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El sumiller de aguas Faustino Muñoz, junto al alcalde y el teniente alcalde de La Puebla de los Infantes (Sevilla), en plena tarea de montaje del Museo del Agua de la localidad. R. C.
El museo de las dos mil botellas de agua

El museo de las dos mil botellas de agua

La Puebla de los Infantes prepara la apertura de un muestrario único con aguas embotelladas de España y del mundo aportadas por el sumiller y coleccionista Faustino Muñoz, nacido en esta localidad sevillana

Jueves, 6 de junio 2024, 23:42

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La Puebla de los Infantes, un municipio sevillano de secano pero con 250 fuentes, vio nacer hace 65 años a Faustino Muñoz Soria, sumiller especializado en aguas y uno de los mejores catadores de este compuesto químico formado por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Faustino, que hoy dirige el famoso Colmado Quílez de las Ramblas de Barcelona, creció entre los manantiales de La Puebla, donde brotó su amor por el líquido elemento que le ha llevado a coleccionar, y distinguir hasta la última gota, aguas de todo el mundo. Tras un homenaje que le brindaron sus paisanos, él quiso agradecer el cariño regalándoles el fruto de su pasión, su colección de aguas formada por más de dos mil botellas, algunas cotizadas piezas de arte por el diseño de 'alta costura' de sus envases.

Faustino aún recuerda cómo su madre Isabel le mandaba de crío a coger agua de una fuente específica cuando preparaba puchero de garbanzos. «Era un manantial rico en sales de ácido carbónico, ideal para ablandarlos». De entonces viene su curiosidad por las aguas. Allá donde iba, las recopilaba. «Hay gente que colecciona sellos, yo botellas de agua», justifica su afición.

Ahora el Ayuntamiento de esta localidad de tres mil habitantes ha decidido montar un museo con la colección del sumiller. «Lo abriremos este año y estará dentro del Centro de Interpretación del Aceite. Para que luego digan que agua y aceite se repelen. Aquí van a convivir la mar de bien», bromea el concejal de Turismo Miguel Martínez, que recuerda que agua y aceite constituyen el ADN del pueblo, que vive del jugo de sus olivares.

El museo mostrará la «rica» variedad de aguas embotelladas de nuestro país y de otros lugares de los cinco continentes. Entre el torrente de familias destacan las que Faustino llama «las aguas especiales», como el de mar –no se emplea para hidratar el gaznate sino para cocer mariscos–; el agua de niebla, que se capta de las nubes, procede de Tenerife y es «suave, ligera y con mucho brillo»; el agua de lluvia, el de glaciar, el agua termal, el agua de manantial con gas natural «la preferida del Rey Sol»; o las aguas negras de Estados Unidos, que contienen ácidos fúlvicos y ayudan a regular la acidez. Pero su favorita es el 'Agua solidaria de Faustino Muñoz', que el catador tiene a la venta y cuya recaudación se destina a ayudar a los más necesitados, desde niños con alguna discapacidad a bancos de alimentos y parroquias.

La pieza de 24.000 euros

Además del recopilatorio de las aguas y sus propiedades, el visitante podrá apreciar envases únicos como los que Sierra de Cazorla, Solán de Cabras, Font Vella, Vichy Catalán, Mondariz, Cabreiroá, Evian... suelen sacar al mercado en navidad en ediciones exclusivas para coleccionistas.

Por ejemplo hay frascos de Cabreiroá que reproducen los faros gallegos más emblemáticos. Y Evian tiene botellas con la forma de una gota de agua o de un iceberg, y otras firmadas por diseñadores de la talla de Christian Lacroix, Jean-Paul Gaultier, Paul Smith o Kenzo. Una de ellas, de las que sólo hay 99 en el mundo y seis en España, se exhibirá en el museo. Su contenido procede de la lluvia y la nieve depositadas en el corazón de los Alpes franceses. El litro no cuesta mucho más de dos euros, lo valioso es su continente de diseño. Una igual denominada 'Evian, la Señora de las Nieves' fue subastada por 24.000 euros en un país árabe. Otra de las joyas es la Bling H20 con incrustaciones de cristales de Swarovski, y valorada entre 100 y 400 euros: preciosa, lujosa... quizá inservible para el puchero de Isabel.

Una vitrina llena de botellas de agua bajo un panel con uno de los manantiales del pueblo. M. Martínez

El museo se completa con un panel de fotografías de los principales manantiales del municipio sevillano con sus correspondientes explicaciones de las propiedades de sus aguas, y un original muestrario de botijos, porrones, vasijas y otros recipientes que antaño dieron de beber al sediento agricultor de La Puebla de los Infantes. Lo curioso es que están firmados por personajes famosos, a los que Faustino ha conocido a lo largo de los años. Entre ellos, los periodistas radiofónicos Luis del Olmo y Pepa Fernández, los cantantes Víctor Manuel y Sergio Dalma o el dúo de humoristas Los Morancos. «Esperamos que alguno venga a la inauguración del museo», apunta el edil de Turismo, que avanza que el centro estará listo para después del verano «o quizá antes». Martínez cree que aunque sea un museo «humilde», está seguro de que va a «llamar la atención» de la gente.  

A Faustino, por su parte, le gustaría que la colección de H20 sirva para divulgar la cultura del agua, «ahora que tanto la necesitamos» y ayude sobre todo a los jóvenes («espero que vengan muchos colegios») a conocer el «tesoro» de las fuentes y manantiales que «tenemos en nuestro país», y que «debemos conservar y cuidar entre todos».

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