Serge Ibaka. / Phillip Kim (Efe)

Mercado

Ibaka peleará por el anillo con los Bucks

El ala-pívot hispano-congoleño abandona los Clippers y recala en los vigentes campeones de la NBA como parte de un traspaso a cuatro bandas

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Serge Ibaka peleará por su segundo anillo de campeón de la NBA con los Milwaukee Bucks. El ala-pívot hispano-congoleño abandona Los Angeles Clippers para sumarse a los vigentes campeones de la NBA como parte de un traspaso a cuatro bandas que eleva las opciones del internacional español de volver a disputar las Finales de la mejor competición de baloncesto del planeta y le permitirá sumar fuerzas con Giannis Antetokounmpo, de nuevo en la carrera por el MVP.

Junto a Ibaka, los Bucks se aseguran dos futuras rondas del 'draft' y una compensación económica, mientras que los Clippers reclutan a Rodney Hood y Semi Ojele. La operación también involucra a los Sacramento Kings, que se refuerzan con Donte DiVincenzo, Trey Lyles y Josh Jackson; y a los Pistons, que reciben a Marvin Bagley Jr., ex de los Kings, una de las franquicias más activas en esta ventana de fichajes y cuya principal apuesta ha sido el lituano Domantas Sabonis, procedente de los Indiana Pacers.

Ibaka, campeón de la NBA en 2019 con los Toronto Raptors, deja un equipo en caída libre como los Clippers, actualmente octavos de la Conferencia Oeste y que se han visto fuertemente diezmados por las bajas de Kawhi Leonard y Paul George, para recalar en unos Bucks que han ido de menos a más y ostentan la segunda posición en la Conferencia Este, donde pisan los talones a los Miami Heat.

Mercado agitado

Será el quinto destino de Ibaka en la NBA. El hispano-congoleño, que promedia 12,3 puntos, 7,2 rebotes, 0,8 asistencias y 2 tapones en los 884 partidos disputados desde que aterrizó en la liga norteamericana, ha pasado por las filas de los Oklahoma City Thunder (2009-2016), los Orlando Magic (2016-2017), los Toronto Raptors (2017-2020) y Los Angeles Clippers (2020-2022). Una nómina a la que ahora hay que sumar a los Bucks de Giannis Antetokounmpo, Khris Middleton y Jrue Holiday.

El ala-pívot, lastrado el curso pasado por una lesión en la espalda, está teniendo una temporada complicada en la que firma números muy alejados de sus registros habituales: apenas 6,6 puntos, 4,3 rebotes, 1 asistencia y 0,7 tapones en 15,4 minutos de media en pista, el dato más bajo de su carrera. Pese a ello, a sus 32 años sigue siendo un interior muy apreciado en la NBA por su físico explosivo, capacidad de intimidación y buena mano en el lanzamiento exterior. Unas virtudes que intentará potenciar a las órdenes de Mike Budenholzer.

El de Ibaka es el tercer movimiento que involucra a un jugador español dentro del mercado de la NBA en los últimos días. Antes, los Cleveland Cavaliers mandaron al base Ricky Rubio, actualmente lesionado, a los Indiana Pacers. Y los San Antonio Spurs traspasaron a Juancho Hernangómez a los Utah Jazz, donde el madrileño, que empezó la temporada en los Boston Celtics, tratará de salir del agujero para garantizarse su permanencia en la liga.

James Harden, en un partido de los Nets. / Shawn Thew (Efe)

Harden, traspasado a los Sixers

Las trepidantes últimas horas del mercado de la NBA han deparado un movimiento tectónico que altera la correlación de fuerzas en la Conferencia Este. James Harden ve materializado su propósito de dejar los Brooklyn Nets y vestirá a partir de ahora la camiseta de los Philadelphia 76ers, que se catapultan entre los principales candidatos al anillo al unir al fantástico anotador y director de juego con el poderío de Joel Embiid.

Harden vuelve a cruzar así su camino con el de Daryl Morey. Arquitecto del 'ultra small ball' de los Houston Rockets y ahora mandamás en la ciudad de la libertad, Morey llevaba tiempo pugnando por incorporar al hasta ahora jugador de los Nets y sale reforzado por una operación que envía a Brooklyn a Ben Simmons, Seth Curry, Andre Drummond y dos primeras rondas del 'draft', mientras que los Sixers reciben también a Paul Millsap.

Simmons no había llegado a debutar esta temporada y tampoco percibía su salario, tras declararse en rebeldía y solicitar su salida de Philadephia. El base australiano tratará de reconducir su carrera en los Nets, un equipo erigido en torno a una constelación de estrellas que no ha dado el rendimiento esperado y apenas llegó a juntar en un puñado de partidos a James Harden, Kevin Durant y Kyrie Irving, los integrantes de su 'big three'.