Rafael Sánchez Araña, con parte del elenco tras una de las tres funciones. / C7

Rafael Sánchez Araña: «La ópera y la zarzuela me tiran más que lo sinfónico»

El director grancanario ha dirigido tres funciones de 'Carmen' de Bizet en el Teatro Nacional de Ópera y Ballet de Lituania

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

El director de orquesta grancanario Rafael Sánchez Araña acaba de dar un paso de gigante para afianzar su carrera en el foso de montajes operísticos y de zarzuela. El Teatro Nacional de Ópera y Ballet de Lituania fue el escenario elegido para su estreno internacional con tres funciones de 'Carmen', de Bizet, los días 24, 25 y 26 de febrero.

«Fue bastante bien. Fueron muchas emociones concentradas. Normalmente, en una producción te metes casi un mes en el teatro para los ensayos, pero al tratarse de lo que se llama un montaje de repertorio, estrenado allí hace años, hubo menos ensayos que con una nueva producción. Eso es habitual y estrenarme en algo así es muy importante», reconoce el artista isleño, titular de la Orquesta Sinfónica de Las Palmas y asistente de Karel Mark Chichon, director titular y artístico de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria.

Esta 'Carmen' lituana se desarrolló con dos casting en los roles principales. «Los montajes cambian según los cantantes. La mayor facultad para un director es adaptarse sobre la marcha a lo que pasa cada noche. Nunca hay dos funciones iguales. Puede pasar cualquier cosa. Si el cantante llega tarde, tienes que tener la capacidad de esperarlo con la orquesta, si necesita un respiro, otro tanto. Por eso es tan complejo y difícil. U director mítico como Carlos Kleiber decía que para ser un grande había que dirigir ópera. Por suerte, en estas funciones ha ido todo muy bien», apunta.

Ieva Prudnikovaité y Justina Grigyté asumieron los roles de Carmen, mientras que don José cobró vida con Mickael Spadaccini, y Kostas Smoriginas y Eugenijus Chrebtovas se alternaron en la piel de Escamillo. Viktorija Miskunaité y Aisté Pilibavicinté fueron las respectivas Micaela.

«Los cantantes eran muy buenos, de primer nivel. También contamos con un coro profesional y el sonido de los niños también fue muy bueno. Fue un reto absoluto adaptarme a ellos y estoy muy satisfecho del resultado final», dice Sánchez Araña sobre las tres funciones que registraron «llenos absolutos».

«La respuesta del público fue fantástica, puestos en pie desde que acabamos. Tanto la semana anterior con 'La Traviata' como con este 'Carmen', hubo lleno hasta la bandera, ya que allí se permitía un aforo del 100%. Para mí fue muy emocionante verme en un teatro tan grande con el público entregado de esa forma», dice.

De la orquesta destaca la « enorme experiencia y flexibilidad» demostrada desde un primer momento. «Se dedican solo a la ópera y eso se nota. Son orquestas distintas a las que hacen solo sinfónico o las dos cosas. Está muy acostumbrada a cambiar y adaptarse a lo que sucede sobre el escenario sobre la marcha. Los músicos estaban entregadísimos y al terminar me preguntaban que cuándo tengo previsto volver, lo que me llena de orgullo, la verdad», subraya.

«Me tira más lo operístico que lo sinfónico. He hecho más sinfónico que operístico hasta ahora, como es lógico. La ópera me apasiona y me gustaría tirar más por ese mundo y por la zarzuela que es casi un deber moral para los españoles. Esto no quiere decir que renuncie a lo sinfónico», confiesa.

Rafael Sánchez Araña, dirigiendo en Vilna. / c7

Ahora con 'Don Pasquale' en la temporada de ACO

Tras su paso por Lituania, Rafael Sánchez Araña se encuentra inmerso en el estreno de 'Don Pasquale', de Donizetti, que se representa los días 22, 24 y 26 de marzo, siempre a las 20.00 horas, en el Teatro Pérez Galdós y dentro de la 55ª temporada de ópera de Las Palmas de Gran Canaria-Alfredo Kraus.

Se trata de la tercera ópera que dirigirá tras su reciente 'Carmen' en la capital lituana y y 'La Traviata', de Verdi, cuyas riendas llevó en 2020 dentro también de la temporada de los Amigos Canarios de la Ópera.