Concierto de Dizzy DROS en el parque Doramas el pasado mes de diciembre. / QUIque curbelo

La música en directo ya no es solo para los noctámbulos

La pandemia impone un cambio de registro en el que se producen conciertos por la mañana o en programas de doble sesión

David Ojeda
DAVID OJEDA Las Palmas de Gran Canaria

Los conciertos ya no son solo para los murciélagos. El brutal impacto de la pandemia en este último año y medio ha modificado la forma de relacionarse con la música en directo, que en muchas ocasiones se ha trasladado a las mañanas o a programas dobles que se completan con una segunda función a primera hora de la tarde. Este periódico ha hablado con músicos y promotores y lo tienen claro: «Este modelo ha llegado para quedarse», afirman.

Las Palmas de Gran Canaria ha sido un buen ejemplo de este cambio de costumbre, forzado pero exitoso. El Kanka, Sergio Dalma o los ciclos que se han celebrado en el parque Doramas han satisfecho a promotores, espacios escénicos y, especialmente, al público. Que en esta nueva normalidad del ocio han compatibilizado los conciertos con otros planes paralelos y aumentando el plan a toda la familia.

La música en directo se asocia a la noche. Muchos de los conciertos que se estaban programando acababan en la frontera de la madrugada. Y eso es algo que ahora no sucede. «Me gusta mucho cómo está funcionado esta idea. La gente está asumiendo estas propuestas como muy positivas y es que se demandan este tipo de programaciones, con más planes de día o por la tarde pero en horarios más temprano», expone Ardiel Zaya, responsable de AlGato Producciones que entre otros muchos proyectos estuvo en la organización de la doble función de El Kanka en el Auditorio Alfredo Kraus.

El timplista Yone Rodríguez o los promotores Ardiel Zaya y Sergio Alonso insisten: «Han llegado para quedarse»

En otros promotores consultados por este periódico las sensaciones son similares. Pero no solo se da esta circunstancia entre los que organizan los espectáculos. Sucede con los propios músicos. Lo expresa así Yone Rodríguez, que precisamente tocará el próximo 20 de junio en el espectáculo 'Timples@2021' en el Pérez Galdós junto a Benito Cabrera, Domingo Rodríguez, Germán López y Althay Páez en dos sesiones a las 12.00 y a las 19.00 horas: «Hacer doblete siempre está bien. Especialmente ahora con los aforos reducidos, el hecho de hacer dos conciertos el mismo día nos beneficia para tener más taquilla o poder ir a varios sitios un fin de semana sin necesidad de descartar nada. Es una opción genial que creo que ha venido para quedarse», significa el timplista grancanario.

Para Sergio Alonso, de la productora Jeito, este formato de conciertos matinales que se está imponiendo por necesidad supone una novedad a medias. «Esto ha funcionado toda la vida. Recuerdo hace unos años unas sesiones también con profesionales de la música en Madrid organizadas por el diario 'El País' que tuvieron mucho éxito. No obstante, si algo hemos aprendido durante esta pandemia es que la gente acude a lo que le gusta lo programes a la hora que lo programes. Si es bueno, van», explica.

Zaya reaparece en la conversación para abordar el impacto actual. «Muchos de estos artistas que ahora programamos en doble sesión suponen una inversión importante. Por lo tanto, con los aforos reducidos es necesario hacer dos funciones en el día para poder amortizarlo», indica antes de añadir «pero es que incluso para los que trabajamos es mucho mejor cuánto más temprano se haga».

Y el artista se acomoda sin problemas. Alonso ve una posición común entre las palabras de Rodríguez. «Eso de que el que da el concierto necesita la noche ya no se lleva. Si el cantante puede estar a las 21.00 en el hotel le parece genial», subraya desde su experiencia en la contratación.

«Como consumidor veo que te permite hacer un plan para ir a ver música en directo y luego ir a comer con la familia y hasta incluir en el plan a los niños», subraya el timplista remarcando la posibilidad de que este modelo de matinales repercuta en el resto del tejido comercial del ocio y la restauración.