Pedro Guerra: «Se puede vivir en Canarias y tener una carrera»

23/10/2018

El cantautor tinerfeño inicia su gira con la reedición de ‘Golosinas’, el álbum con el que empezó su carrera en solitario en 1995

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Ingrid Ortiz / Las Palmas de Gran Canaria

Hace 25 años que Pedro Guerra emprendió su carrera en solitario poniendo dirección hacia Madrid. La capital, que hoy considera su «casa adoptiva» le ha brindado numerosas alegrías, pero nunca ha dejado de volver la vista a Canarias, donde comenzará la gira Golosinas2018 tras la remasterización de su primer álbum. En él encontraremos nuevas versiones en las que el tinerfeño se funde con otras cuatro voces, no sólo para rendir homenaje a una larga trayectoria en la música sino para constatar la vigencia de sus letras. «Quería aportarle un tono novedoso, que además de mejorar el sonido a nivel técnico, la gente se sorprendiera y que el disco conectara, también, con el público joven», explica el propio cantautor.

Las limitaciones de la insularidad fueron, sin duda, uno de los motivos que empujaron a Pedro Guerra a embarcarse hacia la Península, donde adquirió un gran éxito en sus inicios en el Libertad 8. Sin embargo, confiesa que salir del archipiélago es una decisión personal y que no todo el mundo la toma: «Yo era joven y quise aventurarme, pero es cierto que hay grandes artistas que deciden desarrollar su carrera en Canarias y les va bien». Lo importante, asegura, es tener en cuenta que cualquier movimiento fuera del archipiélago es «un coste extra» y que «la repercusión de todo lo que hagas nunca será la misma aquí que en Madrid. Este es un circuito más pequeño», explica el cantautor.

Echando la vista atrás, es inevitable recordar sus tiempos en la agrupación Taller Canario de la Canción, que hace poco reaparecían sin su presencia en el encuentro Teresa de Bolívar de Teror. «Los ensayos me pillaron en una época de mucho ajetreo y no era viable. No sé si podré estar es una próxima ocasión».

Hace 25 años que Pedro Guerra emprendió su carrera en solitario poniendo dirección hacia Madrid. La capital, que hoy considera su «casa adoptiva» le ha brindado numerosas alegrías, pero nunca ha dejado de volver la vista a Canarias, donde comenzará la gira Golosinas2018 tras la remasterización de su primer álbum. En él encontraremos nuevas versiones en las que el tinerfeño se funde con otras cuatro voces, no sólo para rendir homenaje a una larga trayectoria en la música sino para constatar la vigencia de sus letras. «Quería aportarle un tono novedoso, que además de mejorar el sonido a nivel técnico, la gente se sorprendiera y que el disco conectara, también, con el público joven», explica el propio cantautor.

Las limitaciones de la insularidad fueron, sin duda, uno de los motivos que empujaron a Pedro Guerra a embarcarse hacia la Península, donde adquirió un gran éxito en sus inicios en el Libertad 8. Sin embargo, confiesa que salir del archipiélago es una decisión personal y que no todo el mundo la toma: «Yo era joven y quise aventurarme, pero es cierto que hay grandes artistas que deciden desarrollar su carrera en Canarias y les va bien». Lo importante, asegura, es tener en cuenta que cualquier movimiento fuera del archipiélago es «un coste extra» y que «la repercusión de todo lo que hagas nunca será la misma aquí que en Madrid. Este es un circuito más pequeño», explica el cantautor.

Echando la vista atrás, es inevitable recordar sus tiempos en la agrupación Taller Canario de la Canción, que hace poco reaparecían sin su presencia en el encuentro Teresa de Bolívar de Teror. «Los ensayos me pillaron en una época de mucho ajetreo y no era viable. No sé si podré estar es una próxima ocasión».

Pedro Guerra: «Se puede vivir en Canarias y tener una carrera»
Cinco conciertos en noviembre

Golosinas fue el título del primer disco que llevaría el nombre en solitario de Pedro Guerra y la plasmación en físico de todo un lenguaje de cantautores que en a principios de los noventa manejaban sus propios códigos. Ahora, ese mismo álbum regresa con cuatro colaboraciones: Juanes (Peter Pan), Pablo López (Deseo), Vanesa Martín (Contamíname) y Rozalén (Las gafas de Lennon). Unas voces que, si bien no encajan del todo en el estilo habitual del tinerfeño, el resultado ha sido de lo más satisfactorio para el artista: «Cada uno le ha aportado un toque distinto a la canción, un toque más intenso, más dulce, más contenido, más rítmico... Ha sido una experiencia muy gratificante».

Veinticinco años después, el público podrá volver a sus letras en los cinco conciertos previstos en las islas. El 2 de noviembre estará en el Paraninfo de la ULL, cuya abrumadora venta de entradas, ya agotadas, le han hecho fijar una nueva fecha el 25 en el Auditorio Teobaldo Power. El día 3 estará en Arrecife, en el Teatro Salinero, el 4 en Gran Canaria, en el Auditorio Alfredo Kraus, y el 24 en el terreno de lucha de Los Llanos de Aridane, en La Palma.