El capítulo más especial para un canterano

10/02/2019

El pívot senegalés del Delteco GBC, Mouhamed Barro, formado en el Club Baloncesto Gran Canaria desde los 15 años y con el que debutó en la ACB y en la Eurocopa en la temporada 2014-2015 con Aíto en el banquillo, vivirá hoy un episodio emotivo en su retorno al Arena. «Es un lujo volver porque en la isla empezó todo», afirma

Mouhamed Barro vuelve a casa. El jugador senegalés, de 23 años, se formó en las categorías de formación del Club Baloncesto Gran Canaria y hoy volverá a pisar un Arena en el que debutó en la temporada 2014-2015 en la Liga Endesa y en la Europa de la mano del técnico Aíto García Reneses.

Barro llegó a la isla con solo 15 años para comenzar una aventura en una entidad claretiana en la que aprendió, creció y soñó siempre de amarillo. En su primer año fue cedido al Grubati de Lanzarote y retornó en categoría cadete, pasando por los combinados júnior y EBA, hasta que su progresión lo catapultó a un primer equipo con el que disputó cuatro partidos en la competición doméstica y cinco en la continental, en un ejercicio histórico después de conseguir el subcampeonato ante el Khimki ruso.

Sin embargo, no tuvo continuidad en el proyecto amarillo y terminó cedido en el Oviedo Baloncesto, un club de LEB Oro en el que coincidió con el grancanario Fabio Santana y ofreció sus enorme poderío físico en la pintura, pero nunca llegó la oportunidad de regresar al plantel insular. No bajó los brazos y el Delteco GBC apostó por incorporarlo en su retorno a la ACB.

El interior de Pikine, que destacó con diez puntos, seis rebotes, dos asistencias y 19 de valoración en el tropiezo del Granca en la primera vuelta en San Sebastián (74-63), afronta con ilusión y nerviosismo pisar el parqué del recinto de Siete Palmas cuatro campañas después.

«Estoy muy contento por volver a Gran Canaria y poder jugar en el Arena. Llevo muchos años fuera, pero es un lujo volver porque ahí empezó todo, será especial, pero saldré con las mismas ganas que en todos los partidos», apunta emocionado, al tiempo que recuerda su brillante actuación en el choque ante su exequipo: «Me conformo con ganar, da igual si hago un gran partido o no. Hay que ganar y estaré muy contento. Ojalá que pueda hacerlo bien, pero lo importante es sumar un triunfo que nos hace falta».

Barro, quien promedia 4.6 puntos, 2.6 rebotes y 4.2 de valoración en su primer curso garantizado en la élite, gana peso en la rotación vasca tras superar unos problemas físico que le impidieron tomar parte en varios choques.

«Estuve varias semanas fuera de las canchas por una fractura por estrés y todavía me duele. No estoy bien del todo, me estoy curando poco a poco, pero estamos en un momento en el que no quiero estar fuera. El equipo nos necesita a todos y tenemos que sacrificarnos. Además, este partido no me lo pierdo y estaré ahí dando guerra», dice.

El pívot africano se muestra sorprendido por la clasificación del cuadro de Víctor García «por la plantilla que tiene, pero esto es deporte y puede pasar cualquier cosa» y asegura que el Delteco GBC «está teniendo mala suerte porque estamos compitiendo bien, pero estamos perdiendo en los últimos segundos. Hay que seguir peleando».