Rayco Pulido. / arcadio suárez

Rayco Pulido y su viaje por el mundo de Viera y Clavijo

El historietista teldense, Premio Nacional del Cómic en 2017, regresa con la publicación de un tomo sobre la vida y obra del inabarcable humanista canario

David Ojeda
DAVID OJEDA

La insondable figura de José de Viera y Clavijo, perseverante humanista y persona que plantó las semillas del conocimiento en la isla, es diseccionada ahora con el característico trazo en blanco y negro de Rayco Pulido, Premio Nacional del Cómic en 2017, que presenta estos días 'Ida y vuelta', una biografía breve sobre un personaje tan relevante como imposible de abarcar en su totalidad.

Viera y Clavijo (Realejo Alto, 1731-Las Palmas de Gran Canaria, 1813) fue mucho más que el autor de 'Noticias de la historia general de las Islas de Canaria', un totémico compendio de textos hoy todavía consulta obligada. Viera fue el primer no aristócrata que entraba en la tertulia de Nava, en Tenerife. Y luego, ya convertido en sacerdote, se embarcó rumbo a la península con un periplo vital que le llevó por Europa, especialmente por Francia, fuente de muchos de sus conocimientos.

Para Pulido acercarse al personaje ha sido un proceso torrencial. Este encargo editado por Idea y con los sellos de la Real Sociedad Económica de Amigos del País y la Cátedra Viera y Clavijo de la Universidad de La Laguna era para seis meses. Paternidad mediante, ha sido publicado tras dos años de trabajo.

La inmersión en la vida y obra del sacerdote, escritor o biólogo, a su vez, supuso un cambio de timón respecto a la perspectiva original con la que comenzó el trabajo. «La idea general que tenía era que Viera fuera un poco como Julien Sorel, el protagonista de 'Rojo y negro'. Alguien que se mete a cura por medrar pero cuando vas leyendo un poquito más ves que no es así. Aunque sí es interesante como utiliza el sistema eclesiástico como un ascensor social. Él viene de una familia pudiente pero tendría que trabajar igualmente, con lo que no iba a poder dedicarse a la reflexión, la lectura y a esa intelectualidad que no deja de ser un tema de clases. Para poder dedicarte a ello tienes que tener dinero», indica.

Pulido (Telde, 1978) es un autor curtido. 'Lamia' fue la obra con la que ganó el Nacional del Cómic, pero en su portafolio también se encuentran otras obras a través de las que ha alcanzado un importante prestigio como la galdosiana 'Nela' (2013) o 'Sordo', esta con guion de David Muñoz y llevada al cine por Alfonso Cortés-Cavanillas.

El historietista grancanario incide en la importancia que tuvo la fase de documentación para construir este relato sobre Viera y Clavijo, precisamente una persona que hizo del archivo una forma de vida. «Requiere muchas lecturas para diseñar el personaje. Primero ante la parte divulgativa, porque el encargo es para descubrir a Viera a la gente que no lo conoce, pero luego hay que hacerte al personaje. Y esa se consigue a través de los diarios y las cartas, ahí es donde intuyes cómo era el hombre y ves que era un cachondo. Una persona muy irónica, todo lo que escribe tiene retranca. Fue una de las cosas más gratas del proceso», comenta.

La de Viera y Clavijo era para el propio Pulido una personalidad desconocida más allá de las referencias comunes. Tras el proceso de investigación para hacer el cómic ha alcanzado otro estatus en su propia percepción. «Utilizó todos sus recursos para que la cosa arrancara. Fue quien trajo la primera imprenta a Gran Canaria e hizo muchas cosas que consiguieron que la gente importante pusiera dinero para el desarrollo. Hizo unos manuales para democratizar el conocimiento que son una especie de antecedente de la formación profesional. Todo a través de la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Logró entrar en los archivos secretos del Vaticano y conseguir archivos que había allí sobre la conquista de Canarias», refiere con admiración.

«Él se definía como un gandul. Siempre hablaba de la modorra canaria. Pero si luego ves su obra, te dices que si él era un gandul uno es lo peor», bromea.

Sello personal.

Este cómic nace de un encargo, pero lleva todo el sello de Pulido. Empezando por el uso del blanco y negro. «Yo al color desde el punto de vista decorativo, simplemente para vender más, no le veo ningún sentido. Además, para mí es la manera más directa de llevar la información con el lápiz y papel. Sigue siendo analógico y el estilo sigue siendo muy parecido al de 'Lamia', aunque un poco menos caricaturesco», resume.

Rayco Pulido es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona y en la actualidad se dedica a la docencia. Su posición en el universo del cómic es referencial, con obras traducidas en todo el mundo. «Curiosamente tengo un punto de humor que es curioso, porque con 'Lamia' en España casi nadie lo ha detectado pero ahora que ha salido en Estados Unidos todas las críticas hablan del fino sentido del humor negro», anota.

Y es que Pulido, con sus propias características, expresa en sus obras muchas cosas que han nacido en él a través de sus influencias primigenias. «Tengo muchas referencias de gente como Chester Brown o los Hermanos Hernández, de los independientes de los noventa. Que eran gente que tocaba temas muy duros pero con ese punto de humor. Los mismos nombres que uso tienen coñas con las que yo me río. Intento pasármelo bien y hacer lo mejor posible mi trabajo. No podemos fallarle a la gente que nos compra», cierra.