«El mérito es pasar de jugar por no descender a los éxitos conseguidos»

20/06/2018

El director deportivo del Herbalife Gran Canaria analiza una temporada histórica tras la clasificación para la Euroliga, la máxima competición continental a nivel de clubes, y avanza en la confección del entrenador y de la plantilla del próximo proyecto. El ejecutivo claretiano resalta la evolución de la entidad para cambiar los objetivos en las últimas seis campañas

— Subcampeón de la Supercopa, semifinalista en la Copa del Rey, cuartofinalista en la Eurocopa, semifinalista en el Playoff por el título y billete para la próxima edición de la Euroliga. ¿Qué valoración hace de la temporada del Herbalife Gran Canaria?

— En el momento que consigues un resultado final como es tener una plaza en la Euroliga creo que es algo que muy pocos clubes logran. Aparte de los que tienen licencia A solo puede conseguirlo uno y hemos sido nosotros. Creo que es muy buena y, a partir de ahí, no podemos olvidar que hemos jugado cinco competiciones, la final de la Supercopa, los cuartos de final de la Eurocup, las semifinales de la Copa del Rey, hemos quedado quintos en la liga regular y hemos terminado cuartos con una plaza en la Euroliga, que pienso que es una locura en cuanto a resultado, y eso que lo ves un poco a toro pasado. Te das cuenta de que eso es muy bueno, pero lo que pasa es que el día a día con los viajes, las lesiones, el esfuerzo y la dureza de las competiciones no te lo permite ver, pero el club y los jugadores tienen que estar muy satisfechos de haber obtenido eso.

— El premio final es la Euroliga, pero ha sido una campaña con las novedosas ventanas FIBA, lesiones, altibajos...

— El año ha sido muy duro y muy difícil para todos los equipos, pero en nuestro caso más porque hemos tenido muchas lesiones porque las ventanas nos han afectado más que a ningún otro club de la ACB seguro y, posiblemente, de Europa. No hay que olvidar que en la primera ventana seleccionan a nueve jugadores y en la segunda a 11, y en cada una ha venido un jugador lesionado (Rabaseda en la primera), que en la segunda un jugador importantísimo para nosotros como Eriksson vino lesionado y ha estado tres meses fuera. Y todo ello ha conllevado a un desgaste de equipo que la fuerza mental, la ambición y el propio grupo humano ha ayudado que hayamos sabido solventarlo cuando lo más lógico hubiese sido que nos pasara factura. Espero que el tema de las ventanas desaparezca ya de una vez porque es una falta de consideración hacia la afición de cada equipo, en este caso la del Gran Canaria, al estar en plena competición de liga, porque encima cuando se lesionan no cubren el 100% de la lesión y esto no puede seguir siendo así, el baloncesto profesional en Europa no puede estar tan condicionado. Curiosamente el de ACB no se ve afectado, habrá que ver qué acuerdos hay o se han hecho antes de plantear las ventanas.

— ¿Qué supone a nivel deportivo e institucional alcanzar la máxima competición continental de clubes?

— En el año 84 el Gran Canaria estaba en Segunda División, luego subió a la ACB, siempre intentando mantener los muebles, pero con una línea ascendente y logrando la clasificación para la Copa del Rey, el Playoff, la competición europea, estar en una buena disposición de los equipos de la Eurocup y ahora hemos quedado en una cuarta posición con el logro de la Euroliga. Como decía alguien del mundo del baloncesto, el mérito del Gran Canaria no es solo un año, que se puede conseguir, pero es difícil, sino que llevamos en los seis últimos años de jugar a no descender a los méritos que hemos tenido. Pero dicho esto, sería muy poco inteligente pensar que ya sabemos de esto y que el recorrido ya está hecho. Creo que tenemos que pensar que cada temporada comenzamos de cero y hay que hacer todo para que las cosas funcionen, que no sirve de nada lo que hayas hecho antes.

— ¿Le ha cambiado la hoja de ruta para la temporada 2018-2019?

