El cantante andaluz Falete, en una imagen promocional, regresa este fin de semana a Gran Canaria y Tenerife. / C7

«La música no es una moneda ni un 'bitcoin'»

Falete protagoniza los conciertos 'Desnudando el alma' este viernes en el Teatro Víctor Jara de Vecindario y al día siguiente en La Laguna

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Ajeno a modas pasajeras y aferrado a sus ideales estéticos y musicales transita por la vida y por los escenarios Falete, que el próximo fin de semana regresa a Gran Canaria y Tenerife para protagonizar sendos conciertos en los que lleva a su terreno las canciones que desde que tiene uso de razón han marcado su existencia.

'Desnudando el alma', que es como se titulan los conciertos que ofrecerá el próximo viernes, a partir de las 20.30 horas, en el Teatro Víctor Jara de Vecindario, y que al día siguiente repetirá, desde las 21.00 horas, en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna, consiste en «un cúmulo de cosas». «Se trata de una selección de canciones que siempre he tenido en mi vida. Algunas porque se las escuchaba cantar a mi padre, otras porque las he oído siempre a otros artistas. Hasta ahora no me había atrevido a llevarlas al escenario. Son canciones que tienen mucho que ver con mi vida, que las he escuchado siempre y que me sé de memoria», avanza por teléfono el artista andaluz.

Rafael Ojeda Rojas (Sevilla, 1978), conocido artísticamente como Falete, define el repertorio que acomete en esta gira como «una caja de galletitas surtidas». «No ha sido complicado seleccionar el repertorio. Se trata de temas de artistas a los que he admirado mucho y que nunca había cantado sobre un escenario. Es el caso de Raphael, Nino Bravo o Joan Manuel Serrat, entre oros. Nunca los había versionado a mi manera», confiesa a la vez que aclara que no se trata de imitaciones. «Para eso ya está el programa 'Tu cara me suena'», apunta entre risas.

Sobre el escenario, Falete estará acompañado solo por el pianista Alejandro Cruz. «Es una responsabilidad grande presentarse así ante el público, pero si haces las cosas con amor y le pones corazón, el resultado siempre es bueno. Porque hay verdad. No se trata de cantar por cantar, ni de cantar porque es mi trabajo. Disfrutamos de lo que estamos haciendo. Con el maestro Alejandro Cruz llevo muchos años trabajando. Nos conocemos a la perfección. Cuando decidimos hacer el espectáculo, yo le decía lo que quería y el me pedía el tono. Vino la pandemia y comenzamos a montarlo a través del teléfono», rememora.

Falete se decanta por la autenticidad en unos tiempos en los que manda lo comercial y el consumo masivo y rápido. «La música no es una moneda ni un 'bitcoin'. Mientras quedemos románticos, defenderemos lo auténtico». Esta forma de entender su oficio incluso se traslada, dice, a sus seguidores. «Es curioso, pero mis fans y seguidores al cien por cien se compran mis discos. Ya no hay firmas de discos como antes, pero lo que hacen es esperar a los conciertos. Tengo fans que me han llevado a los conciertos los cinco o seis discos que he publicado para que se los firme. Algunos los han conseguido en plataformas de ventas y hay quienes traen algunos repetidos para después regalarlos con mi firma», explica orgulloso.

En plena polémica desde el fin de semana por la elección de la candidata nacional para Euvovisión resulta inevitable preguntarle por ese concurso televisivo internacional. «Hace años me invitaron a ir a Eurovisión y dije que no. Con todos mis respetos, creo que en los últimos años se ha llevado desde España un nivel muy bajo. Se ha deteriodado mucho con respecto al Eurovisión de antes», señala el cantante sevillano.

Falete. / c7

Se ha ganado en tolerancia y derechos pero la meta está lejos

Falete es para algunos un icono para la defensa de la identidad sexual y la tolerancia. El artista lo considera un arma de doble filo. «Es bueno que me vean como un icono si reflejarse en mí les ayuda o les sirve para realizar cosas que solos, por el motivo que sea, no son capaces de hacer. Si les empujo con mis canciones y mi personalidad, considero algo bueno darles seguridad y firmeza. A la vez es malo, porque es una gran reponsabilidad para mí. Es duro ser el reflejo de algo o de alguien. Lo importante es ser uno mismo», explica.

El hijo de Falín, uno de los componentes de Cantores de Híspalis, subraya que las cosas no son tan complicadas como parecen. «Las hacemos complicadas nosotros mismos o nos las hacen complicadas algunos. Si eres de piñón fijo o de ideas firme, como es mi caso, no es tan difícil. O se quitan delante o los arraso», apunta mientras se toma «un cafecito» a media tarde.