El alero catalán Xavi Rabaseda intenta frenar al base norteamericano John Roberson durante el partido ante el Asvel francés en 2017. / EUROCUP

El día que Roberson deleitó con 42 puntos tras tres prórrogas en el Arena

El base estadounidense, con 11 triples y ocho asistencias, protagonizó con el Asvel una de las mejores actuaciones que se recuerdan en la isla

ÓLIVER SUÁREZ A.RMAS Las Palmas de Gran Canaria.

Un partido que permanece en el recuerdo de los aficionados del Herbalife Gran Canaria -y de los del baloncesto en general- que estuvieron aquel 27 de diciembre de 2017 en el recinto de Siete Palmas. Una cita en la EuroCup que dejó sin voz y con grandes dosis de adrenalina por el espectáculo vivido en el torneo continental.

El Granca, dirigido por entonces por Luis Casimiro, se jugaba el liderato del grupo D de la fase regular ante el Asvel Lyon-Villeurbanne en la última jornada en el Gran Canaria Arena. El equipo francés se presentó en la isla como primero con un balance de seis victorias y tres derrotas, mientras que los amarillos eran segundos con cinco triunfos y cuatro tropiezos. La igualdad predominante en esta fase con el Dolomiti Energia Trento italiano, el Zenit St Petersburgo ruso y el Tofas Bursa turco no dejaba margen de error y, al igual que estaba en juego acceder al Top 16 en lo más alto, un pinchazo suponía poder caer a las primeras de cambio en esta competición.

Por ese motivo, el Herbalife Gran Canaria de esa histórica temporada 2017-2018, que terminó con la clasificación para la Euroliga por primera ocasión tras tumbar al Valencia Basket en cuartos de final de la pugna por el cetro de la Liga Endesa, salió enchufado y mandó al término del primer (17-14), del segundo (45-33) y del tercero periodo (75-61) a pesar de la actuación estratosférica de un jugador norteamericano que inscribió su nombre esa noche en la historia de la EuroCup y del fortín claretiano. John Roberson nunca dejó que sus compañeros se desconectaran a pesar de las rentas locales y terminó decidiendo en un partido que necesitó de tres prórrogas para reflejar un resultado final inolvidable para todos a pesar de la derrota (128-129).

Y es que el base de Kansas City dejó una tarjeta que pocas veces se volverá a repetir: 42 puntos, con 11 aciertos desde la línea de 6,75 en 16 intentos, batiendo el récord en el torneo europeo, tres rebotes y ocho asistencias en 42 minutos para alcanzar los 44 créditos de valoración. Una actuación descomunal de un tirador excelso que hoy volverá a cruzarse en el camino del Granca.