Fallece a los 46 años Miguel Ángel Falasca, un histórico del Guaguas

El mundo del deporte español y del voleibol en particular llora la pérdida del hispano-argentino Miguel Ángel Falasca, que fue campeón de Europa con la selección española de voleibol en 2007 en Rusia y que estaba casado con la grancanaria Esther Custodio, de cuya relación nacieron dos hijos, entrenaba al Monza italiano y había acudido a la boda del segundo técnico cuando sufrió un infarto en el hotel.

Los exjugadores internacionales Paco Sánchez Jover y Sergio Miguel Camarero lamentado profundamente el fallecimiento de su compañero en el Guaguas Las Palmas, de quien han resaltado su gran calidad personal y deportiva.

Paco Sánchez Jover manifestó que el de hoy «es un día triste para todos. Compartí con él vestuario como jugador y, con posterioridad, como entrenador. Era un jugador valiente y decidido, con una confianza en sí mismo digna de elogio. Fue un líder nato, como lo demostró luego con la selección española y en todos los equipos en los que jugó». El actual presidente y entrenador del 7 Islas Vecindario comentó que, junto a Rafa Pascual, Miguel Ángel Falasca ha sido uno de los baluartes del voleibol español.

«Le tenía un gran cariño a todos los clubes en los que militó, pero en especial al nuestro porque aquí consiguió sus primeros éxitos en la elite. Como entrenador tuvo también una carrera prolija, aunque desgraciadamente muy corta», ha dicho.

Sánchez Jover ha recordado que Falasca recaló en las filas del Guaguas Las Palmas que presidía Juan Ruiz procedente de la selección española júnior, recomendado por el también exjugador del Guaguas Antonio Sánchez, gran amigo del fallecido. «Miguel Ángel estaba muy apegado a Gran Canaria en lo deportivo y en lo personal, ya que su mujer es de aquí y venían cada año con sus hijos. El mayor de ellos juega a voley y lo traía a la playa de las Alcaravaneras a jugar, y ahí Falasca se reencontraba con su pasado, y con lágrimas en los ojos le contaba anécdotas del equipo y de los compañeros», ha revelado.

Por su parte, Sergio Camarero ha recordado que coincidió el pasado verano con Falasca en Gran Canaria y que el hijo del exjugador amarillo había entrenado unos días a sus órdenes para no perder la forma física con el Centro Comercial y de Ocio 7 Palmas, que por entonces dirigía. «Me acabo de enterar de la noticia y estoy destrozado. Ambos jugamos juntos durante tres años y fue un referente. El Guaguas Las Palmas le sirvió a Miguel Ángel de trampolín en su carrera, ya que ganamos Liga y Copa del Rey», ha asegurado.

Camarero ha resaltado «el tremendo carácter competitivo» de su antiguo compañero, de quien ha afirmado que cada día «quería más», y que como persona era «espectacular» y de «lo mejorcito» que hubo en el club isleño. «Tenía unas condiciones físicas muy buenas, pero destacaría su agresividad jugando. Él se incorporó al equipo siendo muy joven y siempre quería ganar. A nivel internacional, creo que junto a Pascual han sido los dos grandes referentes de nuestro voleibol», ha concluido.

Miguel Ángel Falasca, hermano del también exjugador Guillermo, militó durante su carrera como jugador en el Málaga, Guaguas Las Palmas –donde llegó muy joven y ganó varios títulos nacionales–, en los italianos Bolonia, Ferrara y Módena, y en el belga Roeselare. Regresó a España con el Son Amar Palma, con el que consiguió tres Superlidas y dos Copas del Rey, y también jugó en Polonia y en Rusia.