Benito celebra el tanto contra el Sporting de Gijón. / COBER

El debate interno de Mel con Benito: revulsivo o aprovechar su momento

El técnico hace planes pensando en sumar la segunda victoria foránea y piensa en meter desde el inicio al extremo aldeano, que está de dulce de cara a gol

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

No hay nada mejor que la competencia en un equipo. Que todos los problemas de un entrenador sean comerse la cabeza para ver a quién pone en el once inicial. Mel lo ha dicho en varias ocasiones a lo largo de su carrera en la Unión Deportiva y no se cansará de aseverarlo. En vistas a la gran cita de la UD en Lezama, ante el Amorebieta, tiene una gran duda. Un debate interno que tratará de resolver en estos dos entrenamientos que quedan antes de viajar al País Vasco. Benito de inicio o como revulsivo. Ahí nacen las dudas del preparador amarillo.

El buen hacer del aldeano, en idilio con el gol, ponen la lupa del técnico sobre el gran momento de forma que atraviesa el canterano, cuestionado hasta hace no mucho por su partido en Miranda de Ebro cuando actuó de lateral contra el Mirandés. Ahí, retratado, sufrió muchísimo. Pero como atacante, en su hábitat, ha vuelto a brillar con luz propia. Contra el Sporting, la última cita disputada, fue entrar y besar el santo, aunque el tanto se lo concedieron a Berrocal en propia meta. El velocista isleño, que atesora tres dianas y otras dos asistencias esta campaña, está entendiendo como nadie en la plantilla los espacios y los despistes del rival, como en Málaga.

Con 13 partidos jugados, Benito, que además será padre en 2022, atraviesa el mejor momento de su carrera deportiva, también en su vida personal. Y esa felicidad la está exhibiendo cada vez que le toca saltar al césped, con un rendimiento óptimo y que está tirando abajo la puerta de la titularidad, mas cuando Clemente continúa negado de cara a portería. En Bilbao podría tener el púgil de La Aldea una nueva oportunidad. Y se la ha ganado.