kodi Smit-McPhee y Benedict Cumberbatch en 'El poder del perro', de Jane Campion. / r. c.

Unos Oscar muy poco épicos

'El poder del perro' y 'CODA' compiten en una gala que reserva el suspense para la poco probable victoria de Penélope y Bardem

OSKAR BELATEGUI

Penélope Cruz y Javier Bardem hicieron lo mismo cuando se escucharon ganadores del Oscar: abrazarse a su madre. Bardem lo recibió en 2008 por su inolvidable psicópata de 'No es país para viejos', de los hermanos Coen. «Mamá, este Oscar es para ti, es para tus abuelos, para tus padres, Rafael y Matilde. Esto es por los cómicos de España que han traído como tú la dignidad y el orgullo a nuestro oficio. Esto es para España y para todos vosotros», agradeció el actor. Al año siguiente, Penélope Cruz se abrazó a su madre, Encarna, antes de recoger su estatuilla como actriz de reparto por 'Vicky Cristina Barcelona'. «Gracias Woody Allen, por haber escrito a lo largo de estos años algunos de los más grandes papeles para mujeres», expresó en un discurso que hoy sería impensable al haberse convertido el director en un apestado en Hollywood.

Habría que remontarse a 1969 para encontrar al último matrimonio nominado en categorías interpretativas en una misma edición de los Oscar: nada menos que Elizabeth Taylor y Richard Burton por '¿Quién teme a Virginia Woolf?'. Penélope Cruz y Javier Bardem disfrutan de su cuarta candidatura, ya como protagonistas, y son el gran aliciente para el espectador español que siga la ceremonia en la madrugada del domingo al lunes retransmitida por Movistar Plus (alfombra roja desde las doce y media de la noche y la gala a partir de las dos).

Bardem lo tiene complicado.Su papel del actor Desi Arnaz, marido de Lucille Ball (Nicole Kidman), en la produccion de Amazon 'Ser los Ricardo' poco tiene que hacer frente al gran favorito de la noche: Will Smith. El príncipe de Bel-Air lleva quince años sin recibir una nominación (la última fue por 'En busca de la felicidad'). La razón de ser de 'El método Williams', en la que encarna al padre y entrenador de las tenistas Venus y Serena Williams, un personaje turbio y contradictorio, es precisamente proporcionarle el Oscar. Y si no gana, ahí está el británico Benedict Cumberbatch, el cowboy torturado por su sexualidad en 'El poder del perro'.

Si la 94 edición de los Premios de la Academia puede resultar histórica para España será por Penélope Cruz. El termómetro de los premios de la crítica y de las asociaciones gremiales apuntaban hasta ahora a Jessica Chastain, favorita por su papel de telepredicadora en 'Los ojos de TammyFaye', otra de esas películas diseñadas para llevar a su protagonista al escenario del Teatro Dolby. Las otras tres rivales tampoco son fáciles de batir: Olivia Colman, una mujer de vacaciones en Grecia que se replantea su maternidad en 'La hija oscura'; Nicole Kidman, en la piel de Lucille Ball en 'Ser los Ricardo'; y Kristen Stewart, Lady Di en 'Spencer'.

El dato

  • Una ceremonia más ágil Ocho estatuillas se entregan antes de la ceremonia, entre ellas la de Alberto Iglesias

Sin embargo, un runrún de última hora y medios como 'Variety' y 'Deadline' apuestan por la española, que en 'Madres paralelas' interpreta a una fotógrafa a vueltas con su maternidad y la memoria histórica española. LaCopa Volpi en Venecia (no así el Goya, que fue para la Maixabel Lasa de Blanca Portillo) arrancó el recorrido de un personaje gracias al cual Cruz se convertiría en la tercera actriz en toda la historia en llevarse el Oscar a mejor protagonista por una película de habla no inglesa tras Sophia Loren ('Dos mujeres') y Marion Cotillard ('La vida en rosa').

Triunfo de Netflix

El deslumbrante cortometraje de animación 'El limpiaparabrisas', del madrileño Alberto Mielgo, y la partitura que el donostiarra Alberto Iglesias ha compuesto para Pedro Almodóvar en 'Madres paralelas' (su cuarta nominación al Oscar) completan la participación española. Por desgracia, estos dos premios no los veremos en directo. En un intento de hacer la gala más ágil, la Academia ha sacado ocho galardones que entregará antes y de los que veremos un vídeo de resumen. Una controvertida decisión que trata de frenar la caída de audiencia de los últimos años.

En la era de YouTube, los espectadores jóvenes no tienen paciencia para una ceremonia de tres horas, en la que no hay tensión porque este año tampoco importa demasiado qué película gane. Las cómicas Wanda Sykes, Amy Schumer y Regina Hall han aceptado a última hora el embolado de presentar la gala, un cometido que nadie quiere asumir para no ser linchado en las redes sociales. Junto a las estrellas desfilarán DJ, skaters, surfistas y snowboarders en un patético intento de conectar con la generación TikTok.

¿Y cuál será la mejor película? La cabeza y sus doce nominaciones dicen que ganará 'El poder del perro', el particular western de la neozelandesa Jane Campion, que conecta con el espíritu de nuestro tiempo al poner en solfa la masculinidad tóxica. Sería, por fin, el triunfo que Netflix no ha logrado en los Oscar con AlfonsoCuarón ('Roma') ni Martin Scorsese ('El irlandés'). Campion, que hace 28 años ganó la estatuilla como guionista de 'El piano', tiene asegurado el premio a la mejor dirección.Será la tercera realizadora en conseguirlo tras Kathryn Bigelow ('En tierra hostil') y Chloé Zhao ('Nomadland').

Si nos guiamos por el corazón y por el voto preferencial de los académicos, que favorece las opciones de consenso, la película triunfadora este domingo será 'CODA.Los sonidos del silencio', remake de una comedia francesa de 2015, 'La familia Bélier', que congregó a 24.000 espectadores cuando se estrenó en las salas españolas el pasado febrero. La historia de una adolescente que ayuda a sus padres con discapacidad auditiva y que, de pronto, se ve convertida una promesa de la canción. Al igual que ocurrió en 2019 con 'Green Book', los Oscar recompensarían el cine indie inofensivo y de buen rollo.