Jasper Philipsen celebra su victoria. / Miguel Riopa (Afp)

Vuelta a España

Philipsen gana al sprint en Puebla de Sanabria

Roglic continúa líder tras la decimoquinta etapa y es el gran favorito a la victoria ante Carapaz

COLPISA / AFP

El joven ciclista belga Jasper Philipsen (UAE Emirates) se impuso este jueves al sprint en la decimoquinta etapa de la Vuelta a España, la más larga de la prueba, con 230 kilómetros, entre Mos y Puebla de Sanabria.

El maillot rojo de líder sigue en poder del esloveno Primoz Roglic, a tres días de la llegada a Madrid, después de esta etapa de transición en la que Philipsen, de 22 años, precedió en el sprint en un falso llano a los alemanes Pascal Ackermann y Jannik Steimle, segundo y tercero en meta.

«Esperaba este momento desde hacía ya un buen tiempo», se felicitó el velocista, que había sido segundo en el primer sprint masivo de la Vuelta, en la cuarta etapa, por detrás del irlandés Sam Bennett. El velocista del Deceuninck, dominador hasta ahora en las llegadas masivas en esta Vuelta, no pudo disputar el sprint al quedar rezagado a unos kilómetros de la llegada, en la última dificultad montañosa de la jornada. Philipsen, que la próxima temporada correrá en el equipo Alpecin, logró la quinta victoria de su corta carrera, la primera en una gran vuelta.

La fuga del día

La 15ª etapa de la Vuelta, la más larga desde 2005, estuvo muy animada en su parte inicial, hasta que se formó una fuga con una docena de corredores, entre ellos el francés Guillaume Martin, el maillot de la clasificación de la montaña, que amplió su ventaja como líder de esta categoría.

En la quinta y última ascensión del día, el italiano Mattia Cattaneo distanció a sus once compañeros de escapada (Aranburu, L. L. Sánchez, Costa, Donovan, Power, Rojas, Schultz, Stannard, G. Martin, Simon, Lastra) cuando quedaban 32 kilómetros para la meta. Pero Cattaneo, que tenía la oportunidad de dar la victoria cien al equipo belga Deceuninck Quick-Step, fue cazado a falta de tres kilómetros para Puebla de Sanabria por un pelotón del que tiraba la formación Bora para su velocista Ackermann.

Los tiempos de cara a la clasificación general se tomaron a tres kilómetros para la meta, debido a una mancha de aceite en la carretera a la entrada de Puebla de Sanabria, por lo que los aspirantes al podio en Madrid levantaron el pie. «Por lo que me informaron, había un poco de aceite en el asfalto. Fue bueno no tener que arriesgar», comentó Roglic a la llegada, que mantiene así los 39 segundos de ventaja con respecto al ecuatoriano Richard Carapaz, y 47 sobre el estadounidense Hugh Carthy, los tres máximos aspirantes a un podio que se decidirá con toda probabilidad el sábado en la etapa que acabará en el Alto de la Covatilla.

Antes, el viernes se disputará la decimosexta etapa, de 162 kilómetros de recorrido entre Salamanca y Ciudad Rodrigo, con un trazado accidentado y un puerto de primera categoría cuya cima está a 35 kilómetros de la llegada. En las dos ocasiones anteriores que la Vuelta llegó a esta población salmantina, los vencedores fueron dos ilustras del pelotón: el alemán Jan Ullrich en 1999 y el kazajo Alexander Vinokurov en 2000.