Baloncesto / Liga Endesa

Más potencia: El Granca ficha a Evans

02/08/2018

El conjunto claretiano hizo oficial ayer la contratación del alero, que llega procedente del AS Mónaco y, salvo sorpresa o ganga de última hora, cierra una plantilla que buscará plantar cara en la Euroliga y, cómo no, seguir haciendo historia.

Más materia prima para Salva Maldonado. El Herbalife Gran Canaria hizo oficial ayer la contratación del alero estadounidense Christopher Evans, que llega procedente del AS Mónaco, donde realizó una campaña notable. Con este fichaje, la entidad claretiana cierra su cuarto refuerzo para una temporada histórica y que se antoja apasionante.

Tras las llegadas de Kim Tillie, Clevin Hannah, D.J. Strawberry, Evans cierra, salvo sorpresa y ganga de última hora, la plantilla isleña para la campaña 2018-19. Refuerzos de nivel y, cómo no, experiencia en mil batallas para plantar cara en la Euroliga y pelear con todo en la Liga Endesa.

Evans, a sus 27 años de edad (29-01-1991), dará un plus de energía y competitividad a un Granca que quiere continuar soñando. Su privilegiado físico, 2.03 metros de altura y unos 99 kilogramos, sumado a la ambición que le caracteriza, aportará fuerza y garra al equipo de Maldonado.

El alero acabó su periplo universitario en Kent State luego de pasar anteriormente por otras dos universidades.

Así pues, al no ser seleccionado en el draft de la NBA de 2013, puso rumbo a Grecia para crecer profesionalmente. Arrancó su carrera profesional en el Aries Trilaka. En su año rookie, en una competición de nivel siendo parte de un equipo bastante humilde, promedió 16,5 puntos, 7,3 rebotes y 1,3 asistencias.

Ya el siguiente curso lo dividió entre Trapani y Scafati, dos conjuntos italianos. En julio de 2015, después de dos cursos como profesional en Europa, firmó con el Hapoel Tel-Aviv israelí. Sin embargo, no fue una buena temporada para él, quedándose fuera del equipo a mitad de temporada y no logrando terminar el curso en el Ironi Nahariya. Un duro varapalo que le obligó a levantarse.

Tras pasar por la G-League americana y por la competición argentina de la mano del Gimnasia de Comodoro, el pasado verano firmó por el AS Mónaco, uno de los equipos pujantes en el panorama continental. En el cuadro galo fue capaz de promediar 13 puntos y 4,1 rebotes en la competición doméstica y 13,3 puntos con 4,5 rebotes en la FIBA Champions League, donde el equipo francés se quedó a las puertas de levantar el título en la Final Four.

Con su fichaje, el Gran Canaria se asegura un jugador portentoso y con mucha presencia defensiva. Su explosividad vendrá bien a una escuadra amarilla a la que le gusta correr. Entrará en la rotación con Eriksson, Rabaseda y Paulí. Triples, ímpetu y descaro, respectivamente, que se verán complementados con la agresividad del alero de Virginia. Habrá que ver cómo encajan en una plantilla sin miedo a soñar.