«Si los médicos cobran, ¿por qué los creadores no?»

15/06/2019

La presidenta ejecutiva de la SGAE, Pilar Jurado, estuvo ayer en la pre-asamblea de socios canarios que aprobó por unanimidad los nuevos estatutos de esta entidad de gestión.

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— Tras lograr la aprobación unánime de los nuevos estatutos en la pre-asamblea de Canarias, ¿se muestra optimista con vista a la asamblea del día 24 de junio?

— Lo que he notado es la ilusión entre los autores. Creen en mí y en nuestra gestión, lo que hace que se haya generado una ilusión que hacía tiempo no había en esta entidad. Cuando se genera ilusión es que se están empezando a cambiar las cosas, porque es el mayor motor en la vida. Pero soy consciente de que los intereses en otros lugares son muchos y que se va a intentar contrarrestar esa ilusión. Desde que entré como presidenta he vivido situaciones complejas y a cada paso que doy veo cómo se intenta empujarme hacia atrás. Pero soy muy Capricornio y si me trazo un objetivo, lo cumplo [risas].

— ¿Cómo ha generado esa ilusión en tan poco tiempo?

— Trabajando mucho, más de 20 horas diarias. Me levanto a las seis de la mañana y hay días que salgo de la sede de la SGAE pasadas las doce de la noche. Estoy haciendo todo lo que hay que hacer, y más, para demostrar que las cosas se pueden hacer de otra forma. Pero soy consciente de que es fundamental que los autores sean responsables. Todos en la SGAE hemos hecho todo y hemos sentado las bases y creado las herramientas, ahora falta contar con su apoyo en la próxima asamblea. La SGAE nació de los autores y tiene que seguir siendo de los autores.

— Ha comentado la existencia de intereses externos, pero también se han dinamitado mucho desde dentro de la SGAE.

— Sí. En la vida y en todas las organizaciones hay personas, incluso de dentro, con un afán de poder superior a lo conveniente y a lo responsable. La SGAE está muy por encima de mi persona. Las cosas serían diferentes si antes, otros, hubieran pensado lo mismo y no se hubiera llegado a la situación actual. Estamos en un momento de cambios muy rápidos, con el mundo digital, con las plataformas y el poder de las multinacionales. Cada vez son menos los sitios donde los autores marcan el camino de las entidades de gestión. Durante mucho tiempo se ha dinamitado la reputación de la SGAE, se ha jugado a debilitarla. Eso hace que se entiendan como problemas cuestiones que nos son ajenas. Te pongo un ejemplo. Hace poco vinieron dos policías judiciales de paisano con un requerimiento de la Audiencia Nacional para un caso en el que estamos personados. ¡En algunos medios apareció como que la Policía volvía a entrar en la SGAE! Otro ejemplo de prensa amarillista fue lo que ocurrió aquí en Canarias con el edificio que se vendió. Parece que cuando se quiere atacar a una entidad o a un partido político, es suficiente con poner a la SGAE al lado. Por eso hay que contar la verdad y comenzar a empoderar al autor, porque los creadores son los que hacen que el mundo avance y aportan cosas a la sociedad.

— ¿Quiénes son los enemigos de la SGAE? ¿Las multinacionales musicales y digitales?

— Cualquiera que quiera hacer daño a la SGAE y son demasiados los que se han apuntado.

— ¿Vivimos en un país en el que parece que pagar por el uso de una creación cultural es un pecado?

— Hacer cultura es de lo mejor que se puede hacer. Si se piensa que es superfluo, no se gasta en cultura. Por eso hay que tener una sociedad sana, con una enseñanza y una educación sanas. Vivimos en una sociedad en la que se intenta hacer creer que todo funciona como en Operación Triunfo. La cultura no se puede medir por el dinero que genera.

— Desde que la Guardia Civil entró en la sede de la SGAE en Madrid, tras ganar las elecciones Teddy Bautista, ¿los autores son más débiles en España?

— Desde que se articula una situación, donde parecen que son Los hombres de Harrelson saltando un muro, cuando podían entrar por la puerta, que estaba abierta, se sabe lo que se está generando una película. Tenemos derecho a la cultura, igual que a la sanidad y a la educación. Pero que yo sepa, los médicos y los profesores cobran. ¿Por qué no los creadores culturales?

— ¿Qué me puede decir de la polémica rueda de televisión?

— Es algo que todos han utilizado como acusación punitiva contra una serie de músicos. Es un proceso que está en trámite de ser juzgado y que solo afecta a once personas. Son músicos que han firmado un contrato con una televisión que les pide quedarse con el 50% de sus derechos, igual que hacen las radios con las radio fórmulas y algunos productores con los dramaturgos. Los que comenten el acto, que puede que no parezca ético, no son los creadores que buscan vivir. Nos verán continuamente en los juzgados, porque somos una entidad de gestión que defiende a sus socios. Eso no puede ser un arma arrojadiza, porque es nuestro trabajo. Alguien de esta tierra [alude a Teddy Bautista] creó un sistema espectacular de recaudación para la defensa de los autores. La SGAE representa a autores de más de ochenta países, es la cuarta entidad de gestión más importante del mundo y aquí se permite que se maltrate. La SGAE se refundó el día 27 de febrero, porque se cambiaron las formas de hacer las cosas.

— ¿Por qué defiende que sería el fin de la entidad que el Ministerio de Cultura intervenga la SGAE?

— Los autores dejarían de ser los dueños de esta casa. Somos una entidad privada de gestión colectiva. Y te cuento lo que ya ha pasado. En Colombia, entraron para seis meses y estuvieron intervenidos tres años. Cuando salieron, la entidad Sayco se había quedado en un 25% de lo que era. Aunque se hiciera con la mejor voluntad, cuando terminara la intervención, gran parte del patrimonio de la entidad, que no solo es el dinero, sino el repertorio, quedaría expoliado. Esa es la realidad. La gente no tiene ni idea de lo que supondría. El propio ministro me ha dicho que sería un fracaso para el Ministerio.