Una escena de 'Ofeo' la ópera de Philip Glass con la que abren temporada el Teatro Real y los teatros del Canal'. / Pablo Lorente

'Orfeo', el Philip Glass menos minimalista

Se estrena en España la ópera de cámara del iconoclasta músico estadounidense, que revisa el mito clásico recreando la película de Jean Coctau de mediados del siglo XX

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

«Estamos ante el Phlip Glass menos minimalista». Lo asegura risueño Jordi Francés, responsable de la dirección musical de 'Orfeo', la ópera de cámara en dos actos de Phillp Glass (Baltimore, 85 años) que se estrena este miércoles en España. Es una coproducción del Teatro Real y los Teatros del Canal, que abren temporada poniendo en escena por primera vez en nuestro país esta pieza basada en la película homónima de Jean Cocteau, estrenada en 1950, y en la que el poeta, escritor y académico francés revisa el mito de Orfeo y sus amores con Eurídice.

Es un año crucial para este mito clásico y su reflejo operístico, ya que el Teatro Real que dirige Joan Matabosch ha programado también para esta temporada el 'Orfeo' del italiano Claudio Monteverdi, estrenada en 1607 y tenido por un título fundacional para la ópera tal como la entendemos hoy, y el 'Orfeo' del alemán Christoph Willibald von Gluck, estrenada en 1762.

La ópera de Glass se entrenó en 1993 en Cambridge (Massachussetts) y el compositor prometió que invitaría a cenar a los espectadores que se mantuvieran en sus butacas hasta el final. Es una parábola de la vida de un poeta obsesionado consigo mismo y con la inmortalidad. En compañía de Heurtebise y una misteriosa princesa, los personajes transitan entre el mundo de los vivos y los muertos. La muerte del joven poeta Cégeste será el punto de partida y de retorno de un particular descenso a los infiernos.

«Es lo más complicado que he hecho hasta hoy», dice Rafael Villalobos que traslada la escena de mediados del siglo pasado a la nueva York de los años 90, en plena eclosión de la televisión y la de crac financiero de 2008. «Pero sigue hablando del poeta, el amor, y la muerte», explica el director de escena y figurinista. «El tiempo se vuelve líquido y mezcla pasado, presente y futuro», reconoce Villaobos que planea un reflexión sobra la creación y el artista en la nueva cultura del mercado del arte.

Músicos transgresores

En el foso habrá 31 músicos que, a las órdenes de Jordí Francés, «transgreden» una partitura que él asegura haber aproximado a la ópera «con un pensamiento barroco». «La partitura es una aventura que Glass deja abierta a todo tipo de interpretaciones», dice Francés, que dirige por tercera vez a la orquesta titular del Real, tras tomar la batuta en 'Brundibar' y 'Tránsito'.

El barítono Edward Nelson y la soprano Mare Rey-Joly, en un ensayo. / P. Lorente

La interpreta un reparto mayoritariamente español. Un reparto doble en el que destacan el barítono estadounidense Edward Nelson y el español Alejando Sánchez en el papel de Orfeo. Lo completan los cantantes españoles Sylvia Schwartz y Natalia Labourdette (Eurídice); María Rey-Joly e Isabella Gaudí (La princesa); Mikeldi Atxlandabaso e Igor Peral (Heurtebise) y Pablo García-López y Emmanuel Faraldo (Cégeste).

Se ofrecerán únicamente cinco funciones, entre el 21 y el 25 de septiembre, en la Sala Roja de los Teatros de Canal, ahora bajo la dirección artística de Blanca Li. Con este estreno el Real se une además a la conmemoración del centenario de María Casares, la legendaria actriz gallega que se estableció en Francia con sus padre republicanos exiliados que acabó siendo la gran dama de la escena francesa y protagonizó la trilogía de Cocteau sobre Orfeo.

Cocteau dirigió su 'Orphée' tras haber perdido a su amante –Raymond Radiguet– con solo 20 años. Su exploración del mito sobre el la pérdida, su negación y el duelo –en la que no faltan guiños al Orfeo de Gluck– se articula como «las sucesivas muertes que debe atravesar un poeta antes de llegar a transformarse en sí mismo».

Ensayo de l 'Orfeo' de Glass, ambientado en la Nueva York de los 90, con la eclosión de las teles. / P. Lorente

La muerte de su compañera, la diseñadora y artista multimedia Candy Jernigan, instó también a Philip Glass a emprender este doble homenaje con el que se convertiría en el primer título de una trilogía de óperas de cámara basadas en Cocteau totalmente independientes entre sí. Las otras son 'La bella y la bestia' y 'Los niños terribles'.