Olimpiadas Tokio 21'

El camino para ser una estrella

Deportistas olímpicos y paralímpicos cuentan la cita deportiva del año mostrando las etapas más duras y personales que han pasado para llegar a la élite

ADAY SÁNCHEZ Madrid

Nadie dijo que fuera fácil. Conseguir las metas en el mundo del deporte resulta muy complejo. Aún más lo es el arduo camino para ser una estrella. Esto es algo que debe cocinarse a fuego lento. Con mucho esfuerzo, sacrificio y horas de entrenamientos en días que resultan interminables. De hecho, cuando el ingrediente secreto es el talento, la ilusión, constancia y gestión del trabajo se convierten en estrategias decisivas de los deportistas que luchan por llegar a la cima. Pero no todo es de color rosa. Hay ocasiones en las que nos podemos olvidar de que estos deportistas también son personas. Ellos han pasado etapas de sufrimiento, dolor, violencia, malos hábitos de vida e incluso decir, que el deporte les ha salvado la vida.

El talento puede parecer, a priori, algo muy favorable. No siempre es así. Quizás esto sea una de las cuestiones más difíciles de gestionar en las jóvenes promesas. Observar, por ejemplo, un levantamiento de pesas cuando los kilos añadidos superan los elementos del cuerpo humano que emplea la fuerza resulta, como poco, llamativo. Esto es muy habitual en la halterofilia. Un deporte cada vez más de moda y que consiste en levantar el máximo peso posible con una barra fijando varios discos en sus extremos. Los discos que se le añadan será lo que determine el peso final que se levanta.

Las capacidades para realizar esta disciplina no son nada sencillas. Se necesita avanzar de manera progresiva para, en algún momento, convertirse en el mejor. Incluso, poder representar a tu país en unos Juegos Olímpicos que, en innumerables ocasiones, es lo que la mayoría de estos deportistas desean. Para ir a unos JJOO no basta con ser el mejor de tu país. Se deben cumplir una serie de premisas que permitan conseguir el billete hacia unas olimpiadas de ensueño. Una experiencia única, inolvidable, que solo los pocos que pueden contar esta anécdota la definen como lo máximo a lo que puede aspirar un deportista de élite. Por lo que llevan tanto tiempo preparándose, con el sacrificio que ello conlleva y que, en la mayoría de los casos, no es suficiente.

Como decía el propio Isaac Newton: «Mis habilidades son ordinarias, pero solo mi dedicación me proporciona el éxito». Esta frase parece que tanto Loida Zabala como David Sánchez la tienen grabada a fuego en su mente. Zabala es deportista paralímpica de halterofilia adaptada. Toda una eminencia dentro de esta disciplina siendo diploma olímpico hasta en tres ocasiones. Ya tiene su pase para la Villa Olímpica de Tokio y espera poder hacerse con una medalla. Por su parte, David Sánchez -deportista olímpico- ya está clasificado para sus segundos Juegos después de los disputados en Río de Janeiro en 2016. Tanto Loida como David compiten en halterofilia, pero con muchas diferencias en el desarrollo de esta especialidad. Aspectos diversos como la preparación de los entrenamientos, psicología, nutrición, subvenciones e incluso, el día a día que hacen estos deportistas para permanecer en la élite el máximo tiempo posible en su trayectoria como profesionales. Así los catalogan los expertos en la materia. Así se preparan el camino para ser una estrella.

Ambos verán en directo el próximo 23 de julio cómo se enciende el pebetero olímpico en una ceremonia de apertura que, como poco, promete emoción. Solo una pandemia mundial producida por la Covid-19 ha impedido que se disputen unas Olimpiadas cada cuatro años como está establecido. Así lleva produciéndose desde los primeros Juegos Olímpicos de Atenas 1896. Por aquel entonces, ni siquiera hubo participación femenina en la que únicamente participaron 241 atletas masculinos de 14 países. Los varones disputaron en Grecia 43 competiciones de 9 deportes.

