Hegerberg disculpa a Solveig tras la petición de «perreo»

04/12/2018

La ganadora del Balón de Oro 2018 quisó restar importancia a toda la polémica generada por la propuesta del DJ francés de bailar twerking en el escenario para celebrar el galardón.

Un momento histórico que, sin duda, pudo verse seriamente empañado por un lamentable gesto. Por primera vez en la historia de la publicación France Football, el Balón de Oro también tenía nombre femenino y la afortunada no era otra que la noruega Ada Hegerberg, del Olympique de Lyon.

Su entorchado tanto en Liga como en Champions le permitió erigirse como la primera jugadora entronizada en este histórico galardón.

Sin embargo, para el reconocido DJ y productor Martin Solveig, quien ofició de conductor de la ceremonia junto a un espléndido David Ginola, tuvo cometió el error de contemplar en su particular entrevista a Hegerber una pregunta más que incómoda: «¿Puedes hacer twerking?», lo que se traduciría como «perrerar».

La futbolista escandinava no ocultó su malestar y torció ligeramente el gesto tras decir rotundamente «no», mientras Ginola reconducía la situación con diplomacia. Cierto es que Solveig se disculpó poco después tras el aluvión de críticas suscitado en las redes. Tampoco importó que Hegerber las aceptara públicamente. La bola fue aumentando con el paso de las horas, llegándose a pronunciar incluso varios deportistas de élite, no solo del universo del fútbol sino también de otras disciplinas.

De hecho, el caso más sonado fue el del tenista británico Andy Murray, quien explotó en redes sociales. Conocido defensor de la igualdad en el deporte, calificó el acto como «otro ejemplo del ridículo sexismo que aún existe en el deporte», a través de la red social Instagram.

«¿Por qué las mujeres aún tienen que aguantar esta mierda? ¿Qué le preguntaron a Mbappé y Modric? Me imagino que algo relacionado con el fútbol. Y para toda la gente que piense que estamos exagerando y que piense que fue una broma... No lo fue. He estado metido en el deporte toda mi vida y el nivel de sexismo es irreal», continuó el que fuera número uno del mundo.