Baloncesto / Herbalife Gran Canaria

El Carpena no permite lamentaciones

14/10/2018

El Herbalife visita al Unicaja apenas tres días después del histórico y doloroso estreno en la Euroliga con la obligación de continuar con la línea del último compromiso ante el Breogán, y frente al artífice de la gesta continental: Luis Casimiro

No está siendo el comienzo ideal en esta histórica temporada para el CB Gran Canaria. La exigencia del calendario ya anunciaba que se podía dar una situación así. Las derrotas ante Barcelona en Liga y Fenerbahce en Europa eran lógicas, pero con lo que no se contaba era con caer también en casa frente al Obradoiro. Ahí saltaron unas tímidas alarmas que los claretianos han podido paliar con su victoria en el Arena contra el Breogán el pasado fin de semana. Único triunfo de los cuatro partidos disputados en que lo que va de campaña.

Un escaso bagaje, pero entendible con la precaria pretemporada que el recién llegado Salva Maldonado tuvo que acometer. Y tampoco las lesiones han ayudado. Sin embargo, en el mejor baloncesto de Europa no valen las excusas, y esta tarde habrá que dejar las lamentaciones a un lado porque el riesgo de que vuelvan a pintar la cara a los amarillos es bastante alto si no se sale desde el salto inicial con todas las precauciones. Y es que el Carpena no es una cancha cómoda para Herbalife. Así lo dicen los recientes resultados allí, donde el conjunto claretiano ha caído en las últimas siete veces que pisó el pabellón malacitano. Encima, a los mandos del Unicaja estará un viejo conocido que ya es historia viva de la entidad insular: Luis Casimiro. El técnico que conquistó el único título que reposa en las vitrinas claretianas y el gran artífice de que hoy el Granca esté compitiendo con los mejores equipos de Europa.

Dos temporadas que dieron para mucho, pero que también sirvieron para que el entrenador ciudarrealeño se empapase bien del funcionamiento de su exequipo. Un peligro más de los tantos que acumula un Unicaja que llega al choque tras caer con honor en el feudo del Real Madrid, pero habiendo sumado pleno de victorias en los duelos anteriores. Además, el conjunto grancanario, inmerso en nueve días frenéticos en los que disputará cinco encuentros entre Liga Endesa y Euroliga, apenas ha tenido tiempo de regresar de Turquía a España para intentar conseguir en Málaga su segundo triunfo en la competición doméstica.

Una paliza que preocupa a jugadores y cuerpo técnico, pero no resta la motivación extra que siempre dan este tipo de encuentros ante rivales de enjundia. Así lo manifestó Oliver tras el encuentro en el Ülker Sports Arena. «El viaje será lo mejor posible. Con poco tiempo para descansar y a ver cómo preparamos el partido. Pero con muchas ganas de jugar allí y hacer un buen partido, sobre todo esperemos descansar lo mejor posible para llegar en las mejores condiciones físicas. El equipo está mejor respecto al principio, estamos mejorando y eso se ve en la pista, espero que lo demostremos el domingo».

De los pocos detalles positivos que dejó la visita de los pupilos que dirige Salva Maldonado a Estambul fue la reaparición del alero sueco Marcus Eriksson tras su operación y posterior recuperación en su rodilla derecha, ya que el jugador es una de las piezas básicas del Herbalife, principalmente en el apartado anotador. En cualquier caso, no es el ataque el principal quebradero de cabeza de Maldonado. El Gran Canaria está obligado a mejorar su rendimiento defensivo tras los 191 puntos encajados en las dos primeras jornadas ligueras, si quiere vencer a un Unicaja que viene mostrándose muy acertado en los lanzamientos de tres, gracias a contar con tiradores de la talla de Sasu Salin (ex del Granca) y Alberto Díaz.

La empresa será complicada, pero el Herbalife ha demostrado en los últimos años una capacidad de superación encomiable. Y salir de este pequeño bache es el siguiente paso.