El tenor lírico Aquiles Machado, que se muestra entusiasmado por volver a cantar en el archipiélago canario. / C7

«Ahora me toca explorar el repertorio del tenor lírico pleno»

El cantante hispano-venezolano es uno de los atractivos de 'Secretos Líricos', concierto que se celebra hoy, a las 20.00 horas.

ANDREA S. LEÓN Las Palmas de Gran Canaria

Aquiles Machado regresa a la capital grancanaria, donde realizó su debut europeo hace un cuarto de siglo, para participar junto a la soprano mexicana María Katzarava y al barítono tinerfeño Augusto Brito en 'Secretos Líricos', un concierto extraordinario que reúne este miércoles en el Hotel Santa Catalina a la Orquesta Juvenil del Sodre de Uruguay y la Orquesta Sinfónica Juvenil del Atlántico.

-¿Con ganas de volver a actuar en Canarias? ¿Es usted consciente de que el público de las islas le siente como 'suyo'?

-La verdad es que tengo muchísimas ganas y no es solamente porque el público me haya mostrado tanto cariño durante tantos años. Adoro al público de Canarias porque es mi casa. Yo debuté aquí. Siempre ayudado, apoyado. Cada vez que vuelvo es como volver a casa. Es mi casa, dentro de España, y quiero muchísimo a las islas. Y, como buen hijo pródigo, cada vez que puedo regreso a cantar. Estoy muy, muy, muy contento de estar de vuelta, y espero reencontrarme con mucha gente que quiero y que hace un poquito de tiempo que no veo.

-En 'Secretos Líricos' compartirá usted escenario con la soprano mexicana María Katzarava, en su primera actuación en Canarias.

-María es una grandísima artista con la que ya he cantado en alguna oportunidad. Es una persona verdaderamente apasionante y apasionada de lo que hace. Es una de las voces más líricas que he escuchado en la lírica, y volver a encontrarme con ella me entusiasma.

-¿Qué le diría que puede esperar en su debut en las islas?

-Le diría que aproveche la emoción y la excitación que va a producir su voz en el público, porque la gente en Canarias conoce de voces y sé que cuando la escuchen se van a dar cuenta de que están ante una gran artista. Que reciba con emoción ese cariño que le va a dar el público canario y que trate, por favor, de volver más veces a Canarias. Todas las que pueda.

-El concierto unirá a la Orquesta Juvenil del Sodre de Uruguay y la Orquesta Sinfónica Juvenil del Atlántico. Rodearse de talentos jóvenes debe de ser refrescante. ¿Qué repertorio nos regalarán?

-Es refrescante y además es prometedor. Saber que todas estas orquestas jóvenes están trabajando a un nivel tan serio es algo que llena a uno de esperanza de cara al futuro. El repertorio con el que estaremos trabajando no es otro que el español, que es fundamental para todos nosotros, hispanoparlantes. Un repertorio que considero que debería tener un lugar mucho más importante dentro del panorama musical internacional. Estos encuentros son fundamentales para la multiplicación, difusión y crecimiento del repertorio.

-'Secretos Líricos' tendrá lugar en los jardines del Hotel Santa Catalina. ¿Hay que sacar más a pasear la lírica fuera de teatros y auditorios?

-Yo siempre he sido una especie de sostenedor de estas ideas. No hay nada como disfrutar la ópera en un teatro, que es su lugar original, pero, como todo, evolucionar y adaptarse a los tiempos es también muy importante. Y, sobre todo, adaptarse a las necesidades de la gente. Llevar la música académica a espacios no convencionales, más accesibles, a espacios que puedan ser más inspiradores en un cierto momento, mágicos, o enclávicos en una ciudad, hace que la música forme parte de un entorno no solamente cultural, sino también urbano. Haciéndolo con inteligencia es posible conseguir cosas maravillosas que pueden hacer que la gente cambie su perspectiva, porque a veces la gente se aleja del teatro por temor a no entenderlo, o a aburrirse, o a que no les llegue.

-El hotel también acogerá el curso de alto rendimiento 'Zarzuela Estudio', en el que usted será uno de los ponentes. ¿Qué intentará transmitir?