Esto resulta muy llamativo y vemos como la sociedad ha ido avanzando para tener una mayor equidad en el deporte entre hombres y mujeres. Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, sí, lo denominamos Tokio 2020 y no Tokio 2021 debido a que la organización ha decidido mantener la designación pese al año de retraso, se han convertido ya en todo un hito. Prometen ser los más innovadores de la historia por sus nuevos deportes y su apuesta tecnológica. Serán un total de 33 deportes divididos en 50 disciplinas distintas y 339 eventos. Todo un aliciente que acapara las miradas de los aficionados al deporte sumándole pruebas inéditas que pensaban que nunca se verían en unos Juegos Olímpicos.

Cinco años han pasado desde que se celebraran los últimos JJOO de Río de Janeiro 2016. La espera, sin duda, habrá merecido la pena. Así lo aseguran Loida Zabala y David Sánchez. Estos deportistas nunca se hubieran imaginado que existiera algo en la actualidad que rompiera el ciclo olímpico y, por supuesto, que les afectara tanto. La verdad es que el talento de ambos resulta como un caballo desbocado que incita a soñar muchas veces antes de tiempo. Invita a pensar que las medallas son más que posibles con dos profesionales que tienen unas capacidades excepcionales, lo que libera un frenesí emocional tanto para ellos como para las personas que los rodean. Ahí aparecen los equipos de ambos. Ayudarles en la transición entre el comienzo y el profesionalismo que resulta algo similar a estar entre los fogones de aquella cocina llamada éxito.

Loida Zabala.

Halterofilia paralímpica

La halterofilia paralímpica no siempre ha tenido visibilidad en unos Juegos Olímpicos. Esta se disputa en categoría masculina, precisamente, desde los Juegos de Tokio 1964 y la femenina desde los Juegos de Sídney 2000. En España la deportista más reconocida dentro de la halterofilia adaptada es Loida Zabala (Cáceres, Extremadura). A sus 34 años sigue clasificándose con buenos resultados para unas Olimpiadas, quizás la más importante por conseguir una medalla después de obtener tres diplomas olímpicos en cada uno de los Juegos en los que ha participado.

Loida Zabala es una deportista paralímpica que se prepara día a día para mantener su plaza por la delegación española en los Juegos Olímpicos después de su participación en Pekín 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016. La halterofilia adaptada se desarrolla dentro de la modalidad de press banca la cual disputan los deportistas con discapacidad física que puede ser amputación, lesión medular o parálisis cerebral. Una vez seleccionados, los halterófilos se agrupan no en función de su discapacidad sino de su peso. Eso resulta decisivo tanto para la categoría de competición en la que te encuentres como la valoración que realicen los jueces sobre el trabajo desempeñado.

Pero no todo es tan fácil como parece. A los once años, Loida tuvo una inflamación medular que la tuvo varios meses en la cama de un hospital sin ver nada más que las paredes de esa habitación. Para una niña de esa edad y, prácticamente, de un día para otro, resulta un cambio brusco en su vida y en la de su familia. Después de un periodo de innumerables pruebas, diagnósticos sin esperanza y pinchazos en las piernas para saber si tenía sensibilidad o podía recuperar la movilidad, los padres de Zabala decidieron no continuar con el sufrimiento que padecía la familia por dicha situación sabiendo que no se volvería a levantar de una silla de ruedas. Posteriormente, la trasladaron al Hospital de Parapléjicos de Toledo. Al segundo día la sentaron en su primera silla de ruedas. Un gesto que resultaría maravilloso porque después de un tiempo, por fin podía salir a la calle.

«Mi expareja me maltrató y los médicos pensaban que nunca me recuperaría»

La historia no ha hecho más que empezar. Zabala siempre ha destacado por sus valores dentro y fuera del deporte. Conseguir sus metas, sonreír y hacer reír son algunas de las claves de su personalidad. «Al principio para mi familia y amigos fue un shock, pero les he demostrado que soy y seguiré siendo la misma persona de siempre», aseguraba Loida. Pese a ello, ha tenido que enfrentarse a situaciones complejas temiendo incluso el poder seguir con su carrera como deportista. En 2012, un mes antes de disputar sus segundos Juegos Olímpicos, Loida sufrió violencia de género a manos de su expareja. «Mi expareja me maltrató, me lesionó el brazo y fue muy difícil para mí porque los médicos pensaban que no me recuperaría y menos hacerlo en tan poco tiempo», señalaba Loida. Esto supuso el mayor reto al que se ha enfrentado Zabala hasta la fecha por lo que estaba en juego. Una plaza directa hacia unas Olimpiadas que tanto le había costado conseguir.

