El director alemán Wolfgang Petersen, junto a Brad Pitt en el rodaje de 'Troya'.

Adiós a Wolfgang Petersen, el hombre que viajó con Bastian y Atreyu hacia Hollywood

El realizador alemán, fallecido a los 81 años, logró la fama con 'El submarino' y 'La historia interminable' antes de afincarse en Los Ángeles

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁN Madrid

Dos libros de autores alemanes, a cada cual más diferente, catapultaron en los ochenta la carrera de un director que se había curtido haciendo telefilmes. Lothar-Günther Buchheim y Michael Ende, autores de 'El submarino (Das Boot)' y 'La historia interminable', una bélica y la otra de ciencia-ficción, atraparon a Wolfgang Petersen, fallecido el viernes a los 81 años en su casa de Brentwood, cerca de Los Ángeles, por culpa de un cáncer de páncreas aunque su deceso no se conoció hasta este martes por deseo de su familia.

Si 'El submarino' fue la película que abrió las puertas de Hollywood a Petersen, las aventuras de Bastian y Atreyu hizo que se consolidara en el centro del mundo cinematográfico. La adaptación del libro de Buchheim , donde se narra la claustrofóbica vida dentro de un U96 con base en La Rochelle (Francia) a través de los ojos de la tripulación y de un joven periodista del Ministerio de Propaganda nazi, le valió al realizador (Emdem, 1941) dos nominaciones a los Oscar a mejor director y mejor guion adaptado.

La película, estrenada en 1981, consiguió otras cuatro candidaturas (entre ellas la de mejor película), aunque se fue de vacío. El éxito de la cinta -que tiene tres versiones, una de casi 300 minutos que une los seis capítulos que se crearon para la televisión alemana- le facilitó hacer su primera película en inglés.

Wolfgang Petersen. / EFE

Petersen decidió llevar a la gran pantalla solo la mitad del libro de Ende. El resultado definitivo no gustó al autor, pero 'La historia interminable' (1984) fue un éxito en taquilla y la canción, 'The NeverEnding Story' interpretada por Limahl, marcó a una generación que todavía la tararea.

Solo ocho películas

Después del éxito de las aventuras de Bastian, el director alemán se instaló en Estados Unidos donde dirigió ocho películas, casi todas muy conocidas por el gran público, aunque empezó con mal pie. 'Enemigo mío' (1985) fue un fracaso y tuvo que esperar seis años para volver a tener éxito, en esta ocasión, con dos thrillers: 'La noche de los cristales rotos' (1991) y 'En la línea de fuego (1992), donde un veterano agente del Servicio Secreto interpretado por Clint Eastwood tiene que proteger al presidente estadounidense de un asesino como John Malkovich.

Petersen regresaría al cine presidencial con 'Air Force One' (1997), convirtiendo a Harrison Ford en el inquilino de la Casa Blanca que hace de todo para evitar que los terroristas se hagan con el avión del líder del mundo libre. Antes, había rodado 'Estallido' (1995) y en 2000 llegaría 'La tormenta perfecta', con George Clooney y Mark Walhberg. Cuatro años más tarde se puso al frente de la superproducción épica 'Troya' para mayor gloria de Brad Pitt.

Después de este éxito en taquilla, llegó el fiasco de la nueva versión de 'Poseidón' (2006). Hubo que esperar una década para el último trabajo de Petersen, 'Cuatro contra el banco' (2016), la primera película rodada en alemán desde 'El submarino'.