Juan Ruiz, fotografiado el pasado jueves en la pista del CID. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

«Este equipo puede ganar a cualquier selección del mundo y llenará el CID»

Pasado glorioso, presente de éxitos y un horizonte inabarcable de ilusiones por cumplir. Juan Ruíz, presidente del CV Guaguas, respira instalado en la excelencia.

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria.

Juan Ruiz sale hoy de viaje, rumbo a Soria, para conocer a su última nieta, nacida hace unos días en la capital castellana. Hasta ahí llega su compromiso sin límites con el Guaguas. La familia puede esperar si aquí hay tareas que atender, como así ha sido. Ya ha dicho que con 67 años no regresó al ruedo para el postureo o conformarse con cualquier cosa. Meses después de un salto que muchos consideraban mortal, preside un club bicampeón nacional, que maneja un presupuesto que supera el millón de euros y cuyo proyecto venidero se ha enfocado, a golpe de fichaje estelar, para reinar en Europa y edificar una estructura de cantera sólida y de proyección. Le va la marcha a Juan Ruiz, devorador de desafíos y siempre dispuesto al más difícil todavía. «Las lágrimas que derramas cuando ganas y esa emoción de sentir que tocas el cielo, como nos ha pasado en el Guaguas a finales del siglo pasado y en este mismo año, generan adicción. Quiero más y más con este equipo», se justifica.

-Mira para atrás, justo hace un año, cuando este nuevo proyecto del Guaguas estaba en fase embrionaria y se hubiese pellizcado si le dicen que iba a estar como ahora...

-Así es, pero ha sido una labor de equipo y tengo que agradecer a mucha gente el apoyo y la confianza que nos brindaron. Después de 25 años, el nombre del Guaguas estaba presente en el corazón de muchísimas personas de toda nuestra sociedad. Instituciones y pequeñas y medianas empresas han estado ahí. Gestionar unas cuentas con 800.000 euros como hemos acabado la campaña era impensable...

-Una heroicidad en tiempos de pandemia...

-Salvo en cinco partidos, no pudimos contar con la afición en el CID por la pandemia. Aún así, ofrecemos este balance administrativo tan positivo y seguimos creciendo. Esto no para aquí.

-Fue un paso adelante el que dio pero respetando la tradición gloriosa. Camarero, Sánchez Jover...

-Y Miguel Ángel Hernández, Antonio Benítez, Joselu Sánchez... También hemos incorporado otros directivos que están ayudando muchísimo. En la anterior etapa presidencial mía, tenía otras obligaciones profesionales. Apoderado de Napesca, director del Banco Zaragozano... Ahora, aunque soy consejero del Cabildo, estoy retirado y tengo más tiempo.

-Más Juan Ruiz que nunca entonces...

-La ilusión mía y la de mi equipo en el Guaguas era armar un proyecto serio, ambicioso, estable. No salir para tratar de ser segundos o cumplir con el expediente. Ganar la Copa, la Liga y quedar quintos en la competición europea creo que es una base excelente para lo que viene. Porque queremos estar en la Final Four y ganarla. Y hemos confeccionado un plantel extraordinario. Tenemos el mejor equipo de la historia del voleibol español. Así de claro. Camarero y Sánchez Jover me reconocen que este nuevo Guaguas que va a competir es más fuerte que el suyo de los años noventa. Y yo pienso lo mismo. En aquella época teníamos jugadores de nivel europeo. Ahora los tenemos de nivel mundial.

-Nunca huyó de las comparaciones con el Guaguas que hizo historia...

-Seis Copas del Rey, cinco Ligas, cuartos de final de la Copa de Europa, Final Four de la Recopa... Pero vamos a mejorar todos los resultados. No me cabe la menor duda de que la afición que vendrá a vernos asistirá a una suerte de Juegos Olímpicos porque nuestro equipo tiene nivel de selección. Patricio Viñayo, el director general de la UD Las Palmas, me dijo al felicitarme por los éxitos de la campaña pasada que tenía más que perder que ganar. Igual me decía mi mujer atendiendo al historial del pasado. Mi compromiso sigue siendo el de devolver a la sociedad canaria todo el cariño que me han dado en todos estos años. Me siguen parando por la calle gente que ni conozco para agradecerme la felicidad que le dimos, por la ilusión que hemos vuelto a despertar. Y a Sergio (Camarero) le pasa igual.

-No dudó en acudir a Camarero y Sánchez Jover como pilares estratégicos del Guaguas rescatándolos para la causa...

-Medio año antes de armar el proyecto nos reunimos. Y convenimos que si volvíamos era para ganar. No nos valía ser sextos. Era ir a por lo máximo aunque luego, como es ley del deporte, puedas perder. No necesito reconocimientos. Me mueve la ilusión. Si todo va bien, podremos meter todo el aforo en el CID o un 75%, hablamos de unas 3.000 personas. Si la vacunación avanza como se espera, podemos llenarlo, incluso. Sueño con ese momento. La gente quiere ganar. Le da lo mismo la modalidad con tal de que el equipo de su tierra gane. Sea fútbol, baloncesto, balonmano... Y nosotros vamos a ganar y mucho.

-La afición, el fichaje que le faltaba, ¿no?

