Nikola Jokic trata de anotar ante la oposición de Giannis Antetokounmpo. / Andrej Cukic (Efe)

La NBA busca la corona europea de Doncic

Antetokounmpo, Jokic y Gobert, líderes de Grecia, Serbia y Francia, luchan con Eslovenia por un Eurobasket sin aspiraciones de medalla para España

IVÁN BENITO

34 jugadores de la NBA, solo superada por los 50 de la ACB, se dan cita en el Eurobasket de 2022 que arranca este jueves a las 13.30 horas (Cuatro) con el España-Bulgaria. Más de una treintena de referencias de sus selecciones que han convencido a sus franquicias para disputar un campeonato abierto con un favorito (Eslovenia) y tres claros aspirantes (Serbia, Francia y Grecia). Luka Doncic defiende la corona lograda en 2017 apenas estrenaba la mayoría de edad. Cinco años después, más maduro, ganador, líder, letal en el paso atrás y en penetración por altura con su marcha lenta… ya solo por ver al genio sin necesidad de madrugar o trasnochar merece la pena.

Pero de alicientes va sobrado el Eurobasket, que tiene en nómina a los ganadores de los cuatro últimos MVPs de la NBA: Giannis Antetokounmpo y Nikola Jokic. Se enfrentaron recientemente en un duelo de clasificación para el Mundial y deparó un espectáculo asombroso. Ganó Serbia ante los ojos del mundo. Tenía más necesidad. Más motivación. Más músculo tiene Francia que por algo viene siendo la actual subcampeona olímpica. O lo que es lo mismo, la mejor selección europea del último campeonato. Gobert, pívot de los de antes, tres veces ganador del Jugador Defensivo del Año en la mejor liga del mundo, no atrae tantos focos pero puede ser igual de determinante.

Ese sería un primer repaso de los favoritos en un grupo que por primera vez en mucho tiempo no está España. La selección ha conseguido medalla en 9 de los últimos 10 Eurobasket ('falló' en 2005) disputados desde 1999. Tres oros incluidos. Pero mucho ha cambiado en el último lustro. La selección de Scariolo atraviesa por una regeneración completa con los hermanos Hernangómez como estandartes en la que conviene evitar comparaciones y rebajar las expectativas de antaño.

Turquía, primer rival potente

A su favor, tiene un grupo asequible. Turquía es el principal rival y quizás favorita a la primera plaza. Larkin (Efes) con la manija, la buena mano de Korkmaz (Sixers), Cedi Osman (Cavaliers) de líder y el joven Alperen Sengun (Rockets) por dentro. Con fondo de armario además con Hazer, Mamutoglou (Fenerbahçe) o Sanli (Barça). Y Ataman en el banquillo, para lo bueno y para lo malo. Cargó contra Ömer Yurtseven por no plantarle cara a los Heat y acudir a su llamada. Completan el grupo una debilitada Montenegro sin Vucevic pero con Dubljevic y Kendrick Perry (Unicaja), Georgia, con Shengelia lesionado en el hombro durante la preparación pero con un notable poderío interior con Shermadini (Tenerife), Mamukelasvhili (Bucks) y Goga Bitadze (Pacers), la Bélgica de Ismael Bako y la Bulgaria de Sasha Vezenkov (Olympiacos).

Importante quedar primero siempre, pero más este año. En los octavos de final se emparejarán con el grupo de la muerte. Francia (Heurtel, Okobo, Fournier, Yabusele, Poirier, Gobert), Lituania (Jokubaitis, Brazdeikis, Grigonis, Giedraitis, Sabonis, Valanciunas), Eslovenia (Doncic, los Dragic, Prepelic, Blazic, Cancar, Tobey), Alemania (Schröder, Lo, Weiler Babb, Wagner, Voigtmann, Theis), Bosnia (Nurkic, Musa) y Hungría (Hanga). Ahí es nada.

Dudas físicas en Grecia

También hay tres buenas selecciones en el grupo C. Grecia. Con Antetokounmpo y los dos hermanos (Kostas es duda), a los que sumar a Calathes, Papanikolau, Sloukas, Papapetrou, Papagiannis (los tres entre algodones) y al fin la figura de un tirador como Dorsey para abrir espacios. El griego ha colapsado en sus incursiónes en el baloncesto FIBA ante defensas cerradas, aunque ahora es un jugador nuevo. Menos abusón de su potencia, con mejor tiro (41% en triples en los cuatro partidos de preparación) y el mismo hambre (30,3 puntos y 7,3 rebotes). No parará hasta tocar metal con el país que le vio crecer y le dio de comer.

La cosa no se queda ahí. Está Italia, que deslumbró en los Juegos pero a la que la baja de Gallinari le hace mucho daño por dentro. Al menos tienen a Fontecchio, Melli y Polonara en plena forma. Croacia, como acostumbra, lleva un gran plantel. Bogdan Bogdanovic, Dario Saric, Ivica Zubac, Mario Hezonja, Krunoslav Simon… pero suelen caerse con estrépito a las primeras de cambio. Les acompañan Ucrania, con Alex Len (Kings) y Sviatoslav Mykhailiuk (Raptors) y las débiles Gran Bretaña y Estonia.

El grupo D lo monopoliza Serbia. Pesic ha creído conveniente descartar a Teodosic, el capitán, para darle todos los galones a Micic. Por dentro está Jokic (y Milutinov), Kalinic por todos los lados y han esperado hasta ultimísima hora al inalterable Bjelica. Aunque les falta talento. Principalmente, la muñeca letal de Bojan Bogdanovic, el enorme Marjanovic (2,21), la bisoñez de Aleksej Pokusevski y Nikola Jovic… Junto a ellos, la República Checa (Satorasnky y Vesely), todo lo contrario que Croacia, Polonia (con el lío de los hermanos Ponitka y la renuncia de Jeremy Sochan (Spurs), Finlandia (Markkanen), Israel (Deni Avdija) y Países Bajos, la selección más floja de uno de los Eurobasket de mayor nivel.