Robert Lewandowski (d) celebra el pimero de sus dos goles al Barça. / AFP

Jornada 1

El Bayern le da un golpe de realidad al Barça

El conjunto bávaro fue muy superior y se impuso con suma facilidad por 0-3 gracias a un doblete de Lewandowski y un tanto de Muller

DANIEL PANERO

No fue la pesadilla de Lisboa, pero casi. El Barcelona cayó ante el Bayern de Múnich este martes por 0-3 con tantos de Müller y Lewandowski en dos ocasiones y evidenció que a día de hoy está muy lejos de la élite europea. Los culés son un equipo con buenos mimbres de cara al futuro, pero en construcción, mientras que los germanos son uno de los conjuntos más sólidos de Europa. La diferencia entre ambos no sirvió para rememorar el 2-8 de hace dos temporadas pero sí para dar un sonoro golpe de realidad al Barça.

Irreconocible. Así salió el Barcelona al terreno de juego del Camp Nou. Los de Koeman no solo lucieron su tercera equipación, sino que además dejaron de lado su estilo de posesión para adaptarse a la superioridad física del Bayern y actuar con tres centrales. Su técnico decidió ceder metros ante el empuje del equipo bávaro y optó por reducir espacios y fiar todo a lanzar contragolpes. El plan funcionó en los primeros minutos y los blaugranas lograron contener el empuje alemán gracias al orden táctico y a Ter Stegen, que salvó a los suyos después de un zapatazo de Leroy Sané.

0 Barcelona

Ter Stegen, Araujo, Piqué, Eric García (Mingueza, min 66), Sergi Roberto (Demir, min 59), Jordi Alba (Balde, min 74), Busquets (Gavi, min 59), Frenkie De Jong, Pedri, Memphis y Luuk De Jong (Coutinho, min 66)

3 Bayern

Neuer, Pavard (Lucas Hernández, min 66), Upamecano, Sule (Stanisic, min 82), Davies, Kimmich, Goretzka, Sané (Coman, min 83), Musiala (Gnabry, min 70), Müller (Sabitzer, min 82) y Lewandowski.

  • Goles: 0-1: min. 33, Muller. 0-2: min. 56, Lewandowski. 0-3: min. 84, Lewandowski

  • Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra): Amonestó a Kimmich, Upamecano y Gavi.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Camp Nou ante 39.737 espectadores.

El guion soñado por Koeman, no obstante, se fue viniendo abajo a medida que avanzaban los minutos y el rodillo del Bayern empezaba a coger velocidad. Kimmich, Goretzka y Musiala se hicieron con el centro del campo y el Barça empezó a embotellarse en su propio área hasta que el enésimo cántaro rompió la fuente. Muller probó fortuna desde la frontal del área, Eric García desvió el balón y engañó a Ter Stegen, batido hacia el otro costado. Los de Nagelsmann habían logrado romper el muro del Barcelona antes del descanso y ahora la pelota estaba en el tejado de Koeman ¿Seguir atrás o salir en busca del empate y dejar espacios?

Tras la reanudación, el Barça trató de adelantar filas en busca del empate pero fue incapaz. La superioridad del Bayern era abrumadora en todas las facetas del juego. Upamecano era un mariscal en defensa, Kimmich jugaba a sus anchas y la sola presencia de Lewandowski hacía presagiar que lo peor estaba por llegar. Y así fue, el equipo de Nagelsmann continuó como una brisa fina colándose en la defensa del equipo de Koeman hasta que los Araujo, Eric García y compañía tenían agua por todas partes.

Sané avisó nada más comenzar la segunda mitad con un disparo que salvó milagrosamente Ter Stegen, Musiala envió un balón al poste y a la tercera fue la vencida. Robert Lewandowski cazó un rechace en el área y selló la crónica de una muerte anunciada. El Bayern era muy superior y Koeman comenzó a mover piezas. Dio entrada a Gavi, Demir, Mingueza y Coutinho y retiró a Busquets, Eric García, De Jong y Sergi Roberto, este último tras una sonora pitada.

Los cambios tampoco lavaron la cara de un Barcelona al que le temblaban las rodillas ante la superioridad del Bayern y que seguía replegado con el objetivo de minimizar los daños. El Bayern tenía ante sí la posibilidad de dar un nuevo golpe al equipo culé, grogui tras los zarpazos de Muller y Lewandowski, pero optó en ese momento por levantar el pie del acelerador viendo que el partido estaba más que resuelto.

Pese a ello, la superioridad del equipo germano era tan grande que las ocasiones se sucedían una tras otra. Nagelmann dio entrada a Gnabry y Coman, dos puñales en la banda capaces de mantener la amenaza en el área rival y la puntilla iba a llegar a solo cinco minutos del final del encuentro cuando de nuevo Lewandowski recogió otro balón suelto en el área para firmar su doblete particular y cerrar la goleada por 0-3. El partido terminó con la afición del Camp Nou desconectada con un balón en la grada y demostrando así la resignación ante un rival muy superior. «Es lo que hay», reconoció Piqué tras la conclusión del choque.