«Al final no importa que sea violencia de género, la violencia es violencia y te puede hacer mucho daño, no solo físicamente, sino emocionalmente», condenaba Zabala. De esta manera Loida valora las condiciones por las que ha tenido que pasar a lo largo de su vida y en aspectos clave como son el personal y profesional que, en este caso, le hubiera dejado sin cumplir su más ansiado sueño. Competir en unos Juegos Olímpicos. «En ese momento dudaba si podía jugar o no porque no podía estirar el brazo derecho. Los médicos decían que era complicado, pero yo intenté llevar una vida lo más normal posible», expresaba Loida.

La preparación que se necesita para competir al máximo nivel en unos JJOO conlleva a que se deban cumplir una serie de premisas. La más importante es estar en perfecto estado de forma y no tener lesiones. Algo que en los Juegos de Londres 2012 no se daba para Loida. En 30 días tenía que competir y apenas podía mover el brazo. Ese es el daño físico, pero el psicológico iba más allá. «Durante ese tiempo intentaba llevar una vida lo más normal posible, pero no era fácil. En ese momento trabajaba como contable y pese a los días libres que me dieron no los cogí. Necesitaba mantener mi mente ocupada», anunciaba Zabala.

«Tenía que olvidar esa situación y sentime como antes»

El deporte ha ayudado mucho a Loida Zabala para distraerse y dejar de lado los problemas. La mente en los deportistas puede ir en su contra y es necesario que su nivel de concentración sea del 100%. «Todos podemos sufrir algún tipo de violencia a lo largo de nuestra vida. Yo jamás pensé que esto me pasaría a mí, pero lo más importante es que, al final, podemos salir de ello», destacaba Zabala. Para ello decidió focalizar su vida en mejorar y tener la certeza de que pensar en aquello que le había ocurrido no le servía de nada. «Tenía que olvidar esa situación y sentirme como antes», afirmaba Loida.

Actualmente Loida compagina su vida como deportista, conferenciante y actriz. Zabala asegura que no cambiaría ninguna experiencia de su vida. «Al final, todo lo que he pasado me ha permitido evolucionar mucho y las circunstancias duras que he padecido, a día de hoy como conferenciante, me permite transmitirlo a otras personas para que les sirva de ayuda», exponía Loida Zabala.

Plaza para los JJOO

Loida tiene la plaza directa para los Juegos de Tokio, pero ha estado obligada hasta junio (fecha en la que se cierra el ranking) a seguir con buena puntuación. Después ha tenido que pasar una serie de procesos que le han dado el billete definitivo en esa plaza que le traslada a Tokio. Lo primero ha sido tener el visto bueno de la Federación Española de Halterofilia. Luego ha necesitado lo propio del Comité Paralímpico.

De lunes a sábado Zabala entrena de manera regular. Las horas depende del momento de la temporada en la que se encuentre, así como las decisiones que toma junto a su equipo. A medida que se va acercando una competición aumentan la intensidad hasta la semana previa, donde se hacen ejercicios de recuperación y baja intensidad que permitan sacar el máximo provecho. Cuando Loida empezó en la halterofilia levantaba 45 kilos. Su primera meta se basaba en llegar a 80 kg porque era lo máximo que se había levantado en España. «Había personas que me decían que no iba a poder llegar nunca a esa marca. Hoy puedo decir que he levantado 100 kilos», destacaba Zabala.

Para alcanzar estos resultados es muy importante el apoyo de un equipo que valore las capacidades que tiene cada deportista. Óscar Sánchez, entrenador por la Federación Española de Halterofilia y experto en alto rendimiento, asegura que «la perseverancia y la dedicación son unas de las claves del éxito para cualquier deportista». La disciplina en este deporte cobra especial relevancia. Al practicarse de manera individual, en el que se depende de una cualidad física que en este caso es la fuerza, no se pueden poner excusas. «Aquí levantas o no levantas. Tienes que darlo todo porque si no, no llegas a ser un deportista de élite», justificaba Óscar.

