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Vicky Luengo, en 'Prima Facie', el pasado viernes, en el Teatro Cuyás. Alejandro Quevedo
Ver los toros desde la barrera

Crítica de teatro/ 'Prima Facie'

Ver los toros desde la barrera

Ver a Vicky Luengo sobre un escenario es una experiencia inolvidable. Si vuelve por estos lares, no se la pierdan

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 18 de marzo 2024, 22:48

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Desde la barrera, los toros se ven de película. Al menos eso dicen los que disfrutan de ese espectáculo nacional–no me encuentro entre ellos–. Esa idea se convirtió en refrán con otras palabras. Sirve para explicar que, por lo general, las cosas y las situaciones de la vida se sienten o padecen de una manera diferente cuando se ven desde fuera y no se está en el ojo del huracán. Hay profesiones que están especialmente expuestas a este tipo de reflexiones. Por ejemplo, los sanitarios, a la hora de atender a sus pacientes, deberían ponerse en su piel a la hora de determinar no solo el tratamiento sanitario sino el humano.

Tessa es una abogada que veía los toros desde la barrera. Y no solo los veía de fábula, sino que profesionalmente le iba de película. Logró hacerse un hueco en un despacho importante gracias a su habilidad para defender a individuos que han sido acusados de agredir sexualmente a mujeres. Sabe cómo buscar rendijas por las que colarse para generar dudas en los testimonios de las víctimas. Sabe que lo que marca el paso en el juzgado no es la verdad real, valga la redundancia, sino la verdad judicial. La que se sustenta en hechos probados y cuando los hechos dependen de los testimonios de la víctima, no siempre se ajustan a la norma preestablecida. Sus relatos suelen incluir lagunas y contradicciones. Como es natural, no son máquinas y han sufrido un episodio extremo, devastador tanto para su cuerpo como para su mente.

A pesar de eso, Tessa actúa con sutileza y hasta delicadeza cuando tiene que interrogar a la víctima ante el juez. Pero cuando aparece el resquicio, apela sin que nadie se lo diga a su profesionalidad y se tira al cuello (metafóricamente) de la víctima de la agresión o violación.

Pero la vida esconde sorpresas y muchas son desagradables. Y a Tessa le tocó bajar al ruedo. Sin ninguna culpa, porque no hay víctima de estos casos que la tenga. El cambio de rol es traumático, brutal, demoledor y muy difícil de digerir, como es natural.

Estos son los mimbres sobre los que se vertebra el montaje teatral 'Prima facie', que el fin de semana se pudo ver en dos funciones en el Teatro Cuyás de la capital grancanaria.

Se trata de una obra escrita por la australiana afincada en Londres Suzie Miller, abogada de profesión. Llegó este monólogo al recinto de la calle Viera y Clavijo en una producción protagonizada por la actriz mallorquina Vicky Luengo, dirigida por el peruano Juan Carlos Fisher.

El resultado, como ha ocurrido desde su estreno el pasado año en Avilés, es una propuesta de las que no se olvidan. Estupendamente planteada a nivel textual y escénico. Con un claro criterio de menos es más. Sustentado en una actriz mayúscula, capaz de dar vida con la precisión de un cirujano a las distintas Tessa que se presentan en una historia que se desarrolla durante más de dos años. Una historia demoledora que atraviesa por un carrusel de emociones y encrucijadas dentro de un sistema judicial que vive al margen de la realidad. Una realidad que no es la jurídica, sino la que vivimos todos cada día. Sobre todo las víctimas.

Quienes tuvieron la suerte de verla hace dos temporadas protagonizando 'El Golem', de Juan Mayorga y bajo la dirección de Alfredo Sanzol, no se sorprendieron el pasado fin de semana ante la capacidad escénica de una actriz majestuosa como es Vicky Luengo. Para los que se lo perdieron, anoten su nombre en la agenda con letras mayúsculas y si regresa por estos lares, no se la pierdan. Es una experiencia para toda la vida.

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