La capilla ardiente de la actriz en el Teatro Español. / Efe

El último adiós a una «mujer extraordinaria y a una actriz gigante»

«Los ochenta y los noventa no se entienden sin la presencia de Verónica, tanto en las grandes comedias que hizo como en los dramas, porque era una actriz muy dotada», asegura Pedro Almodóvar

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

En el patio de butacas del escenario principal del Teatro Español reinaba esta mañana un silencio sepulcral y sobrecogedor. Silencio pese a las cientos de personas que desde las once de la mañana y hasta las cuatro de la tarde se han acercado a dar el último adiós a la actriz Verónica Forqué, cuyo cuerpo se halló sin vida el pasado lunes en su domicilio, a los 66 años de edad. Fuentes de la investigación señalaron entonces que la hipótesis principal es que «la gran actriz cómica española», como esta mañana la describía Pedro Almodóvar, se había quitado la vida.

El féretro de Forqué llegaba poco antes de la apertura de la capilla ardiente y lo hacía entre aplausos. Familiares, amigos, compañeros de profesión y seguidores, muchos de ellos con ramos de flores, se han dejado ver en un espacio engalanado para la ocasión con una decena coronas de flores arropando al féretro. Al fondo, sobre la pantalla del escenario, decenas de fotografías de una actriz única y todoterreno que siempre desbordó con su sonrisa, su alegría y desparpajo. Las imágenes se sucedían mientras piezas de música clásica sonaban de fondo, recordando no solo algunos de sus papeles emblemáticos sino también que su sola presencia era luz.

Mariano Barroso, presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, ha sido de los primeros en llegar al recinto. «Vengo a trasladar todo nuestro respeto y todo nuestro cariño a esta mujer de sensibilidad extraordinaria y referencia de actrices y de cineastas», ha dicho a los periodistas allí congregados. «Siempre se dice que el mejor payaso es el payaso triste y, seguramente, su impacto tenía mucho que ver con eso. Hacer reír tiene mucho más peso y es más contundente si estás tapando un dolor extremo como el que ella tenía», ha continuado. A juicio de Barroso, Forqué era «un ser humano extraordinario, con una sensibilidad extraordinaria, y una actriz gigante».

Pedro Almodóvar, que la dirigió en películas como 'Matador' y'Kika', ha explicado a la entrada de la capilla ardiente que jamás se hubiera imaginado este final. «Tenía la vida espiritual resuelta y una fe muy sólida y absoluta en el budismo. Era la última persona a la que yo me hubiera imaginado con un final como el que ha tenido. Y después, como actriz, era una de las más grandes. Los ochenta y los noventa no se entienden sin la presencia de Verónica, tanto en las grandes comedias que hizo como en los dramas, porque era una actriz muy dotada». Almodóvar ha ido más allá al decir que el de '¿Qué he hecho yo para merecer esto?' ha sido «el rodaje más divertido que he hecho en mi vida, exclusivamente por ella y por la buena química que había entre ella, Carmen Maura y Chus Lampreave». «Es una mujer que era como el día de hoy, todo luz. Estoy aquí para rendirle homenaje y para recordarla», ha dicho.

Ha sorprendido también la presencia de tantos jóvenes. «Es que era una mujer especialísima -ha continuado el manchego- y, por otra parte, el modo de actuar de ella, además de alcanzar la excelencia, era muy inclasificable y eso le llegaba a todas las edades y a todo tipo de personas. Así que no me extraña que su muerte haya provocado tal manifestación de sorpresa absoluta y dolor porque hay muchas generaciones para las que Verónica era la gran actriz cómica». Para el cineasta su muerte es un sin sentido. «La Verónica que recuerdo era una Verónica muy feliz y muy realizada tanto en lo profesional como en lo personal. No solo los actores son sensibles, hay muchas otras que lo son, pero no hay que culpar a la profesión de actor. Lo que ha ocurrido es un misterio y tiene que ver con nuestra naturaleza, con el paso del tiempo, con las heridas que te va dejando, con que no estaba con su marido, con que el hermano al que adoraba murió hace unos años. El tiempo no la ha tratado bien. Yo pensaba que tenía armas más que suficientes para luchar contra estos problemas, pero la realidad nos dice que no. Si había alrededor gente que sabía que no estaba bien, me cuesta mucho creer que no hayan podido hacer algo para evitarle un final en el que yo no reconozco a Verónica. No es la Verónica que yo he conocido», ha concluido.