— Tenemos que seguir siendo el Gran Canaria, que es lo que hemos hecho todos estos años. Estamos trabajando para intentar conseguir el mejor equipo posible dentro de nuestras posibilidades y que te ofrezca el mercado. A partir de ahí, tenemos otra competición que es posible gracias a la ACB, que nos pone en el mercado y define quiénes somos, y vamos a partir en una Euroliga que todavía tiene una exigencia mayor que la ACB, que ya de por sí la tiene, por muchas razones como la calidad de los equipos, con los mejores 16 equipos de Europa porque me incluyo como club, y después por la cantidad de partidos. No hay que olvidarse de que vamos a jugar en principio cuatro partidos menos que la liga regular de la ACB, con la diferencia de que los desplazamientos no son comparables a ir a Rusia, Turquía, Alemania... a conjuntos de mucha dificultad, eso está ahí, y hace que, además, empecemos como pardillos o novatos en esta competición, como también lo fuimos en su momento en la ACB. Vamos con toda la ilusión del mundo, pero también con toda la prudencia.

— No estará Luis Casimiro en ese proyecto. ¿Le queda la pena de que no sea el entrenador el próximo curso?

— Me queda la pena de haber estado con un entrenador durante dos años, como ha habido otros, y de haber tenido una muy buena relación personal. Como es normal en el deporte profesional, lo importante es que mientras estén en el club se encuentren considerados, respetados y reconocidos, y eso lo ha tenido al 100% Luis Casimiro. Quedamos en sentarnos a final de temporada para hacer una valoración y, en ese momento, apareció también una oferta de otro club, que evidentemente nosotros no podemos ni acercarnos. A partir de ahí, no hubo mucho color. Lo que sí tengo que agradecer a Luis es que tomó una decisión muy rápido para saber dónde estábamos porque, hasta ese momento, nosotros como club no nos habíamos movido para ver qué mercado había de entrenadores.

— ¿Qué perfil busca para ocupar el banquillo, una cara conocida, con experiencia en la Euroliga, que lo esté haciendo bien en la Liga Endesa...?

— Una cosa es lo que buscas y otra es lo que hay. Dentro de lo que haya será alguien cuyo perfil económico sea el nuestro y, a ser posible, que conozca la Liga ACB y que tenga experiencia. Con todas esas cosas juntas, intentaremos captarlo. A partir de ahí, será nuestro entrenador y, como hemos hecho con todos, iremos a muerte con él.

— ¿Se marca un plazo para cerrarlo?

— Hoy -por ayer-, ya (risas). El plazo no lo marcas tú, te lo marca el mercado y la situación de cada entrenador. Evidentemente, mientras más pronto mejor porque antes podremos empezar, claro que ya estamos mirando y haciendo mercado, pero para tomar decisiones muy concretas. A lo mejor podemos tomar alguna más, pero queremos hacerlo, como siempre, con el entrenador.

— Han salido nombres como Pedro Martínez, Salva Maldonado, Sergio Scariolo, Joan Peñarroya, algunos con contrato en vigor...

— Los que tengan contrato será difícil, así que, a partir de ahí, lo que haya en el mercado. Han salido incluso más y algunos extranjeros, y otros que se ha dicho que estaban hechos hace tiempo. Tiene que ser uno que esté en el mercado e insisto que se adapte al perfil económico y al club que somos.

— Ya ha tomado las primeras decisiones con la continuidad de Oriol Paulí y Xavi Rabaseda en la plantilla. ¿Cómo valora su progresión?

— Creo que han sido dos jugadores importantes al igual que todos los demás, que han hecho posible que el club vaya creciendo. Además, no hay que olvidar que hay un convenio de la ABP (Asociación de baloncestistas profesionales ) que nos obliga a tener un número de jugadores de formación. Además, ellos son buenos jugadores y era una situación que veníamos trabajando y valorándola desde hace bastante tiempo, por lo que hemos podido hacerla relativamente rápido. Se trata de dos jugadores que están identificados con el club y es un privilegio contar con gente con ese nivel de implicación, de mejora, de complicidad y supone un valor añadido tenerlos.

— ¿Le costó retenerlos por su rendimiento en un ejercicio histórico?

— Según el convenio no pueden tener ofertas. Me remito a eso porque es algo que está ahí y nos condiciona a todos los clubes. Son dos jugadores que, por muchas razones, siempre podrán ser apetecibles, pero también es cierto que entiendo que nosotros también ayudamos a que seamos un club bien visto, nos lo hemos ganado en los últimos años.

