Captura del apartado de la web de la plataforma Magma, donde aparecen los profesionales que se han adherido. / C7

Nace la plataforma Magma para trazar las líneas de un nuevo modelo musical y escénico en las islas

Este movimiento de artistas y gestores pide al Gobierno de Canarias participar en el Anteproyecto de Ley del Sistema Público de Cultura

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

La plataforma Magma, integrada por artistas y gestores culturales canarios, acaba de ver la luz en el archipiélago con la intención de transformar el sector de las artes escénicas y la música.

Para ello, como uno de sus primeros pasos, este movimiento asegura en el blog que aloja en su página web que ha presentado un escrito al presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, y al viceconsejero de Cultura, Juan Márquez, para «formar parte del proceso de gestación» de la futura Ley del Sistema Público de Cultura, cuyo Anteproyecto ya se tramita en el Parlamento de Canarias.

Magma lo hace, asegura, «por la preocupación de más de un centenar de profesionales del sector cultural archipielágico sobre los peligros, a efectos prácticos, de la redacción de algunos de los epígrafes y filosofía de ese anteproyecto» que, apunta, cuenta con un texto «al parecer, elaborado originariamente desde un despacho de abogados madrileño especializado en este tipo de documentos legislativos».

En esta primera entrada del blog de Magma, los integrantes de esta plataforma se muestran muy críticos con el hecho de que el viceconsejero llevara este Anteproyecto de Ley al Parlamento «sin haber consultado y debatido con la mayor parte de los actores culturales del archipiélago», como figura, añade Magma, «en el espíritu de la agenda 2030 para Canarias: la participación social, en el ámbito de lo público, en todos aquellos asuntos que afecten a nuestra nacionalidad y sus realidades sectoriales».

El circuito y críticas a Mapas

En este primer texto, Magma expone «la necesidad» de que se ponga en marcha «un circuito profesional» de las artes escénicas y la música efectivo y critica las nuevas ayudas a la producción. «Destaca la disfunción que está creando las excesivas normativas burocráticas para el acceso a ayudas a la producción, que se vende como un logro de igualdad en el reparto de esas modestas ayudas pero que está generando mediocridad en los resultados artísticos de muchas de ellas». Añade esta plataforma que, además, « agranda el cuello de botella en proyectos sobre el deforme sistema de difusión actual; con suerte, son representados en menos de una decena de ocasiones por la ausencia de un circuito regional profesional sólido que los acoja».

También critica, entre otras cuestiones, la existencia y el desarrollo de las «ayudas públicas a promotores privados de festivales» y pone como ejemplo «más sangrante» el caso de Mercado de las Artes Performativas del Atlántico Sur (Mapas).

No es una asociación

Magma aclara en su web que se trata «de una plataforma, no de una asociación oficial constituida como tal». «Nuestra vocación e intención es más inmediata: hacer un análisis de la situación actual y elaborar propuestas para la interrelación entre públicos, el sistema cultural público de Canarias y los creadores y las creadoras independientes», explica.

«Al no tener ni capacidad financiera suficiente ni poder establecer una organización que requiere tiempo y energías constantes —que debemos dedicar en su mayoría a nuestro trabajo de creación y producción—, hemos establecido un acuerdo de confianza entre los primeros convocados a esta idea. Un acuerdo de síntesis de ideas y acciones que serán respaldadas por nuestras biografías profesionales, proponiendo también esa confianza a numerosos compañeros y compañeras, impulsores de este movimiento, con los que mantendremos comunicación, propiciando el intercambio de ideas cuando lo permitan las circunstancias -a propósito de la dificultad de operar con tantas voluntades en el día a día-, como base de funcionamiento interno», añade a la vez que anuncia que esta plataforma contará próximamente con una presentación pública en las dos islas capitalinas.

El fin por el que Magma asegura que ha nacido consiste en « propiciar un tejido cultural transparente, inclusivo y cooperativo de las artes escénicas y la música en Canarias, a través del consenso entre todos los agentes involucrados», por lo que apuestan por «acciones concretas, realistas y ejecutables, forjando así una red cultural que dignifica, profesionaliza y genera el sentimiento de pertenencia de artistas, compañías y empresas del sector».

147 profesionales

La plataforma cultural Magma cuenta ya con 147 profesionales de las artes escénicas y la música de las islas, tal y como figura en su página web (magmacultural.com).

Figuran, entre otros músicos y cantantes: Sergio Alzola, Manolo González, Olga Cerpa, Luis Morera, Nuria Hernández, Althay Páez, Obed García, Cira Rodríguez, Dactah Chando, Elena Saavedra, Luis García, 'Toto' Noriega, Sergio Alonso, Yul Ballesteros, Germán G. Arias y Yurena Díaz.

Entre los profesionales de las artes escénicas aparecen desde el dramaturgo Miguel Ángel Martínez, hasta los directores como Israel Reyes, Rafael Rodríguez, Bibiana Monje, Alfredo del Rosario y Nacho Cabrera, así como intérpretes como Blanca Rodríguez, Yanely Hernández, Ylenia Quintero, Víctor Gutiérrez, Sara Álvarez, Sofía M. Privitera, Paola Morales, Lili Quintana, José Carlos Campos, Irene Álvarez, Iris Díaz, Edu Díaz, Circe Santana, Elisa Cano y Zoraida Sánchez, entre otras.

Productores como Carlos M. Carbonell, Enrique Camacho, Natividad Santana, Rita Vera, Andrea Farah, Naomi H. Santos, junto con fotógrafos como Andrés Gallego y Lucía Frías y artistas plásticos como Carmen Cólogan y bailarinas como Virgina García y Cristina Pérez también figuran en la web de Magma como integrantes de esta plataforma de recientísima creación.

Entre los objetivos que avanza la plataforma figuran desde «la gestión cultural pública canaria a través de diversos modelos de financiación y ejecución para democratizar el acceso a la cultura de todas las compañías, empresas y artistas» hasta «trazar un itinerario coherente, cohesionado y adecuado a las necesidades del sector cultural para propiciar una estructura más participativa y horizontal en la toma de decisiones», y potenciar la igualdad y «divulgar y perpetuar el legado de las voces femeninas» que están olvidadas o en el ostracismo.