Sin complejos ante el eterno coloso

07/01/2019

El Gran Canaria recibe al todopoderoso Real Madrid con el objetivo de prolongar el buen juego que realizó el pasado domingo en la Liga Endesa ante el Fuenlabrada. Frenar a Tavares y amarrar a Llull, principal reto claretiano para este martes.

Vuelve la Euroliga y lo hace por todo lo alto. Si 2018 fue un año cargado de emociones y, cómo no, de partidos, 2019 no piensa aflojar el pie del acelerador. Y, sin tiempo apenas para celebrar la victoria del Día de Reyes ante el Fuenlabrada, donde los de Víctor García cuajaron un partido muy serio y completo, toca plantar cara al vigente campeón de la competición: el Real Madrid.

Tendrá que sudar sangre el conjunto claretiano si quiere dejar el triunfo en la isla. Su suerte estará, sin duda, en la defensa. La tarea será complicada. Enfrente tiene al equipo más anotador del máximo torneo europeo. Nada más y nada menos que 1.403 puntos ha sumado ya el cuadro blanco, siendo también el que mejor diferencia entre los puntos a favor y en contra, con 184. Casi nada. El Granca, por su parte, es el conjunto que más ha recibido, con un total de 1.417 tantos, por lo que la estadística juega muy en su contra.

Pero Víctor García tratará de jugar bien sus cartas. Intentará igualar el poderío ofensivo del Real Madrid con una defensa asfixiante, tratando de contrarrestar su ritmo con ayudas. El técnico quiere que los de Pablo Laso sientan el aliento claretiano en el cogote. No hay otra. Frenar sus tiros fáciles, hacerse fuertes en el poste bajo y, evidentemente, estar acertados de cara al aro. Necesita el Granca la mejor versión de cada uno de sus jugadores para que el Real Madrid no tenga su día.

En la ida, el combinado de la capital se impuso 89-76, con un ancestral Anthony Randolph, que anotó 20 puntos y consiguió la friolera cifra de 10 rebotes. Además, dos viejos conocidos como Jaycee Carroll (2009-11) y Walter Tavares (2012-15), que cumplió su partido número 100 vestido de blanco ante Movistar Estudiantes, amenazan la que fuera su casa en la primera salida del Real Madrid a la isla en Euroliga. Choque también en el que jugarán dos de los más veteranos de esta competición. En los locales, Albert Oliver tratará de dirigir la orquesta claretiana, esperando que la partitura final desemboque en triunfo; mientras que, en los visitantes, Felipe Reyes tratará de hacerse fuerte para facturar la victoria hacia la península.

El técnico grancanario halagó el poderío del rival y reconoció que «tienen un grandísimo potencial y muchas veces no sabes por dónde te van a hacer daño. Tienen muchísima calidad, muchísimos puntos. Es un equipo con muchísimo potencial, que no voy a descubrir ahora, y tenemos que controlar que no jueguen al ritmo que quieren jugar: en transición y a campo abierto».

Con todo, en el Gran Canaria son conscientes de que el principal objetivo de lo que queda de curso es la Liga Endesa, pero no quieren tampoco pasearse en un escenario tan importante como es la Euroliga, por lo que el acierto de Eriksson desde más allá de la línea de 6,75 metros y el coraje de Rabaseda podrían jugar un papel fundamental en una noche en la que todo lo que no sea un marcador alto sería extraño. Así pues, tendrá que encontrar su inspiración el Herbalife y lograr frenar el ritmo que suele impregnar el equipo de Laso en cada choque europeo que disputa. Y, exigencias a un lado, es un partido para disfrutar.