Ferran Torres celebra junto a Frenkie de Jong su gol al Eintracht. / reuters

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El Barça deja los deberes para el Camp Nou

Un gol de Ferran Torres permitió al conjunto de Xavi salvar un buen empate en Fráncfort ante el Eintracht, superior en gran parte del duelo

DANIEL PANERO

El Camp Nou dictará sentencia. El Barça no pudo pasar del empate a uno en su visita al Eintracht de Fráncfort y se jugará el pase a las semifinales de la Europa League la próxima semana ante su público. Los germanos se adelantaron en el marcador gracias a un gol de Knauff, pero la entrada de Frenkie de Jong y Ousmane Dembélé en la segunda mitad revitalizó a unos blaugranas que reaccionaron a tiempo y sellaron las tablas después de que Ferran Torres culminara una jugada colectiva.

«Físicamente son muy fuertes, salen como balas», advirtió Xavi en la previa del partido ante el Eintracht, y no se equivocó. El Barça salió al Deutsche Bank de Fráncfort con el objetivo en mente de mantener su estilo a toda costa. Adama Traoré y Gavi fueron las novedades en un equipo que rápidamente quiso instalarse en campo contrario con la idea de someter a su rival, un plan que Oliver Glasner ya tenía previsto y que contrarrestó con esas mismas balas que el técnico culé había previsto. Los Kostic, Kamada, Borré y compañía salían disparados tras cada imprecisión blaugrana y avisaron con dos disparos que no encontraron la portería de Ter Stegen pero que fueron una declaración de intenciones, los germanos iban a dar guerra.

Tras unos primeros minutos de afianzamiento en dos modelos antagónicos, el partido entró en una fase de respeto entre los dos contendientes. El Barça había avisado con dos balones a la espalda de los centrales y el Eintracht lo había hecho con dos jugadas en transición que habían hecho temblar a los culés en general y a Piqué, que tuvo que ser sustituido por lesión, en particular. El mal pudo ser mayor si el VAR no hubiera actuado después de que Srdan Jovanovic pitara penalti a favor de los germanos antes del descanso, un nuevo aviso que hizo que Xavi torciera el gesto y comenzara a rumiar la manera de cambiar el guion del encuentro en la segunda mitad. El Barça había sido plano en los primeros 45 minutos y necesitaba cambios para modificar el guion del encuentro.

Tras la reanudación, los malos presagios de la primera parte se le reaparecieron al Barça nada más volver de los vestuarios. Xavi no introdujo cambios y el Eintracht, que ya se lo había creído antes del descanso, dio un paso al frente y encontró el premio. Un saque de esquina fue repelido por la zaga culé y en el rechace Knauff, libre de marca ante la lentitud blaugrana para acudir a la frontal del área, conectó una volea a la escuadra imparable para Ter Stegen. De la apatía inicial se había pasado a un momento clave en la eliminatoria con un rival crecido, una atmósfera cada vez más intimidatorio y un resultado adverso. El Barça necesitaba reaccionar y Xavi buscaba en el banquillo la fórmula para revitalizar a un equipo irreconocible después de los primeros cincuenta minutos.

1 Eintracht

Trapp, Tuta, Hinteregger, N'Dicka, Jakic (Rode, min. 89), Sow, Knauff, Kostic, Linsdtrom (Hauge, min. 73), Kamada (Touré, min. 80) y Borré (Ache, min. 89).

1 Barcelona

Ter Stegen, Araujo, Piqué (Lenglet, min. 23), Eric García, Jordi Alba, Pedri, Busquets, Gavi (Frenkie de Jong, min. 62), Adama Traoré (Dembélé, min. 62), Aubameyang y Ferran Torres.

  • Goles: 1-0: min. 48, Knauff. 1-1: min. 66, Ferran Torres.

  • Árbitro: Srdan Jovanovic. Amonestó a Kostic y Jakic. Expulsó a Tuta por doble amonestación.

  • Incidencias: Partido disputado en el Deutsche Bank Park ante 51.500 espectadores.

Soluciones en el banquillo

Las soluciones que encontró el de Tarrasa fueron Frenkie de Jong y Ousmane Dembélé. El neerlandés y el galo habían rotado pero entraron al encuentro con el objetivo de dar frescura a los suyos en ataque y lo hicieron en apenas cinco minutos. Entre los dos hicieron que mejorara la circulación de los suyos y entre los dos construyeron una jugada que acabó en los pies de Ferran Torres dentro del área. El ex del City controló, levantó la cabeza y batió por bajo a Kevin Trapp para terminar con la crisis que el Eintracht había ocasionado. El Barça había sobrevivido con los cambios y ahora, con media hora por delante, se sentía con fuerzas de buscar más botín.

El nuevo escenario hizo que el Barça intentara por fin someter a un rival insurrecto a lo largo de todo el partido. Los culés lograron la fluidez gracias a los cambios, tuvieron ocasiones y dejaron de tener las pérdidas de balón que tantos sustos habían ocasionado a la portería de Ter Stegen, pero no fue suficiente. El Eintracht resistió los últimos minutos, incluso con diez jugadores tras la expulsión de Tuta, y aterrizará en el Camp Nou con plenas opciones para estar en las semifinales de la Europa League.