Las horas de entrenamientos que dedican tanto deportistas como entrenadores se pueden convertir en uno de los secretos a voces para conseguir resultados exitosos. Óscar Sánchez avanza que «lo más importante es la predisposición genética, ya que resulta un factor clave y, a la vez, eliminatorio». El nivel de exigencia y estrés al que están sometidos los deportistas de élite hace que los psicólogos estén a la orden del día en este asunto. Iván Alonso, psicólogo deportivo, detalla que muchas veces su trabajo se basa en «identificar qué conductas funcionales tiene la persona y así ayudarles a conseguir sus objetivos». El factor limitante puede convertirse en el mayor enemigo de los deportistas. «Las limitaciones ejercen una enorme presión a nivel psicológico que afecta al rendimiento y es determinante para los logros deportivos», sostiene Alonso.

Los componentes realmente importantes en los deportistas suelen determinar el estado de forma física en el que se encuentran, para así evitar lesiones y sumarle la motivación que les permita mantener la atención necesaria en el trabajo que están desempeñando. El aspecto psicológico quiere «conseguir mantener durante toda la competición un estado de concentración acorde, que ayude al atleta a mejorar las conductas para estar al mejor nivel posible y que no le afecten las variables externas», revela Iván Alonso. Dentro de este ámbito aparece la tarea compleja de los nutricionistas. David Sánchez, nutricionista deportivo doctorado en Ciencias de la Alimentación, revela que «una nutrición guiada por un experto puede mejorar el rendimiento llevándote a un ámbito de bienestar personal, profesional y económico al conseguir buenos resultados». A su vez, David señala que «esto muchas veces no se logra porque la nutrición del deportista la lleva el propio entrenador o personas que no tienen formación y solo se basan en la intuición».

Un apoyo que vale oro

La familia se convierte en el mayor sostén del éxito de un deportista. Inculcar los valores del deporte hace que ellos, junto con la dedicación del atleta, sean los responsables de llegar lo más lejos posible. Esa cima que tanto cuesta conseguir. Aarón Zabala, hermano de Loida Zabala, asegura que «el deporte siempre ha estado muy ligado a mi familia». Si hay algo que destaca de la familia Zabala es la competitividad y disciplina que les ha permitido realizar diferentes deportes a lo largo de su vida.

En ocasiones se debe echar la vista atrás para ver los inicios de cualquier profesional. En este caso, Aarón recuerda emocionado la primera vez que su hermana compitió después de una etapa en la que estuvo entrenando a Loida. «No me considero responsable de quién es en la actualidad mi hermana. En su momento creí oportuno estar ahí, ayudarla en lo que hiciera falta», destaca Aarón. Su trabajo consistía en asesorarla, ayudarla a mover el peso para que no pierda tiempo y, sobre todo, evitar posibles lesiones. El lado emocional es relevante cuando el hermano pequeño es quien te mira con admiración. Aarón anuncia que «da gusto cuando la ves entrenar, pese a que pueda estar cansada, que haya sido un entrenamiento duro, mi hermana lo mira con positividad. Loida siempre va a estar con una sonrisa».

David Sánchez.

Halterofilia olímpica

La halterofilia se incorporó a los deportes olímpicos en las Olimpiadas de Atenas 1896. Esta disciplina ha pasado por diferentes etapas dentro del panorama olímpico. En el año 1908 dejó de practicarse, pero nuevamente se reincorporó en los JJOO de Amberes 1920. La categoría femenina llegaría 80 años después. Se pudo disfrutar, por primera vez, en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000. En España existen muchos referentes dentro de la halterofilia olímpica, pero sin duda una de las personas con más proyección en este ámbito es David Sánchez (El Ejido, Almería). A sus 26 años se ha convertido en una eminencia en esta disciplina consiguiendo participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, obteniendo el décimo puesto.

David Sánchez, como deportista olímpico, ha vivido muchos momentos a lo largo de su trayectoria profesional. Compartiendo a Matías Fernández como entrenador con la tan sonada Lydia Valentín en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid, le ha producido un hilo de sensaciones a la par que exigencias para permitirle, en este caso, disputar sus segundos Juegos Olímpicos consecutivos. Y es que no todos los halterófilos que pisan la Residencia Joaquín Blume de Madrid pueden sentirse como David Sánchez. Allí el Consejo Superior de Deportes (CSD) les proporciona una serie de servicios para que ellos solamente tengan que preocuparse de su trayectoria como deportistas y rendir al máximo nivel. En este sentido tienen los mejores cuidados.

