Tony Bennett durante una actuación en el casino del hotel Encore Boston Harbor en agosto de 2019. / AFP

Tony Bennett se retira de los escenarios

El legendario cantante, aquejado de alzhéimer desde 2016, dice adiós a los conciertos días después de actuar junto a Lady Gaga

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

A principios de los 80, Tony Bennett estaba tan enganchado a la cocaína que ni en sus mejores sueños podía imaginar la resurrección comercial que protagonizaría en los años posteriores. Sus intentos de adaptarse a las corrientes rock en los 70 habían acabado en naufragio: siempre volvía a los seguros casinos de Las Vegas, donde tenía a su público natural. El 'crooner' no solo se libró por los pelos de morir de sobredosis: Hacienda estuvo a punto de embargarle su casa de Los Ángeles.

El culpable de que resurgiera de sus cenizas fue su hijo Danny, que había fracasado con su hermano como músico. Tony Bennett empezó a grabar discos de fuste, a aparecer en los programas estrella de la televisión estadounidense y a hacer duetos con artistas que podrían ser sus nietos. Tras la muerte de su viejo amigo Frank Sinatra en 1998, Bennett quedó como la última gran estrella viva del show business clásico, que en su proceso de adaptación a los nuevos tiempos podía criticar el belicismo de George W. Bush o hablar de sus problemas con las drogas.

Vídeo. Tony Bennet canta 'Body and Soul' junto a Amy Winehouse.

Ha sido precisamente Danny Bennett, hijo y representante, quien ha anunciado la retirada del mito a sus 95 años recién cumplidos. Anthony Benedetto (Nueva York, 1926) no volverá a subirse a un escenario. «No habrá más conciertos. Fue una decisión difícil para nosotros, ya que está en buenas condiciones», cuenta en 'Variety'. «Es una orden de los médicos. Él hará otras cosas, pero no los próximos shows programados». El manager confirma que el problema no es cantar: «Dar conciertos es demasiado para él. No queremos que se caiga del escenario, algo tan simple como eso. Tiene 95 años».

50 millones de discos y 18 Grammy después, el artista más veterano de la Columbia con standards como 'I Left My Heart In San Francisco' y 'The Shadow Of Your Smile' dice adiós apenas unos días después de que llenara el emblemático Radio City Music Hall de Nueva York junto a Lady Gaga en dos conciertos. La cantante se sumó hace siete años con el álbum 'Cheek to Cheek' a la pléyade de estrellas que ha grabado duetos con Bennett, entre las que se encuentran George Michael, Paul McCartney, Bono,Elton John, Diana Krall, Stevie Wonder, Mariah Carey, Amy Winehouse,Gloria Estefan y... Miguel Bosé.

El mejor cantante del mundo

Que abandone los recitales no solo se debe a problemas de movilidad por su increíble edad. El pasado mes de febrero, su familia revelaba que Bennett padece alzhéimer desde 2016, aunque fue dos años después cuando empezó a experimentar los síntomas de la enfermedad. «Ya no es el viejo Tony, aunque cuando canta sigue siendo el viejo Tony», explicó su tercera mujer, Susan Crow. Las canciones y actuaciones le han mantenido activo durante todo este tiempo.

Tony Bennet y Lady Gaga.

Hijo de inmigrantes italianos, Tony Bennet se formó como cantante en las bodas y celebraciones del barrio de Queens. Su padre, un tendero que mantenía a cinco hijos, murió cuando tenía 10 años y la madre tuvo que ponerse a coser. Su voz, con un fraseo perfecto y un magnético swing, llamó la atención de los cazatalentos de Columbia, que no dudaron en ofrecerle un contrato. Influido por Mel Tormé y, sobre todo, su admirado Bing Crosby, Bennet disfrutó de su época dorada durante los años 50.

Su decisión de no recurrir a éxitos del pop, a diferencia de cantantes como Pat Boone y Paul Anka, provocó su silencio discográfico durante buena parte de los 70 y 80. Hasta que la generación MTV descubrió a quien Sinatra calificó como «el mejor cantante del mundo». Sus grabaciones con la orquesta de Count Basie, las aventuras junto al pianista Bill Evans y su inmersión en el jazz latino quedan como pruebas del genio de este artista que también pinta y puede presumir de tres obras expuestas en la colección permanente del Smithsonian.