La escuadra francesa dio primero en la serie pero el Granca buscará mañana la igualada. / AS MÓNACO

EUROCUP

Conjura grupal en el Granca para dar el primer paso hacia la remontada

La escuadra claretiana ya prepara a conciencia su final de mañana ante el AS Mónaco, donde los isleños están obligados a ganar para seguir soñando con la final

ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO Las Palmas de Gran canaria.

Una remontada posible. Ese es el sentir en el seno del Herbalife Gran Canaria tras caer el pasado martes en el primer duelo de su semifinal de la Eurocup, al mejor de tres, ante el AS Mónaco.

Los amarillos pagaron caro su desconexión en un desastroso segundo parcial (24-5) en el Principado, pero su notable reacción tras el descanso, con la que llegó a tener opciones al triunfo, es con lo que se queda un Granca aún con opciones y, sobre todo, ganas de seguir peleando por un puesto en la final.

Opciones que pasan por ganar mañana (19.00 horas) en el Arena para forzar un tercer partido que se disputaría de nuevo en territorio francés, donde los amarillos (segundo cuarto al margen) dejaron muy claro sus ganas de pelear al límite por el objetivo.

Sabe el Granca ya contra quién juega y sus virtudes. Exhibió físico y calidad individual el Mónaco para dar primero. Igualar ese músculo, sobre todo en labores defensivas, será fundamental en la batalla del Arena.

También necesita el Herbalife su suma coral, esa que ha brillado en las últimas fechas. Se echaron de menos a muchos en esa primera batalla. En ese trabajo grupal está una de las grandes claves para creer en la remontada. Entre Kilpatrick (4), Okoye (0), Shurna (5) y Beirán (1), todos con capacidad anotadora notable en las últimas fechas, solo aportaron 10 puntos en Francia.

La cita de mañana demanda mucho más de ellos y, en general, de todos para intentar igualar la semifinal. Tras el partido del martes, la expedición amarilla hizo noche en Madrid y a primera hora de ayer tomó el avión de vuelta a Gran Canaria, donde Fisac solo realizó una sesión de recuperación necesaria tras las palizas físicas de las últimas fechas, y para recargar pilas de cara a la gran final de mañana.

Hoy ya será otra historia. Los claretianos preparan a conciencia el enfrentamiento ante un Mónica que si de algo va sobrado es de músculo, y que buscará con todo rematar la faena en el recinto de Siete Palmas. Sin embargo, y a pesar de la derrota, en el Granca la conjura grupal es firme en no escatimar en esfuerzo mientras haya esperanza. Que la hay.