Un cambio que le salvó malos hábitos

Todo esto parece de ensueño. Se podría decir que lo es. La dificultad recae en llegar hasta ahí. Que se fijen en el deportista ya sea por su proyección de futuro, debido al nivel y progresión a la que está rindiendo, como por méritos propios. Para David el que le llamasen para su posterior traslado a Madrid supuso un cambio que le salvó de los malos hábitos a los que se enfrentaba en su localidad natal.

En 2011, El Ejido recibiría una llamada que haría que su nombre sonara, cinco años después, en unos Juegos Olímpicos. Con 16 años y en plena adolescencia, David Sánchez se enteró que, desde el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, se habían fijado en él. Solo llevaba dos años practicando la halterofilia. Gracias a la insistencia de su hermano mayor empezó en este deporte. David siempre se ha caracterizado por ser un chico muy activo. Esto se tradujo en pasar mucho tiempo en la calle con el temor de sus familiares de poder caer en unos hábitos que estaban seguros de que no le iban a hacer ningún bien. Debido a esa hiperactividad, actualmente David padece insomnio y trabaja con los psicólogos deportivos del CAR para que no le afecte en su trayectoria profesional. «Soy muy activo y esto se traduce incluso en insomnio, aunque yo lo miro por el lado positivo y es que me ayuda a rendir al máximo y darlo todo en los entrenamientos y competiciones», asegura David.

«El deporte era la única manera de amainarle los nervios y que pudiera dormir»

Cuando le llamaron con tan solo 16 años para que se trasladara a Madrid y se certificara su ingreso como deportista de élite en el Centro de Alto Rendimiento, sus padres y hermanos se alegraron bastante de la decisión que estaban a punto de tomar. En una situación normal, a la familia Sánchez le hubiera costado más tiempo tener consenso en la respuesta que iban a dar, pero el camino que estaba siguiendo David en El Ejido no era el adecuado. Ellos lo vieron como una vía de escape. Un respiro que les permitiera estar seguros de que, pese a la distancia, estaría bien y con la mente enfocada en el deporte, lo que probablemente le haría llegar lejos. Así se demostró años más tarde con su participación en los primeros JJOO. «Para mí que llamaran a David del CAR fue una alegría. Él era un niño muy nervioso, muy inquieto y el deporte era la única manera de amainar esos nervios y que pudiera dormir», señalaba Manuel Sánchez, hermano de David.

Toda la familia coincide en que le vino muy bien cambiar de aires. «Toda esa energía y nervios que tiene él le ayudan a descargarlos con el deporte. De hecho, ya tiene cinco medallas europeas», confiesa Manuel Sánchez. Manuel fue el primer miembro de su familia en practicar la halterofilia. Esto le sirvió para meter a David en esta disciplina sin llegar a imaginarse que llegaría tan lejos, aunque sí tenía claro que le ayudaría a calmar sus nervios. «El deporte es más que hacer ejercicio. Es disciplina. Y precisamente esta disciplina es la que salvó a mi hermano de caer en malos hábitos», confesaba Manuel.

«El deporte es bueno para sacar a los jóvenes de los malos hábitos»

En innumerables ocasiones el deporte ha ayudado a que tanto jóvenes como adultos reflexionen sobre su futuro y la trayectoria de vida que desean seguir. También el llegar a abandonarse como estudiantes, personas y tomar unas decisiones que, sobre todo a una corta edad, no sea lo más correcto. Tanto David como su hermano Manuel coinciden en que «el deporte es bueno para sacar a la juventud de la calle, de los malos hábitos y que la mejor de las decisiones es refugiarte en el deporte por los valores que te enseña».

«El deporte te hace ser muy disciplinado. Te exige descanso, ser extraordinario y mirar por las competiciones para tener el objetivo de pelear por ello», reitera Manuel. La importancia de ser consciente de que una mala decisión tomada, en un momento que no corresponde, puede dañar todo tu futuro. Manuel lo tiene claro: «El hecho de que entrara en el CAR fue clave para David».

A la élite desde la humildad

Los padres de David se dedican a la agricultura. Siempre han basado su educación en la humildad, el esfuerzo y el sacrificio como las claves para que cada uno de sus hijos consigan lo que se propongan. Así es como David Sánchez se ha convertido en el único deportista olímpico que ha visto El Ejido. Esto ha supuesto para su ciudad un enorme orgullo que traspasa fronteras. Ahora pretenden que de allí salgan muchas más promesas halterófilas y seguir de esta manera con el legado durante el mayor tiempo posible.

