Sandra Franco exhibe un ejemplar de 'Has regresado, viejo amigo', mientras que Juan José Monzón Gil sostiene 'El reloj de Elwinga'. / COBER

Sandra Franco y Juan José Monzón fijan su mirada histórica en mujeres heroicas y visionarias

Los escritores isleños publican 'Has regresado, viejo amigo', que sigue la historia de 'El reloj de Elwinga' pero ahora para un público «adulto»

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Sophie Vogel y Moshé Abramsky ya han crecido. En su devenir ficticio tras la Segunda Guerra Mundial aparecerán nuevos personajes fascinantes, algunos reales como Pablo Picasso, Fritz Bauer o Sara Rus (Anina en la novela), y otros nacidos de la imaginación de los escritores grancanarios Sandra Franco y Juan José Monzón, que con 'Has regresado, viejo amigo' (Bilenio Publicaciones/Alargalavida) dan continuidad a la historia que arrancó con 'El reloj de Elwinga'.

El nuevo volumen no es una mera continuación del primero. Ahora no va dirigido a un público juvenil sino «adulto», confiesan los autores. «La trama es más elaborada y más densa. Es para adultos porque empezamos escribiendo uno para jóvenes que podían leer los adultos, 'El reloj de Elwinga', y nos dimos cuenta de que gustaba mucho a los mayores. Este cambio de registro nos ayuda a no encorsetarnos tanto y contamos las cosas sin tanto maquillaje», apunta Sandra Franco.

Juan José Monzón aclara que 'Has regresado, viejo amigo' también cautivará al lector joven, aunque no fija una edad concreta. «No lo limitaría por edades. Por lo que nos han dicho los que lo han leído, 'llegará' a adolescentes desde los últimos cursos de la ESO, si son lectores asiduos, o si no de bachillerato en adelante», apunta.

Que el libro continúe la historia de 'El reloj de Elwinga' no implica que se tenga que conocer el primero para disfrutarlo. «Se puede leer sin haber leído 'El reloj...'. Creo que abre el apetito para leer posteriormente el primero», subraya Franco.

Esta nueva novela histórica arranca en 1945, tras la segunda contienda mundial que devastó medio planeta. «Sophie Vogel sabíamos que tenía que poner pies el polvorosa, porque a su familia le pisaban los talones y a su padre lo habían citado a declarar como alemán indeseable. Y se marcha a Argentina, lo que nos abre muchas posibilidades con Perón. Nos hemos documentado muchísimo para despejar dudas. Lo que encuentras en internet está cesgado y manipulado por los medios. Es verdad que Perón, en algún momento, pudo ayudar a algún jerarca nazi y que tuvo acercamientos a Franco, pero el movimiento que hizo para sacar adelante a la clase trabajadora fue brutal. Lo hizo junto a Eva Duarte, a la que la ponen poco menos que como una prostituta, cuando fue lo contrario. Consiguieron, por ejemplo, que la mujer votara por primera vez en Argentina. Nos documentamos a través de una profesora de la Universidad de Buenos Aires, Laura Puga, y con Alberto Wainer, padre de la dramaturga Marina Wainer. Ella también nos ayudó mucho a pulir los diálogos y a darles más brillo», reconoce Monzón.

Sandra Franco señala que el proceso de documentación para esta novela fue «brutal» y que durante todo el proceso de escritura consultaron a distintos historiadores para que todo cuadrara y no hubiese errores ni anacronismos. Sin ir más lejos, uno de estos especialistas, Aarón León Álvarez escribe el prólogo.

El personaje de Moshé Abramsky, tras sobrevivir a los campos de exterminio nazis, se cruzará en el camino con el jurista Fritz Bauer, cuya figura reivindica 'Has regresado, viejo amigo' y que sirve como nexo «para la trama principal», dice Monzón.

Otra de las partes del libro es la dedicada a Elwinga, con la que arranca el volumen. «Es uno de los personajes que mayor curiosidad despertó del primer libro. Es mágica, podríamos decirlo. Es una sabia que vive en un bosque y volvemos al momento de su nacimiento. Es un ser atemporal y se cruzará en el camino con Madame Curie y las protagonistas del episodio de Zugarramendi», apunta Sandra Franco, que reconoce que en el libro brillan especialmente un abanico de féminas «heroicas y adelantadas a su tiempo».

'Has regresado, viejo amigo' nació fruto de las peticiones de los lectores «que pedían una segunda entrega de la historia», reconocen los dos escritores que comenzaron su escritura cuando arrancó la pandemia de la covid-19.

Una escritura con un reparto previo de personajes y tramas y lecturas y correcciones en común

La novela 'Has regresado, viejo amigo' transita también, como ya ocurrió con 'El reloj de Elwinga' por la Guerra Civil española, gracias a un salto en el tiempo con uno de sus personajes.

«El libro anterior abordó el golpe de Estado en Canarias a partir del 18 de julio en la zona norte de Gran Canaria. El gran reto ahora fue abordar la Guerra Civil en la península, sobre lo que hay ríos de tinta. Hemos superado la supervisión de los historiadores. El personaje de Julia vive en la zona roja, es de clase obrera, sufre la guerra y la postguerra en sus carnes y acaba exiliada en Francia», avanza Juan José Monzón sobre esta parte de la novela.

Al igual que con la primera entrega, los dos autores han escrito repartiéndose los personajes y las tramas. «Nos leíamos lo que cada uno había escrito y a partir de ahí comenzó un profundo trabajo de pulido y correcciones entre ambos», explica Sandra Franco.

'El reloj de Elwinga', que aún se puede conseguir en las librerías, «se ha convertido en un 'best seller' en Amazon durante casi dos años, en todas las categorías para lectores juveniles, tanto en tapa blanda como en e-book», subraya Juan José Monzón.

Ahora se está ultimando la traducción al inglés de ese volumen para dar el salto al mercado internacional. Si 'Has regresado, viejo amigo' cuenta con un respaldo popular similar, sus autores se plantearán que siga la misma suerte.

Mientras tanto, en mente tienen cómo continuar con esta saga histórica encabezada por Sophie Vogel y Moshé Abramsky, con el mayo del 68 francés y la Guerra Fría en el horizonte.

«Una vez que he descubierto la novela histórica me he dado cuenta de que no la puedo dejar. Me ha enganchado y tengo claro que seguiré dejando semillitas en este género. Eso no quita que ya tenga un libro infantil escrito, estoy planificando su presentación», avanza Sandra Franco.