Abián Santana, concentrado, este viernes antes de salir a rodar en Estoril. / C7

Abián Santana quiere ser el rey de Estoril

El piloto grancanario compite este domingo en el circuito luso con una nueva moto, más potente que la anterior, y sintiéndose favorito

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

El piloto grancanario Abián Santana vuelve al asfalto este domingo, con motivo de la Copa BMW, y en el circuito Fernanda Pires da Silva de Estoril, escenario que le trae inmejorables recuerdos, ya que allí, en julio de 2019, se impuso en la Kawasaki Z Cup Ibérica. Ahora regresa con motivo de la Copa BMW y, como admite, con «máximas aspiraciones» después de que el pasado mes de noviembre, en la misma competición, copara el primer cajón del podio en la cita celebrada en Jerez. «Ahora van a ir a por mí», admite con ironía y sabedor de que comienza a ser el enemigo a batir por su papel cada vez más dominador en su categoría.

Por si fuera poco, redobla su apuesta ganadora estrenando moto, una BMW S 1000RR que, tras los primeros rodajes, le deja «sensaciones increíbles». Este viernes fue jornada para preparar la moto, con la regulación de suspensiones y otros ajustes de rigor, y este sábado se disputarán los entrenamientos oficiales. El domingo, ya con todo en juego, Abián quiere acreditar su condición de favorito para tener el mejor tiempo y seguir avanzando y derribando listones.

«Añado más potencia, freno y electrónica con esta nueva BMW y, aunque estoy en la fase de conocer y familiarizarme con la moto, no puedo ocultar mi satisfacción. Espero que se cumplan mis buenas previsiones tanto en los entrenamientos como en la competición porque para mí es muy importante continuar progresando. Es por ello por lo que decidimos dar un salto cualitativo en la montura», matiza.

Abián destila ilusión por regresar a las carreras y más tras las alteraciones sufridas en los calendarios por los rigores de la pandemia. Deja atrás «meses duros y de incertidumbres» en los que, no obstante, «jamás» perdió la ilusión.

«Tengo 29 años y muchos sueños por cumplir en el motociclismo. Me he preparado muchísimo y me siento muy fuerte y confiado en lo que pueda hacer con la moto. Estar de nuevo en Estoril es un soplo de aire fresco, por así decirlo. Desde que llegué me han invadido sensaciones muy especiales. Si ya en Jerez todo fue de maravilla, ahora aquí quiero subir un escalón más. Asumo la presión y creo que, también, es algo positivo para mí, pues entiendo el deporte desde la ambición y el propósito de mejorar siempre. De lo contrario, no valdría la pena el esfuerzo tan grande que pongo para desarrollar mi carrera», reconoce.

Conoce bien el circuito atendiendo a sus experiencias anteriores y advierte de que, «por su alto nivel técnico y de velocidad», con posibilidades de alcanzar los 300 kilómetros hora, tendrá que dar su mejor versión.

«Me siento preparado y con muchísimas ganas. Sé de la importancia que tendrá hacer una buena carrera y, por qué no, ganarla y voy a dejarme todo lo que llevo dentro. Hay pilotos nuevos y la competencia es muy alta. Pero nunca ha esperado que me pongan las cosas fáciles», añade desde la capital portuguesa en plena cuenta atrás para la hora de la verdad.