Nadie dijo que llegar a la élite fuera sencillo. David ha tenido que pasar una serie de competiciones durante los cuatro años de ciclo olímpico (cinco años en el caso de estas Olimpiadas debido a la pandemia) que le han permitido clasificarse para lo que serán sus segundos Juegos Olímpicos. El día a día de un deportista que se encuentra en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid no se asemeja en nada al aspecto cotidiano de cualquier persona. «Me levanto a las ocho y media de la mañana. Desayuno, voy a entrenar. Vuelvo, me ducho y almuerzo. Luego intento descansar un poco, me tomo un café y vuelvo a entrenar. Después de seis o siete horas de entrenamiento me voy al spa o al fisioterapeuta para recuperarme un poco de las sesiones más intensas. Finalmente ceno y ya me voy a dormir. Así todos los días», detalla David.

Una dureza en el estilo de vida que le ha llevado hasta la máxima competición para un deportista. Desplazarse a unos JJOO representando a su país y consiguiendo buenos resultados. Según el momento previo a los Juegos en el que se encuentre, así como el nivel y estado en el que llegue a los mismos, determina junto al equipo que le rodea cuáles son los siguientes pasos a seguir para avanzar al mismo ritmo o si tuviera que aumentar la exigencia de los entrenamientos.

«La vida de un deportista es muy diferente a la de cualquier persona»

Muchos deportistas olímpicos no tienen la oportunidad de realizar su preparación en una residencia como la 'Joaquín Blume'. Ahí se puede considerar que están los mejores deportistas del país. Además, las condiciones y el cuidado que tienen en el Centro de Alto Rendimiento no son las mismas que la mayoría de los casos de atletas que se ejercitan por su cuenta. Más aún si tenemos en cuenta las diferencias que existen en los entrenamientos entre deportistas olímpicos y paralímpicos. Las mayores semejanzas recaen en las obligaciones en su trabajo para convertirse en los mejores. «La vida de un deportista es muy diferente a la de cualquier persona», apunta David Sánchez.

Los deportistas deben tener alicientes que muchas veces provienen de sus entrenadores. «La motivación principal es la exigencia. Esto ayuda a seguir obteniendo resultados y hacer cosas que no hayan conseguido antes», asegura Óscar Sánchez, entrenador de deportistas de élite. Pero esto no siempre es así. Muchas veces los entrenadores, a lo largo de su trayectoria profesional, se enfrentan a deportistas que no quieren seguir su ritmo de entrenamientos. «Ante esta situación me gusta hablar con ellos. La clave tampoco es obligar a nadie y si no se ve preparado, mejor tomarse un descanso. Si de verdad va a entrenar y competir, el deportista debe hacerlo comprometido, al cien por cien. Aquí las tintas medias no valen», explica Óscar. Esto es algo que siempre ha tenido muy claro David. Él intenta darlo todo en cada entrenamiento y mostrar que el sentimiento que tiene hacia la halterofilia va más allá del propio deporte.

La fama en los deportistas

David Sánchez ha tenido que pasar un camino complejo para ser una estrella. En este caso, sigue trabajando con su psicólogo para mejorar día a día y que no le afecte ninguna de las circunstancias que hayan podido influir en su rendimiento. «Lo más importante es conocerle no solo a nivel deportivo, sino saber cuál es el contexto de ese atleta», afirma Iván Alonso, psicólogo deportivo. La fama también influye en los deportistas. «Los pensamientos pueden jugar malas pasadas y si no los trabajamos nos lleva a una conducta que quizás no sea la más adecuada, ya que dentro de todas esas etiquetas empezamos a configurar nuestra propia identidad», expone Alonso. El identificar cuáles son nuestros problemas, como el resto de conductas deportivas, es totalmente fundamental si lo que queremos es mejorar el rendimiento», concluye Iván Alonso.

