Omar Cook dirige el juego durante un encuentro de esta temporada. / acb photo / b.b. hojas

Cook: «Me sorprendió la decisión del Granca, me hicieron sentir apartado»

El director de juego norteamericano regresa al Gran Canaria Arena el domingo. Se muestra «extra motivado» tras la rescisión de su contrato el pasado verano, cuando pensaba que seguiría una temporada mas en la isla.

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria

Una de las mejores brújulas de la última década de la Liga Endesa regresará al Gran Canaria Arena este domingo (12.00 horas). Liderazgo, experiencia y talento al servicio del colectivo para relanzar proyectos y ganarse un prestigio en la máxima competición nacional. El director de juego estadounidense con pasaporte montenegrino Omar Cook, de 39 años, atraviesa un momento dulce en un Hereda San Pablo Burgos en el que vuelve a sonreír tras un pasado curso repleto de altibajos a nivel colectivo en el Herbalife Gran Canaria - firmó 7,8 puntos y 6,9 asistencias-, aunque acarició el pase a las semifinales de la Liga Endesa en la fase final excepcional celebrada en Valencia.

El jugador de Brooklyn, con pasado también en el Unicaja, Valencia Basket, TD Systems Baskonia y Movistar Estudiantes, promedia 5.2 puntos, 5.8 asistencias -el tercer jugador de la ACB que más reparte por compromiso- y 7.6 de valoración en los 22 minutos de media que ha jugado en 30 encuentros a las órdenes de Joan Peñarroya. Su impacto en el juego del plantel burgalés, con el que junto al excapitán del Granca Xavi Rabaseda ha levantado la Champions League de la FIBA y la Copa Intercontinental, es determinante para marcar el ritmo en un grupo eléctrico y talentoso que ocupa la sexta posición en la clasificación de la fase regular de la competición doméstica con un balance de 19 victorias y 12 derrotas. Una amenaza real por su trascendencia en la pista, pero, cómo no, también por sus ganas de revancha tras una salida traumática el pasado verano.

Una situación caótica

Y es que Omar Cook había firmado por dos temporada tras una gestión del exdirector deportivo claretiano Berdi Pérez en la campaña 2019-2020, si bien existía una cláusula de corte por parte de la entidad presidida por Enrique Moreno para el pasado 5 de julio. En ese momento, con el preparador griego Fotis Katsikaris fuera del proyecto desde ante del 25 de junio y, precisamente con Pérez en la misma situación desde el 30 de junio, muchas decisiones deportivas se vieron ralentizadas o, simplemente, no se tomaron.

El Club Baloncesto Gran Canaria incorporó a Willy Villar -tuvo a Cook en el Estudiantes- y a Porfi Fisac para la dirección deportiva y para el banquillo los días 7 y 8 de julio, respectivamente. Ambos llegaron después de esa fecha y Cook ya tenía su contrato garantizado para el presente ejercicio, por lo que habría que rescindir el contrato del jugador. Un aspecto que cobró fuerza desde la incorporación del preparador segoviano y se concretó con los movimientos de Andrew Albicy y Frankie Ferrari. La inacción en ese paréntesis de tiempo o no tener muy clara la hoja de ruta originó un coste económico innecesario al club, que, unido a otras salidas de piezas del plantel y desajustes en el presupuesto por la pandemia del coronavirus y temas de otra índole, presentará un déficit que rondará el millón de euros. Se celebrará un Consejo de Administración el lunes.

Cook recuerda cómo lo vivió en las horas previas a una cita vital por estar en el Playoff por el entorchado de la ACB, y que tendrá cierto valor a nivel personal al asegurar que dispone de un «extra de motivación».

«Es especial de alguna forma, por la manera en la que las cosas terminaron el año pasado. En realidad, me quedé por la isla incluso una o dos semanas después de la fase final en Valencia. Pensé que iba a estar allí de nuevo este año, que mi contrato estaba garantizado, pero luego hicieron cambios, con un nuevo entrenador. Esto hizo que fuéramos en direcciones diferentes. Me hicieron sentirme apartado o fuera de lugar», argumenta, al tiempo que agrega que «me sorprendió, decidieron no contar conmigo tras hacer algunos cambios. Fue una decisión que escapaba a mi control».

Todo eso aconteció con Cook y su familia de camino a Estados Unidos ya, con sus pertenencias en Gran Canaria y decepcionado por el devenir de su vinculación con el estrenado proyecto deportivo. La realidad del negocio del deporte profesional, pero con la tristeza de las formas que se repiten en las salidas del Club Baloncesto Gran Canaria.

Una segunda oportunidad

Cook, quien se exhibió con siete asistencias en el primer gran varapalo del curso que recibió el Granca en la primera vuelta en Burgos (92-60), se muestra «contento» en una entidad en constante crecimiento deportivo y social. «He estado en buenos equipos, pero este es especial. Tenemos jugadores con energía, comprometidos y contamos con un gran entrenador también», dice.

Cuestionado por si es uno de sus mejores años en la élite nacional por sus números, pero, sobre todo, por su importancia para marcar el ritmo en el cuadro de Peñarroya, el base norteamericano expone que «estoy jugando bien, pero llevo unos cuantos años haciéndolo en la Liga ACB. El estilo del equipo está por encima de las estadísticas».

Este duelo está grabado a fuego. «Ellos tienen un buen equipo han hecho muchos cambios, pero iremos a ganar».

Albicy y Slaughter lo esperan. «Son muy buenos bases. Slaughter es más anotador y Albicy es más defensor y director. Tienen estilos diferentes. Estoy con muchas ganas y esperando el encuentro», incide.