— ¿Cómo está la situación de otras piezas fundamentales del vestuario claretiano como Albert Oliver, Eulis Báez y Pablo Aguilar?

— Me remito al convenio, pero no quiere decir que no podamos tomar decisiones antes. Son jugadores importantes, que han hecho posible que estemos donde estemos, y que la situación de mercado e incluso ellos mismos permitirá que mantengamos una continuidad en nuestras relaciones. Solo puedo decir que son jugadores interesantes para nuestro futuro, después si podemos llegar a un acuerdo o no lo sabremos en pocas fechas, que puede ser antes de la llegada del entrenador o después. En la medida de lo posible, intentaremos consensuarlo partiendo de la base de que, como club, podamos mantener una idea de cuál pude ser la columna vertebral y sabiendo que el año que viene vamos a jugar otro tipo de competición. Hay que empezar a tomar decisiones para mejorar en la medida de lo posible lo que podamos, lo que nos permita el mercado y nuestra capacidad económica.

— En ese sentido, ¿se plantea una plantilla de 12 jugadores o integrada por más profesionales como otros conjuntos que compiten en la Euroliga?

— Bueno, nosotros hemos tenido este año una plantilla de 12 jugadores, que es larga, lo que no hay que olvidar es que hemos jugado cinco competiciones, algo que hacen muy pocos equipos, y con el agravante de hacerlo desde las islas porque a veces veo comparativas, pero nosotros estamos aquí, no estamos en medio de la península o Europa, por lo que ya no puedes hacerlas. Con todo ese desgaste de viajes y lesiones, que se nos han lesionado todos menos los tres cincos, y aun así el equipo ha competido y ha sacado la cabeza. Por eso, 12 jugadores seguro, además tendremos del equipo vinculado que vamos a intentar sacar, pero siendo conscientes de que son todavía muy jóvenes y tienen que seguir aprendiendo. Si hay alguna variante, la iremos viendo y según lo que el mercado nos pueda deparar. Siempre que hay más jugadores, puede que alguno se pueda quedar un poco en fuera de juego. Pero no está descartado nada.

— Los éxitos deportivos del Granca no han venido acompañados de una mayor asistencia de espectadores al Gran Canaria Arena...

— Eso ya es un trabajo de otras áreas del club, que estoy seguro que estarán haciendo lo imposible para dar a conocerse porque no ha sido fácil desplazarse al Gran Canaria Arena. Sí que a veces ha habido coincidencia con algún que otro evento, pero para estar arriba en la Euroliga hay que llenar el pabellón porque el propio evento te lo exige al ser de máximo nivel. El baloncesto se ha ido metiendo cada vez más en la sangre y hemos ido mejorando. En el Centro Insular éramos máximo cuatro mil y algo porque no cabíamos más y aquí somos máximo 9.800 espectadores. Hay que hacer lo más fácil posible ir a ver un partido, y en eso tenemos que estar todos. Además, si tenemos la complicidad de los medios de comunicación de dar a conocer el producto y el evento de ese día, siempre ayuda y suma. Seguro que vendrá más gente porque es el mejor baloncesto que se puede ver en Europa, que hasta hace poco solo se podía ver por televisión y ahora tendremos el privilegio de verlo en directo.

— ¿Qué balance hace del trabajo realizado esta campaña en las categorías de formación?

— Tenemos una cantera emergente, con gente de primer nivel europeo y tenemos mucha confianza en ellos. Espero que para el año que viene o próximos tener a gente ya metida, pero teniendo en cuenta que no es lo mismo dar el salto a un equipo de LEB que de ACB para mantener la categoría o encima de Euroliga. Si nos fijamos en esos equipos, el acceso es un poco más difícil porque el nivel de exigencia es mucho más alto, pero tanto Juanmi Morales como Armando Guerrero están haciendo un excelente trabajo y, a partir de ahí, todos los entrenadores. En cinco o seis años hemos pasado de tener 260 chicos a más de mil chicos y chicas. No es solo una labor de competir, que ya de por sí es importante, sino de expansión del baloncesto. Estamos encantados de facilitar que haya más gente jugando porque serán nuestros futuros jugadores, directores deportivos, trabajadores del club y nuestro presente y futuro en la grada.