Octavos | Vuelta

El Betis resucita ante el Eintracht para morir en la orilla

Borja Iglesias forzó la prórroga con un gol 'in extremis' y en el último minuto del tiempo extra un fallo de Rui Silva rubricó la condena verdiblanca

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

La historia del Betis en su eliminatoria ante el Eintracht de Fráncfort fue la de un ejercicio de supervivencia al límite para acabar muriendo en la orilla. Primero salió vivo del partido de ida en el Villamarín aupado por las paradas de Bravo. Luego forzó la prórroga en Alemania en el tiempo de descuento, con un gol de Borja Iglesias cuando su falta de filo amenazaba ya con el KO. Finalmente, fue rematado con enorme crueldad, con una salida plena de riesgo de Rui Silva que entre Hinteregger y la mala fortuna de Guido Rodríguez convirtieron en la definitiva condena verdiblanca.

Al equipo de Pellegrini le sobraron en Fráncfort intenciones para remontar la eliminatoria. Le faltaron sin embargo ocasiones. Dominó por momentos con el balón e incluso cercó el área rival, pero apenas llegó a amenazar la puerta germana hasta la convulsa resolución de la eliminatoria cuando parecía orientada a un plácido y previsible desenlace. Obligado por la derrota en Sevilla, el Betis dio un paso al frente de inicio. La apuesta de Pellegrini por Canales como escolta de Guido Rodríguez en la medular era una clara declaración de intenciones. Y es que el conjunto verdiblanco llegaba vivo a Fráncfort cuando pudo haber salido mucho peor parado del partido de ida y estaba dispuesto a aprovechar esa vida extra.

Las intentonas béticas chocaban sin embargo ante la defensa de cinco del Eintracht, todo un entramado infranqueable, mientras que el Eintracht exhibía contundencia en un remate al palo de Knauff. Pese a disponer de la ocasión más clara del primer acto, el conjunto de Glasner calculó con la ventaja en la cabeza y arriesgó lo mínimo posible frente a un Betis al que le faltaba el último pase y mayor participación de Willian José, totalmente desapercibido en mitad de la marabunta germana. No eran del todo malas las sensaciones verdiblancas, pero lo cierto es que Trapp, el guardameta local, alcanzó el descanso inédito y su equipo creció hasta concluir la primera parte embotellando a su adversario en su terreno.

1 Eintracht

Trapp, Tuta, Hinteregger, N'Dicka, Knauff, Jakic, Sow (Rode, min. 104), Kostic, Lindstrom (Lammers, min. 104), Borré (Paciencia, min. 83) y Kamada (Hauge, min. 66).

1 Betis

Rui Silva, Sabaly, Pezzella, Bartra, Miranda (Juanmi, min. 46), Guido Rodríguez, Canales (William Carvalho, min. 66), Joaquín (Lainez, min. 66), Fekir (Rodri, min. 110), Ruibal y Willian José (Borja Iglesias, min. 78).

  • Goles: 0-1: min. 90, Borja Iglesias. 1-1: min. 121, Guido Rodríguez, en propia.

  • Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra). Amonestó a los béticos Juanmi, Pezzella, Ruibal y Guido Rodríguez.

  • Incidencias: Partido de vuelta de octavos de la Europa League disputado en el Frankfurt Stadion.

La pausa le sentó bien al Betis, que regresó al terreno de juego redoblando su apuesta ofensiva con Juanmi y dispuesto a firmar el tanto que igualase la eliminatoria. Rondaba y rondaba el área germana el equipo de Pellegrini, al que le faltaba ese acierto a la hora de la verdad. Fekir probó al fin a Trapp, seguro para blocar el disparo lejano del franco-argelino, pero lo cierto es que otra vez al Eintracht le hizo falta mucho menos para generar peligro de verdad. Rui Silva dudó en un par de salidas, en un adelantó de lo que estaba por llegar, pero entre una mala volea de Knauff y el travesaño indultaron las dudas del portero portugués.

Respondió el Betis con un remate alto de Borja Iglesias y con ese balón desviado parecía morir la esperanza verdiblanca en esta Europa League. Parecía, porque Fekir halló la inspiración cuando todo estaba perdido para servir hacia el Panda, que no perdonó a la segunda para forzar la prórroga. En el tiempo extra pudo liquidar el litigio el propio Borja Iglesias, un '9' cargado de instinto, pero su cabezazo se topó con el larguero. La contienda parecía condenada a la resolución en los penaltis cuando Rui Silva salió de forma temeraria a por un centro lateral alemán. El balón impactó en Guido Rodríguez y se desvió hacia la meta visitante, dando un cruel final al ejercicio de supervivencia bético.