Casandra González participó recientemente en el Campus de Etnografía y Folclore de Ingenio. / C7

«Las nuevas herramientas tecnológicas nos aseguran la multidifusión fuera del Festival»

David Castellano, director del certamen internacional de folclore de Ingenio, cree que la pandemia es un antes y un después para esta cita

F.Z. Las Palmas de Gran Canaria

El director del Festival Internacional de Folclore de Ingenio y presidente de la Agrupación Coros y Danzas del citado municipio, David Castellano, considera el folclore como «un elemento de la cultura que posee un arraigo sólido en la identidad de los pueblos» El citado festival, que este año por segundo año consecutivo no podrá volver a contar con la presencia física de los grupos internacionales por la covid, ha obligado a la organización a programar el cierre de su 26ª edición a través de un espectáculo que será transmitido hoy, a las 21.00 horas en Este Canal TV, RTV Ingenio y por las redes, que contará con actuaciones de grupos pertenecientes a los países de Argelia, Bulgaria, Jordania, Paraguay, Turquía, Venezuela y Canarias.

«Las herramientas que nos proporcionan las nuevas tecnologías nos garantizan seguir fomentando y transmitiendo cada elemento del festival no sólo a nivel local, sino a nivel internacional», dice.

A pesar de ello, Castellano no se desanima. «Sigue siendo necesario dar continuidad a lo que llevamos casi tres décadas ofreciendo a Gran Canaria como parte de nuestra vivencia relacionada con el folclore y con la difusión de nuestras tradiciones. Compartir e intercambiar entre la ciudadanía personas conocimientos, comidas, sabores, música, danza, historias, juegos, tradiciones, etcétera forma parte de este festival, que se ha ido consolidando como un elemento de identidad no solo de los habitantes de Ingenio, sino de la comunidad canaria en general, no en vano fue declarado Fiesta de Interés Turístico de Canarias en el 2014», explica su director.

No obstante, David Castellano asegura que habrá un punto de inflexión para este festival tras la irrupción de la pandemia. «Claro que sí habrá un antes y un después. Lo que nos ha enseñado este fenómeno pandémico es a reconocer y dar más valor a todo aquello que tenemos a nivel cultural y, especialmente, a aquellas expresiones y manifestaciones que han surgido del sentir del pueblo, pues configuran la memoria colectiva de los mismos. Y ya sabemos que un pueblo sin memoria es difícil que pueda avanzar y evolucionar».

Este festival que impulsa la agrupación que dirige con la ayuda de numerosos voluntarios con el apoyo del Ayuntamiento de Ingenio, el Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno de Canarias, se trata de un evento pluricultural cuyo fundamento es la unión de los pueblos. «Es nuestra obligación y nuestro compromiso lograr, a pesar de todo, seguir potenciando el espíritu y el afán por compartir con otras etnias y nacionalidades todo lo que nos diferencia y además todo lo que tenemos en común», agrega.

David Castellano destaca la celebración presencial de la VIII edición del Campus de Etnografía y Folclore que la ULPGC celebra en el marco del programa del festival. Aquellas humildes jornadas etnográficas puestas en marcha desde el asociacionismo que se iniciaran hace quince años, tenía entre sus principales objetivos el investir de cierta credibilidad académica trabajos de campo relacionados con la etnografía y el folclore.

Ahora, la actividad tiene un absoluto carácter académico y científico, «coadyuvando a uno de los principales objetivos que compartimos como es la creación, desarrollo y transmisión de la cultura». En este sentido, Castellano estima que en Canarias a los estudios e investigaciones alrededor del folclore y la etnografía les ha faltado esa dimensión rigurosa que ofrece la metodología académica. «Es importante reconocer que la sabiduría popular, las expresiones del patrimonio etnográfico, y la experiencia de los mayores se ha fundado sobre bases sólidas, quizás no denominadas científicas, pero que gozan de un gran valor y que en tiempos pretéritos poco ha sabido valorarse porque era sinónimo de marginalidad».

La incorporación de profesores y catedráticos al programa del campus ha contribuido sin duda al tratamiento riguroso de los temas propuestas. «El rigor de la metodología académica es no solo necesaria sino imprescindible para que la transmisión de las tradiciones y el estudio de lo que impliquen adquiera una relevancia contrastada y goce de la rigurosidad que imprime el concurso de la comunidad científica. La implicación de la ULPGC lo que hace es otorgar sustento y reconocimiento a ese saber tradicional. Lo vital es que el saber tradicional y el científico se unan, y que se promuevan más campos interdisciplinarios que den cabida a otros discursos, otras formas de ver, conocer y reconocer nuestro patrimonio e identidad», apostilla Castellano.

El director del festival opina que el evento tendrá su futuro garantizado en tanto en cuanto «las personas que conforman las entidades públicas sigan reconociendo que la cultura popular es tan vital como cualquier otra manifestación del sector de la creación. Otro eje fundamental de la continuidad del mismo es que las personas lo sigan viviendo, lo sigan haciendo parte de sus vidas», concluye.