Park Chan-wook. / e. c.

Park Chan-wook y el cine coreano llegan a Cannes

La ausencia de China, uno de los grandes productores de cine del mercado internacional, no ha hecho sino reforzar la presencia surcoreana en el festival

MARÍA ESTÉVEZ Cannes

Después de seis años desaparecido, el maestro coreano Park Chan-wook estrenó en el Festival de Cannes su último trabajo, 'Decision to leave'. Su esperada película convenció a los críticos por su belleza e intensa atmósfera de suspense. Chan-wook siempre ha tenido un gran impacto en Cannes; su primera presentación fue en el 2004 cuando estrenó su espeluznante drama de venganza 'Oldboy'. Desde entonces, el director ha sido un elemento casi regular en el Certamen francés, regresando en 2009 con su terror literario de vampiros 'Thirst' y nuevamente en 2016 con 'The Handmaiden', un thriller erótico delirante que rompe tabúes y está ambientado en la década de 1930 en Corea.

El estilo de Park fluye en 'Decision to Leave' entre sorprendentes giros de guión enmarcados en una narración que no se parece a nada de lo que ha firmado hasta ahora. «Es cierto, esta es una película diferente en mi cine y puede que el público no espere que yo haga este tipo de drama» apuntó el cineasta. 'Decision to Leave' cuenta la historia de Hae Joon (Park Hae Il), un detective que asume la responsabilidad de investigar un asesinato y se enamora de la ex esposa del muerto, sospechosa del crimen. «Quería crear una historia que tuviera tanto los elementos de una película de procedimiento policial como del género romántico. Las emociones personales entre el detective y la principal sospechosa terminan influyendo en la investigación, lo que significa que esos elementos son inseparables. La protagonista no es una mujer fatal estereotípica porque esta película se aleja de conceptos tradicionales» reveló Park.

Escrita y dirigida por Park, la cinta está protagonizada por la estrella china Tang Wei. Su presencia en la alfombra roja ha estado cuestionada por la cancelación de China al Festival de Cannes. La ausencia de la industria china en el Certamen se debe a las duras medidas impuestas por el gobierno de Xi-Jinping para detener la oleada de COVID que padece su país y por el malestar que supuso el estreno, el año pasado, del documental sobre las revueltas de Hong Kong 'Revolution of Our Times'.

Corea del Sur se erige en líder de la industria cinematográfica

La ausencia de China, uno de los grandes productores de cine del mercado internacional, no ha hecho sino reforzar la presencia del cine surcoreano en Cannes. El ascenso global de la industria cinematográfica de Corea del Sur está impulsado por una larga lista de autores: Bong Joon Ho, Park Chan-wook, Lee Chang-dong, Hong Sang-soo. Pero también ha sido elevada por el éxito de series como El Juego del Calamar (Netflix) o Pachinko (Apple+)

Cuatro películas, 'Decision to Leave', Broker' (del realizador japonés Hirokazu Koreeda, pero producción coreana) , 'The Hunt' y 'No Return', han sido seleccionadas para presentarse en la 75 edición del Festival. Este año marca la primera vez que dos obras coreanas han sido seleccionadas para competir en la sección oficial.

Sin duda la repercusión internacional del éxito de Parásitos, thriller de comedia negra de Bong Joon-ho, ha contribuido al auge de la industria del entretenimiento en Corea. `Parásitos'' recibió primero la Palma de Oro en Cannes, siguió con el galardón a mejor película extranjera en los Globos de Oro y terminó con el Oscar, coronándose como la primera película coreana que lo lograba. Quinto mercado cinematográfico, Corea del Sur es líder en ingresos brutos de taquilla después de Estados Unidos, China, Japón y el Reino Unido.

Arraigada en los años 90, su industria ha recorrido un largo camino desde los efectos perjudiciales de la ocupación japonesa (1910 a 1945) y la Guerra de Corea , que terminó con un acuerdo de alto el fuego en 1953. Experimentando un crecimiento brutal entre 1960 y 1990, el país se convirtió en uno de los Cuatro Tigres asiáticos y ahora es la cuarta economía más grande del continente.

A finales de los años 80, cuando Corea salió de un período de censura, se levantaron las restricciones que anteriormente habían limitado la afluencia de películas extranjeras. Esto llevó a un mayor apetito por los éxitos de Hollywood y una disminución en el cine coreano. Para proteger a los artistas del país y contrarrestar los efectos de la crisis económica asiática de finales de los 90, el gobierno tomó políticas nacionalistas promocionando la cultura coreana en el extranjero. «Dos cosas han contribuido en nuestro favor. La influencia de las redes sociales entre la gente joven con apetito por contenido coreano y el enorme talento que hay en mi país» nos dijo Jerry Ko, productor de 'Parásitos' y 'Decision to Leave'.

En Corea del Sur se sentaron las bases para el desarrollo de la industria cultural y, como resultado, la cultura surcoreana ha crecido a nivel mundial en los últimos años. K-pop, K-drama, K-beauty y K-cuisine han encontrado nuevas audiencias internacionales, inicialmente en China, después en el resto de Asia y por último en el oeste. El cine coreano está profundamente arraigado en la experiencia coreana, evitando la hollywoodización y produciendo una obra que hace que una película coreana sea distintiva para el público internacional. «Corea es un país homogéneo, que mantiene su identidad cultural a lo largo de su historia. El producto audiovisual coreano es universal en su forma de expresión, pero, al mismo tiempo, es culturalmente único y muestra una perspectiva diferente para la audiencia global» explicó Ko. El cine coreano se ha hecho conocido por explorar a menudo el lado oscuro de la experiencia humana. Las películas pueden ser inquietantes, combinando el humor negro con elementos de violencia extrema, y una cinematografía suntuosa con altos valores de producción.