-Hemos presentado la campaña de abonados con una gran expectativa. Por cuarenta euros al año, con derecho a acompañante, ofrecemos el abono para un espectáculo total. Queremos llegar a los 1.500 socios. Soy consciente de que la gente necesita recuperarse. Hay que ser sensibles al momento social que vivimos. Pero de este Guaguas se ha escrito en Brasil e Italia, que son las mecas mundiales del voleibol. Y eso es motivo de orgullo para el club, para del deporte y para Canarias en general. Y hemos traído a dos figuras cotizadísimas, que vienen de consagrarse en Corea y Brasil, como los cubanos Yosvany Hernández y Yadrián Escobar. Desde el cariño y respeto al equipo que nos dio dos títulos el año pasado, y del que retenemos a la mayoría, con los citados fichajes internacionales, o Ángel Rodríguez desde el Manacor, hemos dado un paso adelante. Ahora tenemos dos equipos, no un sexteto. Cuatro de los mejores ocho jugadores españoles son nuestros. Y los extranjeros son nivel top. Le podemos ganar a cualquier selección del mundo. Detrás de nuestro colocador siempre hay tres hombres de más de dos metros. Un muro. Pasar por ahí no es fácil para nadie. Vamos a por tres de los cuatro títulos. Sin renunciar al pleno. Sergio está muy contento con el equipo y hemos sido capaces de traer jugadores que nuestro propio entrenador veía imposibles por su caché. Yosvany y Yadrián vienen cobrando menos de lo que ganaban tras un trabajo de meses en los que se les han brindado un proyecto deportivo y de vida. Están aquí por su compromiso con el Guaguas, no por dinero. Quieren formar parte de nuestra historia, en definitiva. Vienen con esa motivación. Me decían, ficharlos es imposible, cobran lo que no podemos pagarles. Cierto. No hemos podido igualar sus contratos pero les hemos ofrecido lo que nadie: tener aquí sus familias, vivir en una tierra fantásticas, saberse protagonistas en un club al que todos vuelven a respetar, tener la certeza de que nos esperan muchos éxitos...

-¿Se le están haciendo largas las vacaciones con la ilusión que respira por lo que viene?

-¿Vacaciones? No he parado ni un día. Siempre hay algo que hacer. Gestiones, liquidar facturas, pagar... No puedo estar quieto, toda mi vida he sido una persona con inquietudes, dispuesto a ayudar, servir, mejorar y progresar. Y en el Guaguas eso se traduce en no tener horarios. Pero repito, encantado estoy.

-¿Tiene que seguir descolgando el teléfono para captar medios o el Guaguas campeón ya tiene poder de seducción?

-Todavía hay que hacer mucho trabajo, pero sí notamos mayor receptividad. Estamos muy contentos de los apoyos recibidos. De hecho, hemos rendido visitas a todas las empresas que pusieron una valla en el CID. Es una manera de decirles que les queremos y valoramos. Recuerdo una anécdota que implica a mi padre, fallecido en 1990. Una crítica que me hizo Florencio Tejera en CANARIAS7 le afectó mucho. Me dijo que no entendía que tuviera que soportar críticas y, encima, sin cobrar nada. Le rebatí diciendo que en el deporte todo cambia, que a lo que hoy es estar abajo mañana se le puede dar la vuelta. Al año siguiente ganamos la Copa del Rey y en el CID la gente enloqueció, llorando, abrazada, sacándome a hombros. Al verle tras ese éxito me dijo que me olvidara de lo que me dijo, que sí que merecía todo la pena. A mí me merece la pena todo lo que hago por el Guaguas porque es pasión día a día. Va con el aire que respiro.

-Más allá del reluciente equipo sénior. ¿Hay tiempo e intenciones de hacer cantera?

-Tenemos un equipo juvenil y un convenio con el San Roque, pero tenemos la idea de crear una estructura más amplia de cantera. Infantil, cadete, juvenil... Masculino y femenino. Y para arrancar ya.

-¿Qué opciones hay de colaborar con el Olímpico?

-No descarto nada. No es fácil, pero si se dieran las circunstancias, estoy abierto a todo lo que sea potenciar nuestro voleibol. Yo propuse, a inicios de los noventa, fusionar fútbol, baloncesto y voleibol bajo un mismo escudo. Lo hablé con Luis Sicilia y Lisandro Hernández. Un representativo polideportivo. No salió por lo que fuera. Pero era una idea que perseguía el bien del deporte grancanario y sin ánimo personalista o político alguno. El deporte siempre por encima de todo. De hecho, el Guaguas creo que es el equipo más despolitizado de Gran Canaria.

- ¿Y a Juan Ruiz qué le queda? ¿Ser campeón de Europa?

-Eso es. Quiero ver al Guaguas entre los cuatro mejores equipos del mundo. Ahora somos el 17º, según la última clasificación oficial facilitada. Y dejar un legado que garantice la continuidad del proyecto. Que no pase lo que años atrás, tras irme dejando recursos propios y contratos firmados. El Guaguas debe estar por encima de cualquier persona y consolidarse. No creo que esté más de cuatro años. Quiero dar el relevo generacional y hay gente en el club muy capacitada para ello. Y que quede claro que mientras esté vivo, aunque no sea el presidente, ayudaré al club. Como siempre ha sido. No tengo afán de protagonismo. De hecho, yo no iba a ser presidente del club. Iba a ser Paco Sánchez Jover, pero, al ser empleado municipal, generaba incompatibilidad para captar subvenciones. De ahí que decidiera dar el paso por el bien del club. Pero cuando tenga que irme, iré a mi butaca a animar al equipo.

- Un Guaguas sin Juan Ruiz se hace imposible visualizar...

-Todos estamos de paso. Podremos hacerlo mejor o peor, pero los clubes, en este caso el Guaguas, pertenecen al pueblo, son de la afición. Estaré lo que tenga que estar. Y cuando se quieran acordar de mí, que piensen que me entregué en cuerpo y alma para hacer feliz a la gente.