Los Beatles, en una imagen de 1969 / R.C

«Los valores de la sociedad occidental son totalmente cristianos»

Tom Holland relata los orígenes de la religión de San Pablo y San Agustín y su influencia en el mundo contemporáneo en 'Dominio'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

De las leyes y la moral al concepto del amor romántico, de los Beatles a Charlie Hebdo, de Martin Luther King al #MeToo, todo en la sociedad tiene su origen en el cristianismo. «Los occidentales vivimos en una pecera y el agua es el cristianismo. No somos conscientes de hasta qué punto forma parte de nuestra vida porque lo tenemos ahí, es el medio en el que respiramos y en el que nos movemos», explica Tom Holland (Oxford, 1968), quizá el mejor representante de la nueva hornada de historiadores británicos. Experto en el mundo clásico, acaba de publicar en España 'Dominio. Una nueva historia del cristianismo' (Ático de los Libros), una obra en la que indaga en los orígenes de la religión más influyente de la historia, que, pese a los procesos de laicidad, continúa marcando el devenir del mundo.

«Cuando ocurrieron los asesinatos del Charlie Hebdo, se destacó que la revista era un gran ejemplo de laicidad. Pero la laicidad, que nace con la Revolución Francesa, es algo que también proviene de la tradición cristiana, de esa visión dual del cielo y de la tierra», cuenta Holland, que se maravilla de que una religión que nació en la confluencia de cuatro tradiciones (persa, judía, griega y romana) pudiera sobrevivir a la caída del imperio en el que surgió.

En 'Dominio' aparecen algunas de las figuras que marcaron los inicios del cristianismo. Por ejemplo, San Pablo, «un precursor de los Beatles», asevera, sin ánimo de bromear. «Él decía que todo lo que necesitamos para vivir es amor, el mensaje de una de las canciones más conocidas del grupo. Los Beatles crecieron en una sociedad cristiana y eso está presente en sus canciones, aunque ellos renunciaran posteriormente al cristianismo», detalla el historiador.

«San Pablo fue un icono y sus cartas son el tronco del que luego parten todas las ramas del cristianismo. Todas las ideas de Occidente sobre el amor, el sexo o el matrimonio provienen de San Pablo», continúa el autor de 'Dominio'.

Otro de los personajes a los que se remonta Holland es San Agustín, que veía al mundo en continuo movimiento y que ha sido capaz de concitar la admiración de dos figuras contemporáneas opuestas, John Lennon y Joseph Ratzinger. La defensa del amor libre que hacía el 'beatle' se sustenta en el mensaje 'Ama y haz lo que quieras' de San Agustín. Por su parte, Benedicto XVI, utilizó en enero una frase del santo para expresar su opinión contraria a la ordenación sacerdotal de los hombres casados: «No puedo callar». «A Benedicto le entristece que los tratados europeos mencionen la herencia de Roma y de Grecia, pero no aludan al cristianismo. Y es que los principios fundamentales de la sociedad occidental son totalmente cristianos, pero su gran éxito consiste en que la ciudadanía no los considera cristianos, sino universales».

En el siglo XXI, en el que la ciencia parece capacitada para dar respuestas a todas las grandes inquietudes del ser humano, ¿sigue teniendo sentido la religión? «La religión tendrá sentido mientras ayude a una parte de la población a sobrevivir, mientras sea una cuerda a la que alguien se pueda aferrar», cuenta Holland. «Nietzsche decía que Dios había muerto y aunque fuera así, seguiría proyectando su sombra en la vida de todos. Los valores cristianos continuarán aunque no exista Dios porque están dentro de nosotros», agrega Holland.

La publicación de 'Dominio' coincide con una nueva edición de 'Rubicón', la obra que dio a conocer a Tom Holland al gran público y con la que ganó el premio Hessel-Tiltman de Historia. En 'Rubicón' (que luego tuvo como continuación otros dos libros, 'Dinastía' y 'Milenio'), el escritor británico se adentra en las intrigas del Senado de la mano de César, Pompeyo, Craso y Cicerón y describe esa época fascinante del paso de la República al Imperio. Además, Holland es autor de 'Fuego Persa', ganador del premio Runciman de la Liga Anglohelénica; y de 'A la sombra de las espadas', sobre el origen del judaísmo, del cristianismo y del islam.