Pancho Corujo: «Poder cantar zarzuela con mi acento es un lujo»

20/06/2018

Pancho Corujo, por primera vez, interpretará un rol sin cambiar de nombre. El tenor lanzaroteño protagoniza, junto a Elisandra Melián, La hija del Mestre, en la que dará vida a Pancho el barbero, un papel al que le unen extrañas coincidencias. «Vengo de una saga de barberos. Mi padre fue barbero y mi tío Antonio es el barbero más famoso de Lanzarote», comenta risueño sobre su rol en la zarzuela canaria que se representará este fin de semana en el teatro Pérez Galdós.

«No sé si es el papel más insólito de mi trayectoria pero sí es de los más ilusionantes. Nunca había cantado una zarzuela canaria tan valiosa como esta. Hablamos de una trama y una música que no deja indiferente a nadie, con melodías bonitas con aires canarios», explica el tenor sobre esta tragedia costumbrista. «Aunque es un drama, deja espacio para la fiesta. Se representan costumbres muy canarias que todos van a reconocer», comenta el artista que, hasta hace un año, apenas conocía la obra de Santiago Tejera Ossavarry (1852-1936).

«El que es nuestro maestro, Rafael Sánchez Araña, me había hablado de Santiago Tejera y de su obra como compositor, pero no tenía constancia de la existencia de esta zarzuela hasta que hace un año me llamaron para realizarla», indica el cantante que aplaude la recuperación de la pieza. «Me parece muy ilógico el olvido en el que ha permanecido todo este tiempo», afirmó rotundo Corujo, que alabó el empeño realizado por el Taller Lírico de Canarias para «tener los mimbres necesarios para llevar a buen puerto esta zarzuela, con la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, con su coro y con un casting de artistas, cantantes y actores espectacular».

En total, según sus cálculos, subirán al escenario unas 80 personas entre el coro, los actores y el elenco para dar vida y color al pueblo marinero de San Cristóbal. «Para mí, que estoy acostumbrando a hacer zarzuela, poderla hacer con mi acento canario es un lujo», señala acerca de esta experiencia que se sumará a los nuevos proyectos que tiene por delante. Por lo pronto, en breve viajará a Colombia donde interpretará Candide de Bernstein. También en la próxima temporada volverá al teatro Arriaga de Bilbao e interpretará El barberillo de Lavapiés en el teatro de La Zarzuela, en Madrid. Además, tiene previstos varios conciertos con piano. «Me va bien. Podríamos quejarnos, pero prefiero no hacerlo. Me siento un privilegiado por vivir de lo que siempre me gustó. También he peleado mucho para llegar aquí», explica el cantante de 37 años, considerado como uno los jóvenes más prometedores del panorama lírico español. «Históricamente, el cénit de las grandes carreras de ópera se sitúa entre los 40 y los 45 años. Esa es la edad perfecta. Tenemos un poco más de margen que los futbolistas, aunque nuestro mercado es muy competitivo y casi cruel», reconoce el cantante lírico que se confiesa un melómano de gustos amplios. «El rock&roll forma parte de mi vida», comenta el tenor que tiene entre sus grupos favoritos a Los suaves, para sorpresa de sus seguidores.