«Ella era muy valiente en su vulnerabilidad porque la reconocía con una naturalidad maravillosa», decía la actriz y cantante Beatriz Rico, que no podía contener las lágrimas delante de los medios de comunicación.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha acercado también a la capilla ardiente. Allí ha explicado que Forqué es una de las actrices a las que siempre ha seguido «con mucho cariño». «Es una gran pérdida para todos, por su calidad como actriz y, muy especialmente, como persona. Ha sido siempre muy agradable, no sé cómo estaba personalmente, pero lo que siempre trasladó a los demás es una enorme simpatía y un gran cariño, además de una forma de tratar a todo el mundo desde la sinceridad y la humildad, siempre sonriendo, y me quedo con eso. A mí siempre me trató de una forma extraordinaria, era encantadora».

El actor y director Paco León ha hecho suyas las palabras de la actriz y cómica Yolanda Ramos, que en su cuenta de Instagram apuntaba el lunes a que lo que le había sucedido a Verónica Forqué era «un accidente laboral». «La sensibilidad que tenía ella es un poco el material con el que se trabaja y se te puede venir en contra», ha explicado el actor, que la ha definido como «una alegría de mujer».

«Le estoy muy agradecida»

Precisamente, Yolanda Ramos se acercaba el martes al velatorio a apoyar a los familiares en estos momentos tan duros. «Yo creo que muchos de mi generación somos actores por ella y morirse así creo que es una de las peores putadas de la vida», decía muy emocionada. Enrique Cerezo lamentaba lo joven que se ha ido. «Era una gran persona y una magnífica actriz. Yo tuve la suerte de conocerla desde que era una niña y la verdad es que me apena y me entristece mucho», confesaba el productor. «Está claro que la mayoría del público la conoce como la gran actriz que era, pero para las personas que tuvimos la oportunidad de ser amigas de ella era mucho más», decía la actriz Cristina Medina.

La actriz Silvia Abascal, que trabajo con ella en series como 'Pepa y Pepe' o películas como 'El tiempo de la feliz', no podía ocultar su rostro empañado en lágrimas: «Ha sido la compañera con la que más veces he trabajado y he vivido y compartido tanto... Le estoy muy agradecida».

También se acercaron al velatorio el diseñador Eduardo Navarrete y el cantante David Bustamante, que fueron compañeros de la actriz en la última edición de 'Masterchef'. Aseguraba el modisto que en el concurso «estaba feliz, estaba bien... Hemos vivido momentos tan divertidos porque era tan divertida». Por su parte, el cantante cántabro aseguraba que «no podíamos no venir a despedirla porque ella sabía que la queríamos mucho y realmente es muy difícil y no hay muchas palabras que decir».

Hoy, el chef Pepe Rodríguez, uno de los conductores de 'Masterchef', reconocía haber tenido «la suerte de conocerla, vivirla, disfrutarla y gozarla. ¡Cómo la queríamos y cómo nos quería! No hay palabras».

La actriz deja atrás una carrera de cincuenta años en la interpretación y varios hitos como el de convertirse en la primera mujer capaz de ganar dos goyas -tenía cuatro- en un mismo año. En la década de los años 80 consolidó su despegue en el cine español dentro de la comedia gracias a su papel en '¿Qué he hecho yo para merecer esto?', seguido de otros papeles relevantes en películas como 'Kika' o 'Bajarse al moro'.