Hermanos haciendo historia

Los hermanos David y Manuel Sánchez (26 y 29 años respectivamente) no solo destacan por sus buenos resultados dentro del mundo de la halterofilia. También hacen historia al convertirse en los únicos familiares que se encuentran dentro de la residencia 'Joaquín Blume'. Los deportistas que viven en este lugar destacan el compañerismo que existe entre los miembros convirtiéndose como una gran familia. Lo que tienen claro David y Manuel es que por mucho que exista un buen trato entre los compañeros, nunca llega a ser la relación que existe entre los dos hermanos. Algo que destacan por los ánimos que se dan el uno al otro en cada entrenamiento y competición. Así se les hace la estancia más amena en un lugar en el que pueden estar bastantes meses sin ver a sus familiares.

Diferencias entre deportistas

Existen bastantes diferencias entre deportistas olímpicos y paralímpicos. En la halterofilia los movimientos son totalmente diferentes. Por ejemplo, en el ámbito olímpico se hacen movimientos más técnicos. En la halterofilia adaptada al ser press banca se suele dar mucha más importancia a la musculación. «En este caso se mete más volumen de entrenamiento sobre trabajos que estén más cerca del fallo que en el caso olímpico», agrega Óscar Sánchez, entrenador. En la halterofilia adaptada se mete más volumen de entrenamiento con diversos ejercicios y accesorios. La asistencia en este caso también resulta un factor clave en la halterofilia adaptada debido a la necesidad de cambiar los discos de peso que se le añaden a la barra. La ejecución también es completamente distinta. Mientras que los atletas olímpicos lo realizan de pie, en la halterofilia adaptada se hace de manera acostada y la actividad que realizan se concentra en el levantamiento de barra desde el pecho estirando los brazos hacia arriba.

El dinero también influye. Los patrocinios para muchos de estos deportistas, principalmente los que pertenecen a la halterofilia adaptada, resultan imprescindibles para poder cumplir sus objetivos. El ámbito paralímpico recibe menos subvenciones que el olímpico. «Debería haber un trato igualitario en las subvenciones entre deportistas olímpicos y paralímpicos. Yo actualmente tengo la beca de cuarta del mundo que son 250 euros y, sin embargo, si fuera olímpica esa cantidad tendría cuatro cifras», justificaba Loida Zabala, deportista paralímpica de halterofilia.

La familia: el punto clave para el éxito deportivo

Tanto en el caso de Loida como el de David se observa que sus familias también se rodean de grandes éxitos. Aarón Zabala o más conocido como 'Zabalive', hermano de Loida Zabala, es creador de contenidos. Tiene 600.000 suscriptores en YouTube, 200.000 en TikTok y 70.000 en Twitch. Por su parte, Manuel Sánchez, hermano de David Sánchez, es deportista profesional de halterofilia. Manuel es reconocido dentro del mundo halterófilo y actualmente se encuentra en el CAR de Madrid. Con trabajo y esfuerzo las familias Zabala y Sánchez han demostrado que se pueden conseguir grandes resultados. Y es que se demuestra una vez más que la familia, es el punto clave para el éxito.

Ahora sí comienza la aventura que Loida Zabala y David Sánchez van a emprender en breve. Deportistas olímpicos y paralímpicos se preparan para conseguir la ansiada medalla que les catalogue como los mejores del mundo. Todos ellos esperan con entusiasmo el encendido del pebetero olímpico. Una tradición que indica que la llama olímpica se transporta directamente desde la ciudad de Olimpia, donde se celebraban los antiguos Juegos en Grecia. Una vez encendido el pebetero, permanecerá ardiendo hasta el próximo 8 de agosto de 2021, fecha en la que finalizan los JJOO de Tokio.

Nos esperan unas Olimpiadas apasionantes con el deseo de obtener el mejor de los resultados por parte de los equipos españoles. Hemos visto las diferencias y dificultades que tienen olímpicos y paralímpicos. Historias en las que prima visibilizar la dureza, el sacrificio y la preparación que conlleva convertirse en los mejores. Aquí se han mostrado solo dos representantes de un enorme equipo que, sin duda, representa a los abanderados del esfuerzo. Todo un ejemplo como profesionales e incluso como personas. Pese a las dificultades han sabido salir adelante y demostrar que lo mejor es quedarse con lo positivo incluso en los peores momentos. Aquí tienen los datos. La información que hará que, solo ustedes, sean capaces de obtener sus conclusiones. Porque este ha sido, es y será el complejo camino para ser una estrella.