Carmen Agredano luce el Óscar que logró por su canción para 'La voz dormida', de Benito Zambrano. / C7

«Las mujeres de Al-Ándalus trajeron el arte de la poesía femenina a Occidente»

Esta ganadora de un Goya estrena el día 28 de abril, en la Casa de Colón, 'Alhanía', espectáculo multidisciplinar sobre la cultura Omeya.

GABRIELA VICENT Las Palmas de Gran Canaria

No todo el mundo es profeta en su tierra. Carmen Agredano se enorgullece de serlo. Nacida en La Coronada de Fuenteovejuna, aldea cordobesa de apenas 400 habitantes, puede presumir de ser la única vecina en dormir con un Goya. Lo recibió en 2012, como premio a la mejor canción original por 'Nana de la hierbabuena', tema central de la película 'La voz dormida', de Benito Zambrano. Residente en Gran Canaria desde 1985, ha estudiado durante años la cultura omeya para traer a la Casa de Colón un proyecto multidisciplinar con el que homenajear la figura de la mujer en la cultura de Al-Ándalus y su importancia como difusora de la poesía femenina en Occidente. Música, historia y arte en femenino se entrelazan y transforman en un espectáculo que tiene lugar el 28 de abril, a las 19.30 horas, con entrada gratuita, hasta completar aforo.

-Trae a la Casa de Colón un espectáculo que rescata la esencia de Al-Ándalus. ¿Qué significa 'Alhanía' y en qué consiste esta propuesta multidisciplinar?

-'Alhanía' es una palabra del árabe hispánico y significa alcoba. Elegí este término porque sugiere intimidad, refugio, recinto para compartir confidencias y sabiduría. Las mujeres de Al Ándalus compartían inquietudes culturales que florecieron en ese mundo femenino particular, amparado por el refinamiento erudito de los omeyas. Ellas fueron las que trajeron el arte de la poesía femenina a Occidente. Fueron las precursoras de la poesía romántica en Europa. Esta propuesta es el sueño de una obra plural, multidisciplinar, porque aúna diferentes manifestaciones artísticas, pero total en su esencia, con un clima espiritual común: recrear una etapa cultural que pervive y en la que las mujeres fueron protagonistas. Pilar Rodiles expondrá intervenciones plásticas centradas en Wallada, la cordobesa que fue la última princesa omeya. Matilde Cabello expone una conferencia acerca de esas mujeres sabias de Al-Ándalus y el tópico del harén. Acompañada por Ner Suárez, con laúd árabe, interpretaremos canciones con reminiscencias andalusíes que he compuesto para Alhanía y que se estrenarán este 28 de abril en la Casa de Colón. Me he inspirado en la relación amorosa y cultural que mantuvieron el poeta Ibn Zaydun y Wallada y una canción está dedicada a las mujeres cordobesas de esa etapa esplendorosa que fue el Califato y a la sororidad de la que hicieron gala.

«Siempre me fascinó la convivencia de tres culturas y religiones que hizo que Córdoba fuera capital cultural del mundo»

Carmen Agredano

-Habrá sido necesaria una extraordinaria labor de investigación.

-He leído mucho sobre ese momento histórico, aunque ya conocía bastantes datos porque siempre me fascinó la convivencia de tres culturas y religiones que hizo que Córdoba fuera capital cultural del mundo. Investigué acerca de las plantas y flores de esos jardines califales para usarlas como metáforas en mis canciones, sobre vestuario y costumbres galantes. Además, releí poemas árabes y novelas que recrearan esa ciudad asombrosa. Un libro al que recurrí fue 'Córdoba de los Omeyas', de Antonio Muñoz Molina. De Reinhart Dozy, su 'Historia de los musulmanes en España' fue de gran ayuda. Por último, escuché mucha música andalusí para impregnarme de sus cadencias y melodías tan genuinas y así poder traspasarlas a mis canciones.

-Bebe de las fuentes del flamenco como compositora e intérprete. ¿Quiénes son sus referentes?

-Podría citar tantas y tantos artistas... Enrique Morente, su hija Estrella Morente, La Paquera de Jerez, La Niña de los peines, Manolo Caracol, Camarón, Lole y Manuel... Y en la copla: Concha Piquer, Marifé de Triana y, como compositor, Rafael de León. Sus letras poéticas son sublimes y narran historias de una época no tan lejana. Hace muy poco la editorial Almuzara ha publicado un libro, 'La Copla', la fértil estela cultural de un género eterno, en el que colaboro con una conferencia, 'La copla en el medio rural: deseo frente a opresión', que presenté en un congreso celebrado en 2019 en Córdoba. Curiosamente aparece también un artículo inédito de Julio Anguita, gran amante de la copla.

-En febrero de 2012 obtiene relevancia nacional al ser galardonada con el Goya a la mejor canción original por 'Nana de la hierbabuena', de la película 'La voz dormida', de Benito Zambrano. ¿Cuál es el largo camino hasta llegar a la alfombra roja?

-Esa nana la compuse en La Habana, en una noche de tormenta. Mi amiga Laura Balk me sugirió que compusiese algo para la película que Zambrano había empezado a rodar y que está basada en la novela homónima de Dulce Chacón, 'La voz dormida'. Me desperté en medio de la noche y escribí la estrofa principal en la que una madre, antes de ser fusilada por la dictadura franquista, le canta a su hija: «Ay, mi niña morenita no te asustes con mi pena, que las lágrimas que corren riegan a la hierbabuena...» Quise transmitir la esperanza de un mundo libre y mejor en la hierbabuena que riega sus lágrimas. Se la hago llegar a Zambrano y esa misma noche me llama emocionado y me encarga que componga más estrofas. Para la música recordé las nanas flamencas con que me acunaba mi padre Rafael, que cantaba muy bien y que me enseñó a amar el flamenco. Aparece en cuatro ocasiones en la película, en momentos dramáticos y conmovedores. El director me invitó al rodaje que, en esos momentos, se hacía en Huelva. Me sobrecogió el escenario, era una antigua cárcel franquista. Presencié la escena en que Inma Cuesta le canta, en la capilla, antes de ser fusilada, a su niña. Cuánto me emocioné, cuánto lloré... Recibir el Goya fue un momento extraordinario de mi vida, ¡cómo podía imaginar este regalo de la vida! Momento también agridulce, pues había perdido hacía muy poco a mi querido hermano Diego; menos mal que iba acompañada de mi hijo Pablo, que tanto me apoyó.

-Su proyecto más reciente en las islas es una composición para la película 'La habitación del fondo', basada en la vida y obra de Pino Ojeda. ¿Se está recuperando el tiempo perdido en el reconocimiento de la mujer en la cultura?

-Compuse 'Como los vientos' para esta película, pues su director Domingo Doreste, nieto de Pino Ojeda, es mi amigo. Leí toda su obra, estuve en su casa, admiré sus pinturas y me quedé fascinada por esa artista que yo desconocía y que fue vanguardista y magnífica. Fundó la revista 'Alisios'; tuvo una galería de arte; expuso en Estocolmo en los años 60... Pintora, escultora, escritora y canaria. ¿Cómo no se estudiaba en los institutos, por qué se desconocía una mujer tan valiosa, con tanto talento? Sí creo que últimamente se está reconociendo el papel de la mujer en la cultura. Se recupera su importancia. Tuvieron que enfrentarse a un mundo manejado fundamentalmente por hombres y la sociedad no apoyaba, generalmente, el arte femenino. En estos momentos, al menos en el ámbito cultural, no hay diferencias visibles. Afortunadamente.