Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este miércoles 19 de junio
El director colombiano Andrés Orozco-Estrada. C7
Andrés Orozco-Estrada: «Si hay complicidad con la orquesta el concierto es una experiencia única»

Andrés Orozco-Estrada: «Si hay complicidad con la orquesta el concierto es una experiencia única»

El colombiano dirige este lunes a la Chamber Orchestra of Europa, en el Auditorio Alfredo Kraus, dentro del Festival de Música de Canarias

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 29 de enero 2023, 01:00

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Andrés Orozco-Estrada (Medellín, 1977) aspira a que cada concierto sea una experiencia «trascendental», tanto para los músicos como para el público. Tiene claro que solo se alcanza ese ambicioso objetivo si existe «complicidad» entre los músicos y quien los dirige, circunstancia que ha detectado desde el primer ensayo con la Chamber Orchestra of Europe, con la que este lunes, a las 20.00 horas, se estrena en el Auditorio Alfredo Kraus de la capital grancanaria, dentro del 39º Festival de Música de Canarias.

«Es una orquesta excelente. Es mi primera vez. Estoy muy sorprendido porque tiene una energía impresionante. Sus músicos tienen flexibilidad y ganas de tocar una música como debe ser, de una forma viva y fresca, buscando, descubriendo cosas... eso me encanta y me motiva», apunta por teléfono minutos después de su primer ensayo con esta formación.

Para lograr su objetivo, Orozco-Estrada, que ya conoce este Festival tras dirigir en su programación a la Orquesta Sinfónica de la Radio de Frankfurt, reconoce que necesita «la complicidad de la orquesta, que tenga ese espíritu, esa sensibilidad y una mente abierta». «Las dos veces que he estado en este Festival lo he sentido. Es la única manera que entiendo para lograr los conciertos sean experiencias únicas e inolvidables», reitera.

Cuando lleva las riendas de una formación orquestal por primera vez, como le ocurre en este festival organizado por el Gobierno de Canarias, asume que tiene que ofrecer un plus musical y personal para establecer una sintonía fructífera con los músicos. «El respeto es importante y lo veo desde un punto de vista musical. Más como una fuente de inspiración. Lo ideal es que juntos encontremos esas respuestas que cada partitura tiene. Si se crea esa conexión e inspiración mutua, surge ese respeto mutuo», subraya el músico.

La flexibilidad que exige a las orquestas también la asume él mismo a la hora de coger la batuta. «Cuando cambia el repertorio, yo también cambio. El espíritu de la interpretación es distinto. La orquesta es una comunión, una conversación entre el director y los músicos y entre ellos mismos. Se crean distintos estilos de conversar según el repertorio. Casi siempre las orquestas más de cámara o pequeñas generan un clima más cercano y directo. La última vez en este Festival, con la Sinfónica de la Radio de Frankfurt, toqué la 'Sinfonía nº5' de Shostakovich, lo opuesto a lo que vamos a tocar ahora con la Chamber Orchestra of Europa. En aquella ocasión era una orquesta gigante con una música híper romántica y trágica. Ahora es todo lo contrario, música transparente y ligera hasta cierto punto, con mucha energía», avanza Orozco-Estrada.

Sin batuta

Desvela un detalle de la versión como director que el público verá este lunes en Gran Canaria y el martes en Tenerife. «En esta ocasión no utilizo batuta, dirijo con la mano solo, para lograr ser más cercano y generar el sonido que considero que requiere este repertorio», desvela.

En concreto, se abordará las 'Sinfonía nº 38 en Re mayor K.504' y la 'Sinfonía nº 4 en Si bemol mayor, op. 60', ambas de Mozart, así como el 'Concierto para piano nº 24 en Do menor K. 491', también del mítico compositor salzburgués, junto con el solista Pierre Laurent Aimard, al que Orozco-Estrada nunca ha dirigido hasta el momento. Los conciertos se completan con la 'Sinfonía nº 4 en Si bemol mayor, op. 60', de Beethoven.

«Esta música está llena de una vitalidad que se transmite a través de la energía. Eso no significa que todo sea duro, fuerte y rápido. Lo que sí sucede es que cada nota está llena de música. Este repertorio es perfecto. Es como una especie de música de cámara, donde todo se escucha muy bien y es muy transparente», asegura.

¿Se siente cómodo con este repertorio que con uno con un mayor volumen sinfónico? «Igual de cómodo. Lo estoy menos cuando una orquesta muy acostumbrada a un repertorio muy grande hace uno más pequeño o íntimo, y viceversa. Eso se vuelve más difícil, pero me gustan esos retos», responde el director colombiano.

«El público no debe notar la infelicidad con la orquesta»

Andrés Orozco-Estrada reconoce que no siempre se lograr establecer la conexión pretendida entre el director y la orquesta. Y tiene muy claro qué se debe hacer en esas circunstancias. «Mi esencia es no derrotarme antes de... y no cerrarme y frustrarme. Lo intento y lo busco. Pero hay que ser honesto porque la vida es así. A veces te encuentras con momentos en los que experimentas y te encuentras con orquestas con las que, por las razones que sean, fallan la energía y las ganas. Cuando sucede, lo que tengo claro es que cuando salgo al escenario tengo que intentar que no se note. En esos casos, me toca ajustarme... y yo me ajusto. Lo importante es conectar con el público. El público no va a un concierto para ver si el director está feliz o infeliz con la orquesta. Si no hay otra alternativa, cedo un poco y rescato lo que se pueda», asegura.

Tampoco duda en tomar otra salida, como hizo recientemente. «Con la Sinfónica de Viena, hace poco, estábamos trabajando con unos planes. Lo intenté y no nos pusimos de acuerdo. Digamos que no encontramos la misma ruta o intenciones y definitivamente entendí que no tenía sentido seguir allí, desgastándome y desgastándonos. En esos momentos tienes que tomar esas decisiones», subraya.

No le sucedió cuando dirigió a la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, «hace 12 o 13 años... y puede que más», reconoce. «Curiosamente, en aquella ocasión tocamos la 'Sinfonía nº4' de Beethoven, que ahora vuelvo a dirigir en este maravilloso auditorio. Tengo muy buen recuerdo de aquella semana. No he regresado por cosas del calendario. Aquella vez, la orquesta tocó muy bien y tengo entendido que ahora lo está haciendo mucho mejor», dice.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios