El timplista Yone Rodríguez. / Cober

Yone Rodríguez propone recorrer el mundo a bordo de su timple en 'Semilla'

El músico grancanario registra doce canciones que ofrecen un viaje común desde la raíz de sus comienzos hasta sonoridades ajenas

David Ojeda
DAVID OJEDA Las Palmas de Gran Canaria

La agenda de Yone Rodríguez contemplaba un 2020 de maletas y viajes. Concretamente por Norteamérica, con una gira cerrada por Canadá que representaba un nuevo estadio en su carrera. Como todos, el timplista vio su mundo reducirse a causa de la pandemia por lo que decidió abrir esos otros mundos posibles a través de 'Semilla', su nuevo registro discográfico que es, a su vez, una mirada global.

En 'Semilla' Yone Rodríguez toca con su banda habitual. Pero también añade texturas sonoras que provienen de muchas latitudes distintas, fruto recogido de sus años como músico y las relaciones que esto le ha facilitado. A lo largo de las doce canciones editadas 'Semilla' se nutre de los instrumentos tradicionales brasileños de Jurandir Santana o de las percusiones japonesas de Yahiro Tomohiro.

El timplista grancanario necesitaba ratificar su lugar en el mundo. Con un disco en el que ha tomado las riendas por completo. «Es una evolución lógica en todo mi proceso como artista. Es el primer disco que produzco yo solo íntegramente, cuando habitualmente lo hago con Néstor García, aunque también ha participado en este como músico. He tomado todas las decisiones y tiene como varios puntos. 'Semilla' es el significado de mi nueva identidad sonora, el camino que quería tomar ahora. Pero también en el sentido de recoger semillas, a través de las amistades que he ido cosechando a lo largo de todos estos años en la música. Con los frutos de esas vivencias», expresa.

'Semilla' encaja perfectamente en aquello que un día se catalogó como 'World Music'. Nadie puede negar una sonoridad que brota de este espacio atlántico, pero tampoco se pueden obviar las otras influencias en la siembra. «Me encanta viajar y como ahora no lo puedo hacer quiero hacerlo a través de la música. Hay temas que suenan a Brasil o la guitarra flamenca que te lleva a Andalucía. Y con eso, además, hemos logrado que suene todo dentro de un mismo contexto. Que tiene un sonido canario junto a esas cosas que insinuamos sin copiar un estilo», subraya.

Yone Rodríguez creció musicalmente junto a José Antonio Ramos. La forma de desafiar fronteras que conoció con el fallecido músico grancanario es hoy una de sus fuentes creativas más importantes. «Con José desde joven empecé a mirar cosas más modernas y a explorar otras posibilidades. Siempre he buscado mi sonido. Que alguien nada más escucharlo sepa que es mío. Evidentemente con las influencias de José Antonio y de otros timplistas, pero con un sonido propio. En este disco se acentúa esa fusión con la que yo entiendo que es Canarias. Mezcla de culturas que yo puedo expresar a través del timple», anota.

Por ello insiste en que beber de otros lugares es clave para el desarrollo de su música. «En todos mis discos el tema de la fusión ha estado ahí. En este trabajo Jurandir Santana grabó guitarras baianas, violas caipiras, que son instrumentos que no son muy típicos. La armónica de Gabriel Rossi. Sonoridades distintas, que no sean lo típico de un timple con un saxo o con una flauta. Que sea algo más exótico y que, además, abra mercados por otros sitios», comentó.

'Semilla' es un disco muy orgánico. De hecho está, en su mayor parte, tocado en directo y grabado en una nave en la que la banda pudo trabajar con todas las medidas de seguridad pertinentes. Luego le fueron añadiendo las capas grabadas por los músicos externos.

No obstante, a pesar de que la evolución es notable, Rodríguez también acudió el encuentro de sus referentes originales. «Durante el confinamiento quería terminar de componer pero no fructificó. Así que de alguna forma también volví a mis orígenes, con Javier Cerpa, que fue profesor mío, de guitarrista, o Paco Marín, que tocó muchos años con José Antonio Ramos. Así que grabé un tema que a José le encantaba y quería grabar pero desgraciadamente no pudo llegar a hacerlo. Grabándolo volví a mi adolescencia con él», refiere un músico lastrado por la falta de directos.

Rodeado de amigos.

Yone Rodríguez firma un nuevo trabajo en el que ha querido contar con el apoyo de personas a las que ha conocido a través de la música a lo largo de sus años de carrera. Rodríguez enumera la participación de «la guitarra flamenca de Santiago Lara, la voz de la colombiana Marta Gómez, desde Brasil la armónica de Gabriel Grossi y la guitarra baiana y viola caipira de Jurandir Santana y la percusión de Yahiro Tomohiro desde Japón. Así como colaboraciones de amigos canarios como Aridane Martín ( vibráfono y marimba), José Carlos Cubas (percusión) Javier Cerpa y Paco Marín guitarra) y el compositor Lisandro Rodríguez», un equipo que integra 'Semilla', un trabajo con un sello muy personal.

Instrumento sin fronteras.

Yone Rodríguez defiende el carácter global del timple. Instrumento que comenzó hace pocas décadas a abrirse a otras sonoridades. «Es una forma más moderna de entender el timple. Abierta a la improvisación. A un lenguaje que hace 20 años no se utilizaba.Con unas improvisaciones jazzísticas, con unas armonías más abiertas», dijo.

Como con muchos sonidos tradicionales, los músicos que le han querido incorporar nuevos matices también se han visto increpados por los más puristas. «Con el timple ha sido así. Con José Antonio Ramos viví una época en la que le caían muchas críticas, cuando empezó a usarlo con músicas más modernas. Para mí lo más importante de mi enseñanza con José es que si crees que hay que hacerlo, hazlo. Podrá funcionar más o menos. Si mis sensaciones musicales son las de probar algo nuevo con el timple lo hago», asevera.

Por ello, también aborda la necesidad de que el público asuma como propias estas variaciones generacionales. «Cuando tocas en Canarias si hay un concierto con timple siempre habrá que tocar una pieza de folclore. O subir un cantante a tocar una folía.Eso fuera no pasa, la gente tiene la predisposición a escuchar. Por suerte los puristas son cada vez menos. El timple no es que lo plantásemos y saliera, viene de las guitarras barrocas europeas.Entonces todo vienen de algo y evoluciona. Hay muchos grupos que evolucionan y tienen sonido canario, Taburiente es un ejemplo de eso y no tocan folclore tradicional», indica el creador de 'Semilla'.