Ham que le ganó en físico y ambición. Lastrado por las bajas, tantas que acabó jugando el tiempo extra con tres chavales como Luismi, Montiel y Carmona, el equipo hispalense cayó en la prórroga del Olímpico de Londres y lo hizo con justicia. Si resistió hasta entonces fue gracias a la soberbia actuación del portero marroquí Yassine Bono. Le tumbaron el checo Soucek y, como si estuviera escrito en el guión, y el delantero ucraniano Andri Yarmolenko, un veterano guerrillero de 32 años que resolvió el duelo en la prórroga y lo celebró por el equipo que le paga y en honor al país que se defiende de la invasión rusia.

Desde el inicio, el Sevilla trató de neutralizar al equipo londinense a partir del orden, la posesión y la concentración. Fiel al estilo del meticuloso Lopetegui, no perder balones en zonas de riesgo, evitar las idas y las vueltas y manejar los detalles, eran a priori las claves del éxito. Lastrado por las bajas de Ocampos, sancionado, y los lesionados Diego Carlos, Acuña, Rekik, el Papu Gómez y Lamela, Julen ubicó a Delaney incrustrado casi como un central más a la hora de defender y alistó a Martial. El delantero francés conoce bien al West Ham, al que marcó tres goles con el Manchester United, y en teoría su presencia era un valor añadido. El problema es que Martial se colocó casi como un centrocampista más, lejos del área, donde En-Nesyri sufría demasiado aislado.

El Sevilla salió demasiado precavido. No inquietó a Areola hasta casi la media hora. El portero formado en el PSG, que pasó también por el Villarreal y el Real Madrid, abortó un disparo de En-Nesyri que se colaba tras el recibir el pase de la muerte de Augustinsson. Fue la única acción peligrosa de los andaluces antes de que los londienses se vinieran arriba en el tramo final de ese primer acto. Bono salvó el 1-0 con una mano milagrosa a Michail Antonio, que se quedó libre de marca dentro del área, pero ya no pudo desviar el testarazo del checo Soucek tras una maniobra extraordinaria del delantero anglo-jamaicano. Primero sacó a Koundé de su posición y luego dibujó un centro colosal con la zurda.

2 West Ham

Areola, Johnson, Zouma, Dawson, Cresswell, Declan Rice, Soucek, Fornals (Diop, min. 119), Lanzini (Noble, min. 115), Benrahma (Yarmolenko, min. 87) y Antonio (Fredericks, min. 120+2).

0 Sevilla

Bono, Navas (Montiel, min. 106), Koundé, Gudelj (Carmona, min. 111), Augustinsson, Delaney, Corona (Munir, min. 96), Jordán, Rakitic (Óliver Torres, min. 56), Martial (Luismi, min. 102) y En-Nesyri (Rafa Mir, min. 91).

  • Goles: 1-0: min. 39, Soucek. 2-0: min. 112, Yarmolenko.

  • Árbitro: Clément Turpin (Francia). Mostró amarilla a Lanzini, Kwevin Nolan, ayudante de Moyes, Cressweel y Montiel.

  • Incidencias: Partido de vuelta de octavos de final de la Liga Europa, disputado en el Olímpico de Londres.

Aumentó al ritmo tras la reanudación. Bono mantuvo vivo al Sevilla al lucirse ante Declan Rice nada más comenzar la segunda parte. Cumplida la media hora, de nuevo extraordinario el cancerbero mallorquí al no vencerse y desviar sendos disparos del argentino Lanzini. Entró Óliver Torres por Rakitic y le dio más dinamismo a su equipo. Sin embargo, todavía En-Nesyri era la única amenaza nervionense. Tecatito y Martial eran más noticia por su encomiable trabajo defensivo que por su despliegue en ataque. Al fin apareció el mexicano, a falta de veinte minutos, pero se llenó de balón tras una dejada del ariete magrebí.

Los británicos evidenciaban ya signos de cierto desgaste, llegando peor a las basculaciones, y sorprendía que Davi Moyes no moviera ficha. Su primer cambio fue el del Yarmolenko por Benrahma a tres del final. Banderas ucranianas en el Olímpico de Londres. La locura cuando resolvió la eliminatoria. Entonces, el diezmado Sevilla ya jubaba con tres chavales.