España ya piensa en el Eurobasket: «Tenemos que construir un equipo»

El combinado nacional dirigido por Sergio Scariolo se presenta en público e inicia la preparación para un torneo que marca el comienzo de una nueva etapa de relevo generacional

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Ya no están los Gasol, ni Pau ni Marc. Tampoco el lesionado Ricky Rubio. Atrás quedaron hombres clave como Felipe Reyes, Juan Carlos Navarro, Sergio Rodríguez, algunos retirados del baloncesto, otros de la selección. Todos ellos símbolos de la época más exitosa del baloncesto español. Ahora los objetivos ya no pasan obligatoriamente por el título o la medalla, casi una constante desde hace tanto tiempo, aunque la selección española pretende seguir siendo competitiva en el Eurobasket y hacerlo además completando el necesario relevo generacional que se avecina, el más traumático en las últimas dos décadas.

Los pupilos de Sergio Scariolo se presentaron en sociedad y comenzaron con los entrenamientos de preparación para el Europeo de septiembre este martes en Madrid. En el horizonte inmediato el 'Modo Europa', una planificación previa al gran torneo continental que constará de hasta seis partidos: cuatro amistosos de exigencia frente a Grecia -el 9 de agosto en Atenas y el 11 de agosto en Madrid- y Lituania -el 16 de agosto en Las Palmas de Gran Canaria y el 18 de agosto en Vilna-, además de dos compromisos oficiales, en el contexto de la ventana de clasificación para el Mundial del próximo año, frente a Islandia en Pamplona el 24 de agosto y Países Bajos en Almere el 27 de agosto.

Todo ello antes de un Eurobasket en el que España se las verá con Turquía, la anfitriona Georgia, Montenegro, Bélgica y Bulgaria en Tiflis, con cuatro plazas en los octavos de final en juego antes de la fase eliminatoria del torneo, ya a partido único, sin red. «No es el momento de pensar en objetivos, sino centrarnos en hacer lo que hemos hecho en otras ocasiones: construir un equipo. Ese es el punto de partida y ya veremos dónde nos lleva la competición», valoró el seleccionador español, Sergio Scariolo, durante un acto celebrado en el Centro Deportivo Municipal Daoiz y Velarde de Madrid.

El entrenador italiano es plenamente consciente de las limitaciones de un equipo en pleno relevo generacional, cuya preparación ha estado marcada por la polémica alrededor de la nacionalización exprés del base de origen estadounidense Lorenzo Brown, reclutado por España ante las escasas opciones en la dirección de juego pese a carecer de vinculación alguna con el país, ya que el actual jugador del Maccabi Tel Aviv nunca ha militado en un equipo de la Liga ACB. Con tres oros y un bronce europeos en su haber, Scariolo tiene ahora el reto de guiar la difícil transición hacia una nueva generación en la que por ahora no parecen descollar los gigantes talentos del pasado.

Nueva generación

«Ahora llega una selección que es fruto del trabajo de los clubes y que conlleva una trayectoria. En 2017, cuando preparamos la clasificación para la Copa del Mundo 2019, había un plan trabajado con Sergio. Y estamos en ese ciclo. Hay cinco campeones del mundo, hay un bloque grande de jugadores de las ventanas de clasificación, hay jugadores con lesiones que quieren estar con la selección… No sé si ganaremos una medalla, pero volveremos con la cabeza alta», valoró por su parte Jorge Garbajosa, presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB), en un análisis similar al de Scariolo, que apuesta por el desarrollo de una nueva generación de jugadores más allá del resultado concreto.

«Tengo la misma ilusión y vamos a luchar para dejar a la selección lo más arriba posible. Hay muchos jugadores que vienen a la selección con problemas físicos e intentan darlo todo en cada verano. Es muy ilusionante, pero crea mucha responsabilidad, porque son muchas medallas y títulos que parecía imposible que se pudieran conseguir. Tiene que ser un orgullo venir con la selección y representar a tu país», valoró por su parte Rudy Fernández, capitán español y superviviente de la etapa dorada junto a su compañero en el Madrid Sergio Llull. Junto a ellos los NBA Juancho y Willy Hernangómez, así como Usman Garuba, referentes en un grupo de 22 jugadores de insultante juventud y mucho trabajo por hacer.