Achúcarro: «La música clásica no es aburrida»

30/01/2019

El pianista Joaquín Achúcarro, de 86 años, que ofrecerá en el Festival de Música de Canarias tres conciertos con la Orquesta de Cadaqués, afirmó ayer que cada vez le gusta más el piano y su estudio y animó al público a perder el «miedo» a la música clásica, porque merece la curiosidad de explorarla.

«Mientras pueda seguir moviéndome, me seguiré moviendo. Y mientras pueda seguir tocando, seguiré tocando y estudiando el piano, que cada vez me gusta más. En estos momentos es mi droga, tengo que confesarlo», dijo.

Joaquín Achúcarro presentó ayer en Tenerife, junto con la directora Anu Tali, los tres conciertos que ofrecerá en las islas y en la que ofrecerán el Concierto para piano número 4 de Beethoven, una de las obras del repertorio, que supone el momento «más alto, poético y dramático» de la creatividad del compositor alemán, afirmaron.

Los conciertos, enmarcados en el Festival Internacional de Música de Canarias, incluyen las piezas Vistas al mar, de Toldrá i Soler, y la Sinfonía nº 4 en La Mayor, de Félix Mendelsshon, además del cuarto concierto para piano de Beethoven.

Hoy se celebrará el primero de los tres conciertos en el Auditorio de Tenerife, mañana en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria, donde Achúcarro también ofrece un encuentro con alumnos, profesores y públicos en la sede del Conservatorio, y el viernes en el Auditorio de los Jameos del Agua, en Lanzarote.

«Veo ahora los conciertos para gente joven que hay aquí y es formidable. Eso es lo que va a crear el público de mañana: quitarle el miedo a la música clásica», dijo.

El artista insistió en esa línea en que la música clásica no es «esotérica», aburrida o imposible de entender, sino «algo fantástico» que sale del espíritu.

La directora estonia Anu Tali adelantó que durante los conciertos habrá «una sorpresa» y que su primera toma de contacto con la Orquesta de Cadaqués fue «inspirador y fuerte», una cuestión «muy importante» sobre el escenario. Se mostró «encantada» de compartir escenario con el pianista vasco.