-Uno de los aspectos fundamentales dentro de este curso es la sensibilización por parte de los maestros hacia los alumnos de la importancia del repertorio. La expresión de 'género chico' no tiene que ver con que sea un género menos importante, sino con la duración. Y es música muy, muy difícil de hacer. Devolverle ese trabajo, ese respeto, esa curiosidad técnica, esa particularidad expresiva que debe tener, y concentrarse en ella con la seriedad que requiere es algo muy interesante. Detrás de la zarzuela hay una enorme cantidad de trabajo, y la forma de verla, la forma de estudiarla, tiene que ser tan meticulosa y tan cuidadosa como quien toma la más compleja de las sinfonías.

-¿Cómo ve la realidad lírica tras la pandemia? ¿Cuál es el mayor problema que detecta, y dónde cree que pueden estar las soluciones?

-Hay varias situaciones problemáticas. No sólo para la lirica, sino para todos los espectáculos que requieren la presencia de gente en salas. Cada vez es menor, pero la gente sigue teniendo reserva para encerrarse dos horas con otras personas que no conoce. Otra es la pérdida de espacios. De muchísimos. No es un secreto que hay entidades, agentes y empresas culturales que se han apoderado de espacios que cerraron durante la pandemia y tienen en la mano sitios que antes eran más plurales. La consecuencia es que ahora los carteles de los teatros se parecen todos. Una de las cosas maravillosas de la ópera y los teatros es la identificación con el particular, con la región, con el sitio. Esperemos que en los próximos años nos reencontremos con los artistas más cercanos y crezcamos culturalmente con ellos.

-¿Ha cambiado algo su perspectiva tras su nombramiento como director artístico de la programación lírica de A Coruña? ¿Qué planes tiene para su setenta aniversario?

-Ha cambiado una cosa, y es que uno hace conciencia de que el tiempo pasa. Los cantantes tenemos la manía de que seguimos pensando que con ochenta años estamos con una rosa. Lo de A Coruña me da la oportunidad de pensar y de tener conciencia de que a medida que el tiempo pasa, se tienen que asumir responsabilidades distintas. Siempre me ha gustado tender una mano, ayudar a las generaciones que vienen. Desde A Coruña espero poder abrir espacios y dar oportunidades a muchos jóvenes y poder hacer que convivan con artistas que tienen ya una trayectoria. Porque de ahí salen nuevas fórmulas, las nuevas generaciones de grandes artistas.

-¿Qué autores y géneros explora en estos momentos?

-Cuando me preguntan en qué repertorio estoy trabajando, normalmente lo que digo es que en el que me permite la voz en esos momentos. Yo he seguido la evolución de mi instrumento y en estos momentos me lleva a trabajar otro tipo de repertorio. Actualmente estoy abriendo gran parte de los autores del 'verismo' que me faltaban por abrir. Me toca explorar este repertorio del tenor lírico pleno, y en ello estoy; estudiando a la espera de tener oportunidad de estrenarlo. Siempre es difícil convencer a la gente, como me pasó con el salto del 'bel canto' a cantar Verdi, a cantar Puccini. Ahora estamos en ese momento de convencer a la gente de que este es el nuevo espacio en el que quiero trabajar.

-¿Cómo cuida la voz?

-Los cuidados de la voz están más vinculados al sentido común que a una cosa muy estricta. Hay que tener cuidado en los sitios donde se está, no gritar como un loco con la vida, vigilar un poco las cosas que se comen, que no te afecten los ácidos en las cuerdas, los picantes, el humo... El secreto más importante es el descanso. No hay nada como descansar la voz para recuperarla. Y eso es algo que es importante. Aprender a administrarse las fechas durante los años va en beneficio de la vocalidad.

-¿Alguna grabación en el horizonte?

-Estoy preparando un disco junto a mi amigo Aquiles Báez. Es un disco de canción inédita, canción propia, basada en el género de la canción formal, acompañado por guitarra y voz. Estamos trabajando para grabar un ciclo de quince canciones. Todas con poesías mías y música de Aquiles Báez. Esperamos sacar el trabajo al mercado en febrero o marzo del año que viene.