Alcanzar la independencia económica del club sigue siendo la mayor preocupación para Enrique Moreno. / C7

Enrique Moreno: «No ha existido retrasos en las nóminas, sino un cambio en la política de pago»

En plena lucha de supervivencia económica, el presidente del CB Gran Canaria nos repasa la actualidad de la entidad claretiana aprovechando el parón deportivo

Óscar Hernández Romano
ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO Las Palmas de Gran Canaria

En los despachos del CB Gran Canaria no hay parón por ventanas FIBA. Las restricciones por la pandemia obliga a Enrique Moreno y todo su equipo a echarle horas extras, desde el principio de temporada, en busca de una independencia económica que sigue siendo tan deseada como lejana.

- Parón deportivo en ACB y Eurocup, pero supongo que mirando de reojo los partidos de las selecciones por aquello de que ninguno vuelva lesionado.

- Teniendo siete jugadores convocados lógicamente hay cautela. Veremos los partidos con mucha cercanía para ver que todos están bien y, por supuesto, que juegan y hacen bien las cosas. Pero lo más importante es que vuelvan sanos, claro.

- Uno de ellos es Jacob Wiley, que debutó con Macedonia del Norte y ya tiene pasaporte comunitario. ¿La idea es que se incorpore cuando vuelva?

- No sabemos lo que pasará después, pero en principio lo que está previsto es eso. Esperemos que todo le vaya bien con la selección y que vuelve con su pasaporte comunitario, lo que es una ventaja, una apertura de puertas para tener un jugador más de calidad en el roster del equipo.

- Antes del parón se pudo ver una mejoría del equipo. ¿Es positivo de cara a lo que queda de temporada?

- Queda mucho aún y tenemos que encararlo con muchas ganas, sobre todo en los dos partidos de la Eurocup que van a determinar la posibilidad de poner clasificarnos. Creo que hay que ser positivos, la última semana antes del parón fue muy buena, en las dos victorias ante Andorra y Manresa dimos un nivel muy acertado tanto en defensa como en ataque y con eso tenemos que quedarnos. El día 22 empezamos de nuevo a entrenar en grupo y hay que hacerlo con todas las ganas del mundo.

- Un punto y seguido a esa mejoría entonces.

- Creo que ahora todo está más encajado, hay más filosofía de grupo. Digamos que estamos más unidos, hay una química que ha mejorado y creo que eso nos va a ayudar mucho. Confío mucho en este equipo.

- En los despacho sigue hasta arriba de trabajo, supongo.

- Hay de sobra, más que nunca. A nivel económico estamos peleando con una situación de pandemia que nos está lastrando mucho. El tema de las restricciones, el de no poder llevar público a los pabellones está siendo muy duro para todos los clubes de ACB porque una partida muy importante en nuestros presupuestos es precisamente la de nuestros abonados y las que se hacen de tickets, y eso no lo contamos esta temporada.

- Pero eso ya se sabía antes de comenzar la temporada.

- Sí claro, pero es que no solo afecta a lo que es el aficionado o el abonado sino también a nuestros patrocinadores, precisamente por la falta de visibilidad. No tenemos elementos que vender porque no hay público. En ese sentido, estamos trabajando en análisis financieros, en buscar recursos de todo tipo.

«Wiley Se incorporará al equipo tras jugar con su selección; no sabemos lo que pasará después»

- Entiendo que la ACB es la más preocupada en todo este tema.

- Sí, está trabajando para buscar soluciones, entre ellas una muy importante que es la negociación con el Consejo Superior de Deportes (CSD), en busca de unas ayudas que puedan paliar ese decremento de ingresos. Somos todos optimistas en que el CSD sea flexible en este aspecto. Así como se han concedido subvenciones y ayudas para la cultura, pues que tengan en cuenta que el deporte y el baloncesto también forman parte de ese desarrollo de la población que quiere divertirse y ver algo que le evada de esta situación tan difícil.

- Esta situación adversa afecta a clubes grandes y pequeños.

- Desde luego, hay clubes donde la situación es más dramática. Nosotros hemos seguido la línea que ha marcado la ACB, donde la primera era intentar negociar la entrada de público que al final no ha podido ser por la situación sanitaria, que es la que manda. Entendemos en este momento que no habrá público y, por lo tanto, hay que buscar otras salidas, cómo han buscado otros sectores; hostelería, turismo, etcétera. Ahora mismo todos los clubes estamos en una situación muy complicada, sobra decirlo, pero seguimos adelante y trabajando.

- El propio Cabildo ha reconocido el retraso en las últimas nóminas. ¿Cómo está ese tema?

- Más que retraso, lo que ha existido es un cambio de política de pago. Y lo explico. Normalmente en los contratos de los jugadores consta que sus nóminas se distribuyan en 10 mensualidades; la primera es en septiembre y la última en junio. En ese sentido, el mes de enero, que es la última mensualidad, la han cobrado perfectamente, y la de febrero está en proceso de cobrarse y se hará antes de que termine el mes. Es decir, no es que hayan retrasos o nóminas pendientes, sino que lo que antes lo pagábamos en una fecha concreta, por Tesorería, se ha buscado otra fecha más acorde a los ingresos que estamos recibiendo actualmente; distribución de recursos de ACB, de nuestros patrocinadores... Hemos tenido que reestructurar todo eso y a los jugadores se le ha trasladado ese cambio de día y no hemos tenido ningún problema.

«Creo que ahora todo está más encajado, hay más filosofía de grupo; confío mucho en este equipo»

- Aguantar esta situación es insostenible para los clubes de una ACB tan exigente.

- Las restricciones, que son para todos, las empezamos de un color y ahora estamos en otro. Y no sabemos lo que va a pasar hoy, no sabemos si vamos a bajar a nivel dos, si dentro de un par de semanas volveremos a subir... Todo esto es un sin vivir. Y está claro que el año que viene poco va a cambiar. Por lo tanto, todos los clubes tenemos que ponernos el mono de trabajo y rebajar los presupuesto e irnos a economías de guerra. Desgraciadamente vamos a perder fuerza, pero estaremos todos en igualdad de condiciones. Eso va a desmerecer la competición, lógicamente, así que tenemos que trabajar para que eso no sea así.

- ¿Es optimista?

- Hay que serlo. Somos un sector que representa una parte de la economía de esta isla y del resto de España y, por lo tanto, creemos que es importante invertir en que siga adelante. Si ya quitamos el deporte...

- Supongo que la independencia económica sigue siendo el gran objetivo a pesar de las grandes dificultades.

- Claro, en los últimos tres años hemos incrementado el porcentaje de patrocinios y teníamos una dinámica de crecimiento, pero se ha cortado drásticamente por el tema del covid. Hay muchos patrocinadores que han seguido con nosotros este año, y hay otros que no es que no han querido, sino que no han podido estar. Si no acabamos con esta maldita pandemia seguiremos sufriendo todos.