Algunas de las cien obras que se exhiben en diez nuevas salas. / E.P.

El Reina Sofía reivindica la originalidad y la pujanza del arte iberoamericano

Gana protagonismo en la reordenación de su colección, con un espacio de mil metros cuadrados y un centenar de obras casi todas inéditas

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

«El arte latinoamericano no es, ni mucho menos, el hermano pobre en el concierto de la creación contemporánea». Así lo asegura Manuel Borja-Villel, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que ha concedido al «resistente» arte latino un lugar de privilegio en la radical remodelación de la colección del museo público que lleva a cabo.

En el segundo capítulo de esta histórica reordenación, cinematográfica y pomposamente denominado 'Episodio II', se reivindica la originalidad y la pujanza del arte surgido de la otra orilla del Atlántico, al que se otorga ahora un espacio privilegiado. Más de mil metros cuadrados en la planta baja del edificio Nouvel. Una decena de salas en las que se han dispuesto más de un centenar de obras, la mayoría inéditas y adquiridas, casi todas, gracias a la «decisiva y comprensiva» aportación de la Fundación Museo Reina Sofía y a las importantes donaciones realizadas por destacados coleccionistas.

«Bajo el título 'Los enemigos de la poesía. Resistencias en América Latina' la nueva selección se centra en el arte producido en Latinoamérica entre 1964 y 1987, y es otro escalón de la crucial reordenación que culminará en noviembre. Este 'Episodio II', examina la realidad de América Latina «como un concepto complejo que abarca gran cantidad de países», y que «aborda las nuevas experimentaciones artísticas surgidas en una época de dictaduras y conflictos internos». Superando formatos tradicionales como la pintura, la escultura o la fotografía, se pone el acento en la experimentación con los nuevos lenguajes y las nuevas prácticas artísticas.

«Es una colección única que abre camino hacia Iberoamérica y que no tiene ningún otro museo del mundo», se ufana Borja-Villel, que en el último de sus mandatos se ha propuesto dar la vuelta al museo como a un guante, cambiando todo menos el 'Guernica'. «Es la demostración de que el arte latino no está por debajo de ningún otro y dinamita esa idea de centro y periferia que prima en otros discursos museísticos», señala el director del Reina Sofía.

Destaca que artistas como el chileno Roberto Matta «y otros muchos en Brasil o Argentina estaban a la misma altura que Lygia Clark, por ejemplo, en momentos decisivos para la vanguardia».