La cantante albaceteña Rozalén. / juanjo molina

Rozalén

«Soy una tía hipersensible, es mi problema»

«Estoy enrabietada con la muerte de Samuel, pero mi abuela decía que la verdad y el amor siempre triunfan», afirma esta cantautora

ARANTZA FURUNDARENA

Pese a acumular discos de platino, nominaciones a los Latin Grammy y hasta un Goya, Rozalén tiene vocación de antidiva. Ella es así, muy de Albacete. Su sonoro primer apellido se impuso a su nombre (María Ángeles) desde niña. «En el colegio me llamaban señorita Rozalén». Hoy, a sus 35, vuelve a pisar escenario con la gira 'El árbol y el bosque'. Y vuelve a sentir «ese dolor de tripa que tanto echaba de menos».

-¿Es muy perfeccionista?

-Sí. Pero es que las canciones de este último disco exigen mucho. Con el falsete de 'Amiga' casi necesito una bombona de oxígeno, ja, ja, ja... Y encima tengo varios bailes.

-Bueno, tampoco hace falta ser la Carrà.

-Ah, Raffaella... Sus canciones tenían un mensaje muy importante. En esa época de mucho silencio y pulcritud lo suyo fue revolucionario. Además, apoyaba a la clase obrera y a mí eso me gusta en un artista.

-¿Sigue sintiéndose 'ave enjaulada'?

-Me siento un poco más liberada, pero yo soy de las que no se quitan la mascarilla en la calle. Muchos hemos visto pasarlo muy mal a nuestra gente y estamos tocados.

-¿En qué se lo nota?

-Yo de por sí soy una tía hipersensible, tengo un problema con eso. Pero ahora estoy aún más sensible de lo normal, más tristona, irascible... Siento más nervios, más risas y llanto en los conciertos. El otro día en Murcia no me dejó de temblar la mano hasta la cuarta canción. Pero agradezco que de vez en cuando la vida te zarandee, eso te hace valorar las cosas.

-¿Será que la pandemia ha generado más violencia?

-Está claro que hay un agotamiento psicológico. Y discursos de odio que no ayudan. A Lorca lo mataron llamándole maricón y ahora, salvando las distancias, ves que ocurre lo mismo. Yo esto no puedo entenderlo.

«Aquí hay homofobia»

-«No me enfadaré tanto con los que disparan odio», dice su canción. ¿Lo ha conseguido?

-Pues no. Viendo cosas tan injustas como la muerte de Samuel, cómo no te vas a cabrear. Estamos todos enrabietados. Pero mi abuela decía que la verdad y el amor siempre triunfan y yo me quiero quedar ahí.

-Algunos critican la politización del asunto...

-Si mientras te matan te están diciendo maricón eso es política, porque ahí hay homofobia.

-A usted la sitúan en un bando. Dicen que su pareja es el director de comunicación del Ministerio de Consumo.

-Pero no es verdad. Yo de mi vida personal no hablo nunca, pero eso en concreto no es cierto.

-Sí lo es que José Bono es su padrino.

- Sí, eso sí, pero porque era el jefe de mi padre. Él me regaló la guitarra. A mí me educaron en libertad y me han asociado con muchos partidos políticos pero nadie sabe a quién voto. A veces alucino. Claro que tengo ideas muy sociales, porque vengo de ahí, de la psicología social.

-¿Ha brindado por la ley del 'solo sí es sí'?

-Es algo que hay que celebrar. Son pequeñas puertas violetas que se abren. Que nadie humille a nadie por su condición, por su género...

-¿Ya ha aprendido a decir que no?

-Lo intento pero no lo consigo. Digo a todo que sí y por eso estoy hasta en la sopa. Tiene que estar muy defraudada mi psicóloga conmigo, je, je...