Slaughter conduce el balón en una acción del encuentro. / CB Gran Canaria

El Granca recupera el pulso en la EuroCup

Los claretianos firman un sólido triunfo ante la Virtus de Scariolo en un partido igualado hasta el último cuarto, donde los de Fisac se desataron (100-80)

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Triunfo de calidad para recuperar el pulso. El Gran Canaria se impuso al Virtus Segafredo Bologna de Sergio Scariolo en un duelo igualado hasta el último parcial, donde los amarillos metieron una marcha más imposible, incluso, de igualar para la calidad del grupo italiano (100-80).

Fue una victoria de carácter y que contó con implicación coral, con Slaughter (16 puntos, 9 asistencias y 27 de valoración) liderando una estadística donde nadie desentonó.

A ritmo de triplazos

La Virtus no se dejó nada en el inicio. Con un 2-10 de parcial marcó el ritmo del partido desde el salto inicial a los mandos de un Milos Teodosis acertado también en labores ofensivas (5 puntos). Sin embargo, los triples de Shurna (dos seguidos), Slaughter y Kramer igualaron las fuerzas en unos primeros minutos de puro tanteo y acierto notable desde más allá de la línea de tres puntos (18-18, tras los primeros cinto minutos).

Con el tercer triple de Shurna se consumió un primer cuarto que se llevó la escudara amarilla (26-24) en un duelo marcado por las facilidades en defensa y el acierto desde lejos en ambos lados (cinco triples para cada uno).

El intercambio de golpes siguió siendo la tónica en los primeros minutos del segundo parcial. Los claretianos apostaron, incluso, por meter una marcha más en sus acciones y apretar las piernas en defensa, estrategia que le valió para mantener y aumentar las distancias (31-26).

Con las defensas más ajustadas y, sobre todo, intensas, las canastas costaron más que en el parcial inicial. Fisac apostó por la velocidad con Kramer y García en cancha, restando centímetros a su quinteto para apretar más a la Virtus y acelerar su acciones. Y la nueva estrategia funcionó a la perfección ante un rival ahora atascado en ataque y con menos puntería (37-29, a 5.38 para el descanso).

Teodosis y Weems acudieron entonces al rescate de un Scariolo que rotaba a su grupo en busca de una reacción que finalmente llegó (39-36, tras parcial 0-7). En un final de cuarto igualado, Ennis rompió las tablas con una última canasta que le valió al Granca para marcharse al descanso con ventaja en un duelo abierto a cualquier resultado (47-45).

Aunque más espesos ahora, Granca y Virtus mantuvieron la igualdad en los primeros minutos del tercer acto (57-57 tras los primeros cinto minutos). El intercambio de triples no decaía en un duelo sin dominador claro y que entró en los últimos diez minutos con ventaja para claretiana (71-66) tras un triplazo de Slaughter sobre la bocina.

El Gran Canaria intentó administrar su ventaja con posesiones largas, mientras la escuadra visitante intentaba la remontada endureciendo el juego y lanzando, con menos acierto ahora, desde más allá de la línea de tres puntos (78-68, a 7.25 para el final).

Con el viento a favor, los amarillos se sintieron muy cómodos ante una Virtus que no arrojaba aún la toalla pero sí se precipitaba sobremanera en sus acciones (84-70, a 5.45).

La muñeca de Belinelli (16 puntos por entonces) obligó a Fisac a parar el partido con 87-78, 4.33 por jugarse y un grupo italiano venido a más. La arenga del segoviano resultó fructífera, y el Granca ya no pasó más apuros que el último aliento de una Virtus sobrada de calidad pero superada por un grupo claretiano mucho más efectivo y entonado tras el descanso (100-80).